Soy poco y nada afecto a las novelas de espías, por la sencilla razón de que las mejores están en los libros que los historiadores componen sobre el espionaje. La realidad documental suele exceder a la más audaz fantasía novelesca.

A veces, el intercambio epistolar entre dos amantes carece de esa fluida equivalencia de sentimientos que distingue a los romances más duraderos. Este es el caso de Napoleón Bonaparte y Josefina de Beauharnais. Aunque la cultura popular se empeña en equiparar los sentimientos que ambos se profesaron, lo cierto es que, a la hora de examinar su correspondencia, solo disponemos de cinco cartas firmadas por Josefina, frente a las 265 de Bonaparte que el tiempo ha tenido a bien preservar.

Una de las razones que explican por qué disponemos ahora de una visión global del suicidio es que la opinión los filósofos y de los sociólogos, evidentemente valiosa, se suma al enfoque integral que proponen los estudiosos del cerebro.

Para el ejercicio de la divulgación resulta muy tentador asumir los postulados de la llamada tercera cultura. Esta corriente no solo invita a un saludable maridaje entre ciencias y humanidades: también propone repensar las claves de nuestra sociedad y nuestra cultura desde la perspectiva científica.

Nacida Kathleen Annie Pannonica Rothschild (1913-1988), «Nica» pertenecía a uno de los clanes más poderosos del mundo. Se crió en un ambiente de lujos materiales y desatención personal; una jaula de oro con joyas incrustadas cuya única salida era el matrimonio.

Seguro que usted, como yo, tiene pocas dudas de que el humor y la erudición, cuando llegan en el mismo envoltorio, certifican un talento de uranio enriquecido. Enrique Gallud Jardiel se gana ese elogio con esta obra en la que practica un fabuloso ejercicio de ventriloquia literaria.

Arthur Conan Doyle traducido por Manuel Machado. Ahí es nada. Esta es una de esas oportunidades en las que dos maestros de la literatura colaboran –uno con su creación original y el otro interpretándola desde otra lengua– en la consecución de una pieza admirable.

Desde que Random House publicó en 1993 Historia de la guerra (A History of Warfare), este sensacional ensayo de John Keegan ha pasado a formar parte de la lista de clásicos que cualquier interesado por la historia militar ha de leer.

En Colosseum, Simone Sarasso (Rizzoli, 2012), viajamos a la Roma del año 80 d.C., un escenario de alto riesgo, en el que la violencia, el drama y la épica sobresaltan al lector gracias a la eficacia narrativa de este popular novelista.

 
OCHO APELLIDOS VASCOS ya está a la venta en DVD, Blu-ray y Edición Especial Combo con casi dos horas de extras. Con motivo de este lanzamiento, sorteamos entre nuestros lectores un pack que incluye un DVD y un póster, ambos firmados por Clara Lago.

En la cultura popular estadounidense Al Yancovic es bien conocido. Tanto, que ha logrado aquello que corona a una personalidad: aparecer en un capítulo de Los Simpson y doblarse a sí mismo.

La cadena americana de cable Showtime quería su propia serie de terror, igual que AMC tiene The Walking Dead y HBO, True Blood. Para ello confió en John Logan y Sam Mendes, responsables de guión y producción. Así nació Penny Dreadful, cuyo título es una referencia a las historia de terror que se vendían por capítulos, normalmente no de gran calidad literaria, en el siglo XIX y al precio de un penique.

El regreso de Arnold Schwarzenegger al mundo del cine después de su sonada carrera política y sus escándalos personales ha sido, cuanto menos, modesto. Las nuevas películas de la otrora estrella austriaca han destacado por sus moderados presupuestos (justo por encima de la frontera que separa las películas de cine de las "directas a DVD") y los guiños autorreferenciales, en especial los que tienen como objetivo la edad de Schwarzenegger.

El Campeonato Mundial de Fútbol ha replanteado, por enésima vez, la cuestión de las relaciones entre el fútbol y la política. Evito insistir en ella pero tiro de uno de sus hilos. La mayoría absoluta de los electores no vota pero la inmensa mayoría de la humanidad participa –místicamente, diría un sociólogo de las religiones– de los eventos futbolísticos. De ahí a admitir, como se dice con periodística alegría, que el siete a uno de Alemania-Brasil vaya a producir una crisis político-social en este país, como si no existiera de antemano, es abusivo.

Martín Bonfil © Héctor Arita.
En El mundo y sus demonios, Carl Sagan se plantea esta duda:"¿Por qué tiene que ser tan difícil para los científicos transmitir la ciencia? Algunos científicos –incluyendo algunos muy buenos– me dicen que les encantaría hacer divulgación, pero carecen del talento para ello. Dicen que saber y explicar no es lo mismo. ¿Cuál es el secreto?"

C3PO (Anthony Daniels) durante el rodaje de Star Wars. TM & © 2014 Lucasfilm Ltd.

El amanecer del planeta de los simios habría sido inconcebible sin Flecha rota (1950), de Delmer Daves. A decir verdad, nos hallamos ante un magnífico western en el que los apaches son sustituidos por primates modificados genéticamente, y los colonos por una comunidad de humanos que ha sobrevivido al apocalipsis. En este sentido, la cinta es una proeza narrativa, que ilumina un soberbio escenario de ciencia-ficción –el colapso postindustrial anunciado por Mad Max– y lo recrea con el clasicismo heredado del mejor cine del Oeste.

Michael Bay tiene un estilo reconocible. Quizá esa sea una de las razones por las que su obra llega al corazón de un amplio público y pone los pelos de punta a los amantes de la narración clásica (una minoría, qué le vamos a hacer).

Corría el verano de 1996 cuando la editorial DC comenzó la publicación de la miniserie Batman: Black & White, pregonando el evento a los cuatro vientos. Y no era para menos, ya que la propuesta era sumamente prometedora: cuatro entregas en blanco y negro, cada una de 48 páginas y parceladas en historietas de ocho, en las que la flor y nata del cómic norteamericano e internacional abordaba la figura del hombre murciélago. He aquí un botón de muestra de aquella edición: Neil Gaiman, Katsuhiro Otomo, Bruce Timm, Simon Bisley, Howard Chaikyn y Tanino Liberatore, entre otros.

"Great White Shark" (2013), de Steve McNicholas © Yes/No Productions, Liquid Pictures 3D y Giant Screen Films.