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Tercera época - Nº 327. ISSN: 2530-7169. Lugar de edición: Madrid, España. Entidad responsable. conCiencia Cultural

El pasado se encarnó en el presente de los primeros descubridores de América. Confundieron los manatíes con las sirenas de las antiguas leyendas griegas, y dejaron constancia de ello en sus diarios y escritos. Dio buena cuenta de ello el historiador, escritor y folclorista peruano José Durand Flórez en su libro irrepetible: Ocaso de sirenas. Esplendor de manatíes (FCE, 1950, reeditado en 1983).

 saltamontes rosa brillante y una araña con forma de sombrero de mago con increíbles dotes para el camuflaje; plantas que sangran y orquídeas que recuerdan a la representación del diablo junto a un par de animales con cientos de pies son algunas de las Top10 descubiertas el último año.

La manera de consumir imágenes por parte del público actual, aquejado de eso que llaman déficit de atención (la falta de paciencia y la concentración de un niño de tres años, hablando en plata), ha complicado la existencia del género de suspense, cuya esencia es, precisamente, forzar el temple del espectador para mantenerlo tenso y pendiente.

Leer a Zygmunt Bauman es una permanente gimnasia para el espíritu, sobre todo en estos tiempos en los que el pensamiento fuerte se ha desplomado en el sofá de la frivolidad digital.

Nos hallamos ante una novela de misterio que es, asimismo, una apología de la cordura y de la tenacidad. Digo esto último porque, gracias al talento de su autora, nos encontramos aquí con el modelo de tantos otros relatos, telefilms y películas en los que el protagonista debe justificar la verdadera existencia de otro personaje que su entorno considera imaginario.

¿Por qué ser autosuficiente? En principio, por la misma razón por la que el planeta nos lo agradecerá: porque fomenta una economía verde y sostenible. Pero más allá de este detalle, la idea de vivir respetuosamente de la tierra, por encima de otras alternativas que nos depara ese porvenir robotizado y digital, me parece una de las más nobles aspiraciones que un ser humano puede ambicionar.

El método de intercalar en su historia discursos que a menudo no han sido escuchados personalmente, como el propio Tucídides confiesa, pues debido a su exilio a partir de –424 no pudo presenciar la política interna ateniense, plantea muchos problemas de veracidad:

Las recientes elecciones presidenciales francesas han puesto en circulación algunos tópicos que conviene examinar de cerca. Por de pronto, en cuanto a la distribución del voto, lo mejor es esperar a las elecciones legislativas, para las cuales hay siempre mayor amplitud electiva. Finalmente Macron se impuso como si la convocatoria hubiera sido a dos, cuando en rigor fue más barato por docena.

En el año 2011 tuve ocasión de conocer a Martin Roesch, el fundador de Sourcefire, actualmente arquitecto jefe de seguridad en Cisco Systems. En una pequeña conferencia muy esclarecedora sobre software malicioso, el señor Roesch nos dejó una conclusión abrumadora: "Esto es una guerra y la estamos perdiendo muy deprisa".

El hecho de que sea conocida no disminuye el ingenio de la respuesta que J. B. S. Haldane dio a un miembro de la Iglesia de Inglaterra, cuando éste le preguntó: “Según usted, ¿qué característica destacaría del Hacedor de la Naturaleza?” “Una gran debilidad por los escarabajos”, contestó Haldane, haciendo referencia a que es el grupo mas diverso de la tierra.

El título original de la película (Shepherds and Butchers) nos habla de “pastores y matarifes”, y de los problemas que suelen crearse cuando una misma persona ejerce ambas profesiones. En este caso, un funcionario de prisiones adolescente cuya humanidad es destrozada al tener que guardar (cuidar, en cierto modo) y luego acompañar al patíbulo a cientos de presos.

Los peones camineros eran los encargados de cuidar, a pie de camino, el estado de la carretera. Tenían asignada una legua, medida antigua que vienen a ser unos cinco kilómetros y medio.

Este es el mundo de los espectros y las pesadillas, la alucinación y el delirio… Una inédita historia de la humanidad contada a través de la magia, la ilusión y lo fantasmagórico. Un libro destinado a convertirse en un clásico donde se une la historia con lo tétrico, lo maravilloso y el mundo de los fantasmas en una erudición prodigiosa.

No hay nada en el mundo como un bosque primario, el que no ha sido nunca talado o deforestado industrialmente por los humanos. Las características comunes de estos bosques comprenden árboles antiguos, importante cantidad de madera muerta, alta biodiversidad —incluidas muchas especies que no se encuentran en otros lugares— y poco sotobosque debido a la sombra del dosel.

Los “bosques primarios”, aquellos que se han desarrollado sin perturbaciones antropogénicas, y que cubrieron un 80% de la superficie de Europa al final de la última glaciación, son hoy extremadamente escasos.

Los gorilas de montaña fueron calificados de ariscos habitantes de la selva africana porque hasta bien avanzado el siglo XIX eran casi completamente desconocidos por los occidentales.

En marzo de 1969 la joven canadiense Birutė Galdikas estaba presente en una conferencia pronunciada en la Universidad de California por el antropólogo Louis Leakey. En su discurso, el científico hacía hincapié en el valor de los grandes simios y en la proximidad del peligro de extinción que corrían, acentuando dramáticamente la terrible pérdida que significaría la desaparición de tan peculiares animales de nuestro planeta.

En la primavera de 1957, Jane Goodall era una joven de veintitrés años que acababa de llegar a Kenia desde Inglaterra con «la esperanza de poder trabajar con animales». Por esta razón decidió dirigirse al Coryndon Museum, hoy Museo Nacional de Nairobi. Una vez allí, entró en contacto con el conservador de ese museo, el afamado antropólogo Louis Leakey.

A ratos, esta película se mueve en terrenos ingenuos, algo que resulta paradójico ‒casi inquietante‒, ya que uno de sus temas principales es la pérdida de la inocencia.

Daniel Innerarity ha publicado en El País un artículo titulado Populismos buenos y malos que, por su precisión y eficacia, merece una apostilla. Ante todo porque la palabra populismo padece generosos abusos que la conducen a la confusión.