Hace algún tiempo llegó a mis manos un pequeño librito, de título El baile. Un librito delicioso, aunque con un fondo amargo, sin duda, un fondo de infelicidad. Crueldad, venganza, pero de guante blanco, en el seno de una familia refinada, algo que duele, como una fina daga que nos traspasara.

Retrato de Charles Darwin © April Griffin. Reservados todos los derechos.

Joseph Wright of Derby, "Vista del Vesubio desde Portici", Art collection of the Huntington Library in Pasadena, CA, 1775 c.

¿Qué es el pensamiento no alternante o noALT? No es nada raro o extravagante.

La bomba atómica cambió el curso de la historia. Desde las detonaciones sobre Hiroshima y Nagasaki en 1945, la funesta sombra del hongo radiactivo sigue cerniéndose sobre nosotros; dan fe de ello casi cincuenta años de Guerra Fría o, ya en la actualidad, el desarrollo del programa nuclear iraní.

¿No les da la sensación de que la mayoría de lo que escuchan, leen, hablan o escriben a lo largo del día es puro relleno? Spam. Ruido de fondo. Desde las inanes conversaciones de ascensor sobre el clima hasta las opiniones furibundas sobre los políticos, casi todo lo que entra por nuestras orejas y sale por nuestras bocas es un mediocre Lorem ipsum formado por frases prefabricadas, opiniones prestadas e información basura.

Nos encontramos en Rapid City, Estados Unidos, en un futuro lejano, pero no tanto. Se ha producido un crimen escabroso. Álvaro Carreño, un científico español ha asesinado salvajemente a su mujer.

Aunque últimamente parece que lo olvidamos, el centro del periodismo no reside en el negocio de las opiniones, sino en los hechos y en su descripción equilibrada. Ese compromiso con la verdad es lo que impulsa la admirable carrera de Juan Restrepo, corresponsal de RTVE durante más de tres décadas y testigo directo de algunos de los acontecimientos decisivos de nuestra historia reciente. Entre otras experiencias cargadas de significado, Restrepo encabezó el único equipo televisivo presente en la plaza de Tiananmen durante aquella trágica noche del 3 al 4 de junio de 1989. Dialogar con él equivale a recuperar los principios esenciales de este oficio que nos permite poner la realidad entre comillas. Y es que, como decía Ciryl Connolly, "el mejor periodismo es la conversación de un gran conversador".

Imagen superior: Neal Sanche, "Woman in Blue", CC
Hoy es el día dedicado en el calendario a luchar contra la violencia contra las mujeres. No creo en “los días de”, porque una mujer que víctima de la violencia lo es desde que recibe el primer mensaje de acoso en su móvil («¿Dónde estás?», «¿Por qué no me respondes?», «¿Con quién estás?»), y cuando la pareja usa una aplicación de mensajería móvil para controlar las horas a las que la víctima de acoso está o no conectada. Del mismo modo, el día mundial de la lucha contra el Sida puede parecer que carece de sentido si pensamos que los enfermos de Sida o quienes son positivos en VIH conviven con ello cada día.

Apretadísimos corsés, enaguas de seda roja, sombrillas y sombreros, abrigos de terciopelo, vestidos blancos para coquetear, vestidos rojo sangre para la luna de miel, vestidos verdes para pedir dinero, vestidos negros para mover los pies al ritmo de la música, guantes de finísima gamuza, combinaciones de encaje, mañanitas de suave lana, chalecos bordados…

Imagen superior: Morten Diesen, Museo de Historia Natural, Londres, CC

"Oscurecer la luz, convertir el pan en carbón, la palabra en tornillo" (Pablo Neruda)

Imagen superior: Nicholas A. Tonelli, CC
Los paseantes del otoño conocemos bien esta estampa: un tronco caído, como una carcasa de tonos grises y ocres, confundiéndose entre la joven vegetación que va apropiándose de su espacio. ¿Un resto inservible y superfluo? Que no nos engañen las apariencias. En realidad, ese tronco muerto es un pequeño hábitat en el que prosperan formas de vida fascinantes.

El bonaerense Roque Larraquy, guionista y experto en el mundo audiovisual, demuestra con La comemadre que también es un novelista de primera. No en vano, se trata de un relato en el que la mitología oscura de las viejas fantasías científicas genera tanta inquietud como fascinación.

Si todo sigue al mismo ritmo, quienes deseen adquirir prensa independiente, al servicio de la verdad, tendrán que acudir a una tienda de recuerdos. Las excepciones son cada vez más escasas, y uno se encuentra con que el periodismo español define mejor que nunca su labor instrumental, en perfecta simbiosis con las opciones aventajadas del mapa político: la derecha, la izquierda, el populismo o el nacionalismo.

Y el agua se doraba…
El flamenco es un territorio de libertad. Libertad expresiva y compositiva. Aunque haya todavía quien lo niegue, cerrando los oídos a la evidencia. Y es, también, una música de creación. De autor, para entendernos. En sus más de doscientos años de existencia constatada ha tenido que escuchar a menudo que va a terminarse, que está en crisis, que lo puro se ha acabado, que lo nuevo va a terminar con el cuadro. Jeremíadas y lamentos. Ay, qué fue del cante jondo…Ya Lorca y Zuloaga y Falla y Manuel Ángeles Ortiz temían por su desaparición. Tanto, que despreciaron a los profesionales y fueron a buscar la fuente en donde no podía estar. Un milagro, el Niño Caracol, salvó el empeño, que si no… Si esos malos augurios hubieran tenido algo de verdad, el arte flamenco habría sucumbido hace tiempo pero, sin embargo, se muestra pleno, renovado y lleno de futuro.

Imagen superior: Cristina Fernández de Kirchner en el Salón Mujeres del Bicentenario de la Casa de Gobierno. Cortesía del Ministerio de Cultura, Presidencia de la Nación.

"Las palabras se utilizan para mentir. En cambio, el dolor nunca miente" (Daisuke Tegan en "Audition", 1999)

En el mundo actual, los cautivos de la crisis tenemos la ilusión ufana de que nuestro mundo no podría ser peor. Sin embargo, los paralelos que descubrimos con otras crisis anteriores ponen cada cosa en su lugar, y entendemos así que nuestros abuelos lo pasaron bastante peor y fueron menos locuaces a la hora de quejarse. De hecho, su coraje para inventarse un camino en medio de la posguerra es un ejemplo de abnegación y sentido común que, en dosis homeopáticas o a granel, sería bueno inocularnos.