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No siempre podemos decir qué es lo que nos asusta, lo que detestamos con secreta admiración, lo que nos invita a sentir cómo la sangre empieza a bombear... Por eso necesitamos un arquetipo, un símbolo, alguien que detente ese poder supremo, y bajo cuya pisada prosperen las malas hierbas y el olor de la muerte.

Cuando leemos al filósofo francés Luc Ferry, el asombro ante los avances tecnológicos va tiñéndose de una inquietud que, llegado el caso, él mismo se encarga de excitar. Y es que, a su modo de ver, el transhumanismo ‒ese avance evolutivo que no es biológico, sino digital y mecánico‒ y la economía colaborativa ‒que también tiene un trasfondo digital‒ vienen a prolongar la esencia del humanismo democrático, pero a un precio que no siempre deberíamos pagar.

La historia, si se analiza desde cierto ángulo, está poblada de lecciones acerca de casi todo. A la manera de fábulas o mitos, esas lecciones se encarnan en determinadas figuras cuya biografía plantea modelos, metáforas, advertencias en el camino y detalles ejemplificantes.

El Cosmere... Con sólo hacer mención a este territorio imaginario, miles de lectores reaccionarán con esa fidelidad que Brandon Sanderson (Nebraska, 1975) ha logrado entre sus seguidores. Un mérito plenamente justificado, puesto que hablamos de uno de los escritores de fantasía mejor valorados de estos últimos años.

Louise Labé nació en Lyon entre 1520 et 1525. Su padre se preocupó de que recibiera una completa educación, cosa poco habitual en aquella época, y más tratándose de la hija de un cordelero, que, en como heredera suya en el oficio, era llamada “la bella cordelera”.

La promoción de esta película se apoya en unos entrecomillados de la prensa especializada en los que se establecen comparaciones con Taxi Driver (Martin Scorsese, 1976). Un arma de dos filos, claro, porque por un lado es un halago, pero por otro levanta expectativas difíciles de cumplir.

Asiste uno fascinado, como le sucederá a casi cualquier lector, al repertorio que nos ofrece Nuccio Ordine. Un breviario de textos clásicos, comentados por alguien que ha leído mucho y que agradece las lecciones recibidas con una perspicacia y una claridad asombrosas.

La nueva entrega de la exitosa saga de thrillers llega a España con el título de Saw VIII, aunque su título original es Jigsaw (Puzle), el apodo de John Kramer (Tobin Bell), cerebro criminal detrás de las retorcidas tramas de estas películas.

La reciente puesta en el Teatro Real de El gallo de oro, de Rimski-Korsakov, permite repensar en la relación, aparentemente incongruente, entre lo serio y lo cómico. Un rey que se pasa la vida en la cama mientras tiene el enemigo a las puertas, que cuenta como consejero áulico a un astrólogo que le regala un gallo de oro como fetiche mágico y se viste, quijotescamente, con una armadura abollada y herrumbrosa para encabezar una tropa de pacotilla, todo eso hace reír.

Un escritor loco, Robert E. Howard, introdujo en todos los relatos protagonizados por Conan el mismo escenario: civilizaciones decadentes, entregadas a cultos malignos, a los que se enfrentaba con repugnancia su héroe bárbaro. "La barbarie es el estado natural del hombre. La civilización es antinatural. Es un capricho de de las circunstancias. Y, en última instancia, la barbarie siempre saldrá triunfante", decía el tejano en boca de su famoso cimmerio.

En la moda, como en tantas cosas que atañen a la vida social, los creadores se valen de referencias que, inicialmente, no proceden del universo textil. Hay en este juego de modistas y diseñadores bastantes apelaciones históricas, literarias, y como ahora veremos, también cinematográficas.

Si fuese verdad la mitad de las predicciones que difunden los comentaristas de la red, veríamos por la calle los signos del apocalipsis, como ocurre en esas obras de ciencia-ficción cuya lógica narrativa es la del desastre absoluto de la civilización humana.

Va pasando la vida, y uno parece advertir que los cambios resultan cada vez más difíciles, y que lo que podríamos llegar a ser no es fácil sin una dosis suplementaria de sufrimiento. Y cuando nos ofrecen un remedio para esa melancolía, solemos dejarlo archivado para leerlo más tarde.

Más que por su presencia en los libros de historia del pensamiento, el jesuita Juan de Mariana (Talavera de la Reina, 25 de septiembre de 1536-Toledo, 17 de febrero de 1624) debería ser elogiado por la actualidad de mucho de cuanto escribió.

Umberto Eco (Alessandria, Piamonte, 1932-Milán, Lombardía, 19 de febrero de 2016) revolucionó en los años sesenta del pasado siglo la teoría de la comunicación, descubriendo para la semiótica un continente selvático y fascinante más allá de los territorios urbanizados que había transitado hasta entonces. Precisamente si algo caracteriza la trayectoria de Eco es su capacidad para romper cualquier clase de barrera disciplinar. Cada engranaje de su obra –novelas o ensayos, textos académicos muy técnicos o artículos de prensa– forma parte de un vasto proyecto de crítica de la cultura, uno de los más ambiciosos de nuestro tiempo. En mayo [19-5-2009] recibió la Medalla de Oro del CBA [A esa fecha corresponde esta entrevista].

Virago: mujer que tiene aspecto, ademanes y actitudes que se consideran propios de los hombres. Mujer que pretende vivir como un hombre. Cuando ese "vivir como un hombre" significa reclamar un espacio propio, un acceso al saber, una imagen exclusiva...

Agatha Christie es una de las novelistas más populares que jamás han existido (prácticamente en todos los hogares hay, al menos, uno de sus libros), y Asesinato en el Orient Express bien podría ser su obra más famosa.

En las primeras páginas de El retorno del Buda, su protagonista se nos presenta como un adicto al delirio y a la extrañeza, con ilusiones que harían feliz tanto a un físico cuántico como a un psiquiatra en busca de casos singulares.

Una pequeña tienda de campaña. Siete meses por delante. Entre las paredes de un cañón y rodeado por un laberinto de árboles. ¿Qué podía salir mal?

Es sabido que por motivos religiosos los teatros italianos del siglo XIX eludían la normativa, que prohibían las funciones operísticas durante la Cuaresma, escenificando obras de carácter religioso.