"Beowulf", traducido y comentado por J.R.R. Tolkien

Tanto en los ensayos de Luis Alberto de Cuenca como en su poesía, detectamos la presencia de un lector agradecido. El autor habita en la literatura ‒no distingamos entre la elevada y la popular‒, y confirma de ese modo la feliz expresión de Octavio Paz: las letras entendidas como casa de la presencia, esto es, como un espacio que nos acoge en un presente fluido y constante.

Editado originalmente en 1998, bajo el título Sociología de la ciencia, este libro de Mario Bunge, presentado por Dominique  Raynaud, nos invita a reflexionar sobre la materia partiendo de una certeza que el propio Bunge anota en el prólogo añadido en 2014: "Después del tsunami posmoderno han quedado muy pocos investigadores serios en sociología de la ciencia".

El humor no puede ser un mero ejercicio literario. Ha de prosperar desde un ingenio natural que, dependiendo de quien sostenga la pluma, siempre está llegando o no acaba de llegar nunca. En el caso de Jardiel Poncela, esa gracia innata fue, además, la puerta de entrada de su genialidad.

La premisa de la que parte Transparent es sencilla: un antiguo profesor de ciencias políticas, Mort Pfefferman, ha mantenido siempre en secreto que se siente mujer. A los setenta años, sin embargo, decide aceptar su transexualidad y vivir plenamente como Maura. Ahora bien, antes de iniciar su transición, debe superar una difícil prueba: explicar a sus tres hijos adultos la realidad –y las mentiras– de su vida.  

Imagen superior: Major Lazer & DJ Snake y MØ, "Lean On" © Crispy Crust Records

Hay besos y besos. Un beso casi fraternal, de buenos días, con un Ray Milland algo tenso y una Grace Kelly muy puesta en su sitio. Un beso apasionado, con Robert Cummings soñoliento, quizá producto del jet lag, y ella vestida de rojo, alfombrada de rojo se diría, con un vestido de gasa palabra de honor, de escote corazón y ese bolero de encaje con las mangas al codo…

¿Qué ocurre cuando los hermanos Coen hacen un loosely based de una novela de Hammett titulada La llave de cristal? Muy sencillo. Se filma Muerte entre las flores.

Como otras pasiones menos confesables, la admiración por el Conde Drácula da lugar a toda una estirpe de coleccionistas que comparten libros, películas y objetos de la más variada naturaleza. Sin embargo, no todos los vampirófilos conocen con detalle la tradición literaria, teatral y cinematográfica que proviene del libro de Bram Stoker. A ellos va dirigidos este libro inigualable.

Cuando León Tolstoi afrontó la escritura de Guerra y Paz, una de sus referencias fue este libro apasionante, publicado en París, en 1824. Compuesto con gran vigor literario, emociones a flor de piel y el rigor que proporciona haber sido testigo de los hechos, La campaña de Rusia inmortalizó el nombre de Philippe-Paul de Ségur (1780-1873) y lo convirtió en una fuente inevitable para cualquier estudio napoleónico posterior.

La poesía de un árbol cuajado de pájaros, el misterio de la luz que ilumina unos helechos o la calma que uno siente al tocar un viejo roble constituyen, sin duda alguna, una forma de civilización.

Todo lo que Kiko Amat tiene de talento, humor y audacia se lo transmite a este libro: un gozoso recorrido por sus crónicas, que me gustaban cuando las leí por vez primera en medios como La Vanguardia, y que siguen gustándome ahora que las encuentro reunidas en este volumen.

Autor de una obra inmensa en el campo de la historiografía militar, David Geoffrey Chandler (1934 – 2004) completa en este magnífico volumen el recuento definitivo de las campañas napoleónicas. Narrado con un brío extraordinario y con un consumado rigor, el libro de Chandler es uno de esos títulos imprescindibles para aquellos que deseen conocer a fondo la figura del emperador.

Leer a Rubén Amón siempre abre un abanico de expectativas. ¿Nos hablará de creaciones sublimes o de fechorías lamentables? ¿Exaltará a personajes deslumbrantes o coloreará la mala reputación de villanos novelescos?

Jane Austen nació en el pueblo de Hampshire, concretamente en la rectoría de la aldea de Steventon, el 16 de diciembre de 1775. Su madre (de soltera, Cassandra Leigh) tenía treinta y seis años y su padre era el párroco y tenía cuarenta y cuatro años. Jane fue la séptima hija y la segunda niña. James, George, Edward, Henry, Cassandra, Francis y Jane fueron los siete hijos de los señores Austen, de Steventon.

Un binomio la mar de simple, pero que funciona casi siempre: humor y acción. Eso es lo que nos proporciona Ant-Man, la nueva franquicia de Marvel Comics inspirada en uno de sus superhéroes. Escrita por un equipo de guionistas que inmediatamente despierta nuestra simpatía ‒Edgar Wright (Shaun of the Dead), Joe Cornish (Tintín y el secreto del Unicornio), Adam McKay (Saturday Night Live) y el actor Paul Rudd, que demás es el protagonista‒, la cinta apuesta sobre seguro y no defrauda a quienes buscan un ligero divertimento de fantasía y ciencia-ficción.

Si existen preguntas estúpidas, ésta parece la más estúpida de todas. Todo el mundo sabe que la guerra de Troya la ganaron los griegos y la perdieron los troyanos. Todo el mundo conoce la historia del célebre caballo inventado por Ulises y de la conquista a sangre y fuego de la ciudad. Todos saben que ese es el final de los épicos combates que se cuentan en la Ilíada. Todos lo saben, excepto el autor de la Ilíada.

En las dos últimas décadas del siglo pasado se empezó a extender en el cine de Hollywood la idea de que era necesario escribir guiones que tuvieran una estructura sencilla. Se trataba de una necesidad comercial: la industria del entretenimiento norteamericana quería que sus películas pudieran interesar a cualquier persona de cualquier lugar del mundo, sin distinción de culturas, credos o ideologías.

Imagen superior: Jess Ruby, CC

Cuando se anunció un documental sobre Amy Winehouse, mi primera reacción fue de escepticismo. No es el primer audiovisual que se rueda sobre la figura de la cantante y compositora, y los que se habían hecho hasta la fecha eran claramente un intento de seguir rentabilizando la marca Winehouse tras su muerte.