Imagen superior: David Hockney, "American Collectors (Fred and Marcia Weisman)", 1968 © David Hockney

Imagen superior: Jorge Javier Vázquez y Belén Esteban © Telecinco S.A. Reservados todos los derechos.

No, no se confundan. Esta no es sólo la secuela de un gran éxito. Tampoco es sólo un blockbuster de colores brillantes y acción explosiva. Es algo más. Sin dejar que la expectativa al otro lado de la pantalla le ponga nervioso, Joss Whedon ha vuelto a superar las previsiones, regalándonos una espléndida aventura, que además de acción tiene alma.

Si existe un grado cero de la curiosidad, es muy probable que lo haya alcanzado Alberto Manguel, un escritor cuyo círculo de intereses sigue agrandándose con el paso de los años. También para eso nos sirve su nuevo libro: para tejer la continuidad que aflora, de modo muy evidente, entre Una historia natural de la curiosidad y ensayos previos como Una historia de la lectura, Guía de lugares imaginarios, La biblioteca de la noche, Con Borges, Diario de lecturas, Leer imágenes: una historia privada del arte o En el bosque del espejo.

Imagen superior: RelaxingMusic / MeditationMusic, CC

Imagen superior © Eldar Zakirov
«Las únicas cosas que no estornudaban en la cocina eran la cocinera y un enorme gato que estaba sentado sobre el hogar s

Estás con tus amigas. Las más íntimas. Mujeres como tú, que han recorrido el tiempo del lazo del encuentro, las confidencias, las tardes en otoño, las compras y las risas. Estáis todas y allí, sin avisar, inopinadamente, llega una voz que dice, a través del WhatsApp o de la tablet, que una infidelidad se está cociendo. Que uno de vuestros hombres os ha engañado y se ha liado con otra.

En ocasiones, cuando la enredadera de la vida se cruza y lo atraviesa todo generando esa confusión que necesita tiempo para deshacerse, pienso en Rebecca. En esa imagen de la chica sin nombre que sueña con la antigua mansión que se desmorona al compás del fuego dejando atrás el miedo y la aprensión. “Anoche soñé que volvía a Manderley”…

J. R. Wharton Eyerman, “Space Frontiers”, revista LIFE, 1961

Imagen superior: Esperanza Aguirre, CC

Imagen superior: Susana Fernández, CC

Disney, Pixar o Ghibli son estudios que cuentan en su haber un buen puñado de obras maestras del cine de animación, pero he de confesar que siempre he sentido una debilidad especial por las producciones de los muy británicos Aardman Animations Studios. Salvo por alguna de sus incursiones en la animación digital (estoy pensando en Ratónpolis), todas sus películas y cortometrajes han sido ejemplos de la más deliciosa artesanía visual, además de divertidísimas comedias para toda la familia.

La primera versión de La Momia (1932) es una glamourosa delicia de misterio y exotismo “de estudio” propia del viejo Hollywood. La segunda (1959), un brumoso y muy británico film de terror al mejor estilo Hammer. La última versión de esta historia (1999) es una divertidísima película de aventuras pulp, algo lastrada por el abuso de efectos digitales, pero simpática a más no poder.

Túnel bajo el Támesis, ilustración para dispositivo óptico

Profundo, revelador y también ameno, Elogio del papel es un ensayo escrito con sabiduría, que nos enfrenta a las implicaciones de un nuevo escenario en el cual el libro encuadernado cede paso al hipertexto y a las aplicaciones digitales. Centrándose en la falta de atención y profundidad que empieza a caracterizarnos como sociedad, su autor, Roberto Casati, analiza las estrategias personales y la política cultural y educativa que pueden ayudarnos a obtener lo mejor de ambos mundos: el de la tradición impresa y el de esa textualidad ampliada gracias a la electrónica.

Un momento... ¿Una crónica de lo que han sido y son los Estados Unidos con la firma de Oliver Stone? Ya imagino que, dado el perfil político de este cineasta, más de un lector se habrá puesto en guardia, como quien no necesita otra coartada para evitar la conversación y regresar a territorio conocido. Sin embargo, más allá de los prejuicios, conviene valorar esta Historia silenciada de Estados Unidos en su justo valor, reconociendo sus méritos, con la mirada puesta en aquello que suelen omitir los relatos históricos al uso, y que los autores, Stone y el profesor Peter Kuznick, sitúan en primer plano.

Imagen superior: Marshall Mac Luhan
Yo era un mocito veinteañero cuando Marshall Mac Luhan dijo aquello de que el medio es el mensaje, lo cual se popularizó en una suerte de tautología amable: el mensaje está en el medio. Dicho con más precisión: porque no está en los extremos, ni en el emisor ni en el receptor sino en el medio, en el justo medio donde se dice lo que se dice.

Imagen superior: el autómata Baxter, diseñado para integrarse en plantillas industriales y realizar múltiples tareas, como sustituto de operarios humanos © Rethink Robotics

"Donde en otro tiempo se divertían cuatro millones de personas se pasean hoy los lobos, y la salvaje progenie de los leones de nuestros históricos escudos de armas se ve obligada a defenderse de los colmillos de los animales de presa. ¡Quién lo había de decir! Y todo a consecuencia de la Peste Escarlata".

Amanda es neoyorquina. Amanda toca el piano y el ukelele, y expresa su arte a través del rock, el punk el cabaret. Amanda está casada con el escritor y guionista Neil Gaiman. Estos tres antecedentes, cada uno en su justa medida, explican la fuerza interior de este libro: un texto inclasificable, a medio camino entre las memorias, la confesión y el manual de consejos para artistas del siglo XXI.