graciasportadadefesq

Virago: mujer que tiene aspecto, ademanes y actitudes que se consideran propios de los hombres. Mujer que pretende vivir como un hombre. Cuando ese "vivir como un hombre" significa reclamar un espacio propio, un acceso al saber, una imagen exclusiva...

Agatha Christie es una de las novelistas más populares que jamás han existido (prácticamente en todos los hogares hay, al menos, uno de sus libros), y Asesinato en el Orient Express bien podría ser su obra más famosa.

En las primeras páginas de El retorno del Buda, su protagonista se nos presenta como un adicto al delirio y a la extrañeza, con ilusiones que harían feliz tanto a un físico cuántico como a un psiquiatra en busca de casos singulares.

Una pequeña tienda de campaña. Siete meses por delante. Entre las paredes de un cañón y rodeado por un laberinto de árboles. ¿Qué podía salir mal?

Es sabido que por motivos religiosos los teatros italianos del siglo XIX eludían la normativa, que prohibían las funciones operísticas durante la Cuaresma, escenificando obras de carácter religioso.

No es mucho lo que un viejo lector de tebeos le pide a una película de estas características.  Si lo pensamos bien, el problema ‒para quien quiera verlo‒ es que hemos convertido el subgénero de los superhéroes en algo que sólo llegó a ser raramente: algo profundo y tirando a serio, con una gravitas desproporcionada.

Con motivo del estreno en cines de ASESINATO EN EL ORIENT EXPRESS el 24 de noviembre, sorteamos entre nuestros lectores cinco packs formados por un silbato, un espejo, un llavero y un peine Poirot. La película, dirigida por Kenneth Branagh, se inspira en la clásica novela de Agatha Christie y está protagonizada, entre otros, por Judi Dench, Johnny Depp, Michelle Pfeiffer y Daisy Ridley.

"Los veintidós bebés de animales más monos", decía el titular. "¡No te imaginas cuál es el número 11!"

Kornél Mundruczó (sí, he copiado y pegado el nombre, como ha hecho todo español que ha escrito sobre él) recordó al mundo que el cine húngaro existe, y que además puede ser impactante y vistoso, como demostraron las muy comentadas Semilla de maldad (2010) y White God (2014), películas “de festival” que también triunfan en las salas de versión original.

Curiosidad. He aquí el sustantivo con el que José Ramón Alonso, catedrático de Biología Celular y Director del Laboratorio de Plasticidad neuronal y Neurorreparación del Instituto de Neurociencias de Castilla y León, ha hilvanado esta serie de artículos de divulgación, muy diversos entre sí, pero ceñidos a los aspectos más singulares ‒y prometedores‒ de la investigación científica.

José Luis Casado, en M21 Radio, presenta Madrid con los cinco sentidos, con la sección de Daniel Tubau Una cita con las musas…

Por su verismo y lo documentado de su guión, Black Hawk derribado tiene algo de docudrama. Pero por encima de todo, es una excelente producción bélica, de un ritmo abrumador y rebosante de adrenalina.

A veces vale la pena atravesar las oscuridades, afectaciones y pedanterías de Theodor W. Adorno para hallar ocultas perlas de su pensamiento, como él podría haber dicho. Recupero una de ellas: “Toda gran obra aguarda”. Comento: toda gran obra está al acecho y así se mantiene a lo largo del tiempo. ¿Cuánto de largo? Pongamos que unos cuantos siglos. ¿La eternidad? Nadie la ha experimentado aunque, en ocasiones, ciertas músicas nos sugieren, fugaz y paradójicamente, que la hay. No que existe, porque existir sólo se existe en el tiempo y la eternidad, es de suponer, está fuera de él. Ni antes ni después sino fuera.

El Teatro Real madrileño (bueno, no hay otro Teatro Real que no sea el de Madrid) estrenó en 1999 una producción de la Carmen de Bizet firmada por Emilio Sagi. Un excelente montaje de corte tradicional, con unos imponentes tanto como idóneos decorados de Gerardo Trotti y un bonito vestuario del diseñador español Jesús del Pozo. Sagi se tomaba escasas pero acertadas libertades como la de presentar un travestido Lillas Pastia. Ese mismo año 1999 se estrenaba en Perelada otra lectura escénica de la ópera ahora encargada a Calixto Bieito.

El genial Chiquito de la Calzada, llamado realmente Gregorio Esteban Sánchez Fernández, nos dejó para siempre en su tierra natal, Málaga, el 11 de noviembre de 2017, a los 85 años.

A comienzos de los años 90, el cine de terror casi despareció, quizá por la sobrexplotación de las dos décadas anteriores, o posiblemente por el auge del thriller erótico (a causa del éxito de Instinto básico) y el thriller psicológico (por culpa de El silencio de los corderos).

Hay muchos detalles admirables en la trayectoria de Diego A. Manrique, un periodista que nos ha servido de referencia a quienes hablamos y escribimos sobre música en España. Charlar con él implica recordar toda una carrera de logros, desde sus inicios en la revista Triunfo, allá por los setenta, hasta la fundación de Radio 3 en 1979, pasando por su labor como articulista en El País y por su presencia en inolvidables programas televisivos como Popgrama (1977) y Caja de ritmos (1983).

¿Qué ha cambiado en los amantes de la ópera con relación a Maria Callas? ¿Cómo es posible que, a mediados del siglo pasado, sufriera a algunos detractores tan apasionados como los que hoy la idolatran de forma unánime? No hace falta insistir en el tópico de la genialidad controvertida. El caso de Callas, como el de tantos otros artistas, es el de una intérprete de carrera meteórica, adelantada a su tiempo, compleja y arrebatadora, con un repertorio muy ambicioso y una sensibilidad que desafía el paso de las modas.

El Siglo de las Luces dispersó claridades por donde pudo. Las hubo de la ilustración, pero también del iluminismo. Tal es el caso del sueco Swedenborg, un hombre de ciencia que decidió retirarse de los laboratorios y excavaciones para visitar el Cielo y el Infierno con el auxilio del éxtasis.

El periodista francés Rolin decidió, en 1999, ocuparse de cinco escritores nacidos cien años antes y que, por decisión de la Historia o el azar él consideraba definitorios del siglo XX: Ernest Hemingway, Vladimir Nabokov, Jorge Luis Borges, Henri Michaux y Yasunari Kawabata.