Biografía de Antonio López
- Detalles
- Categoría de nivel principal o raíz: SECCIONES
- Category: Arte
- Creado en 29 Junio 2011
- Published: 29 Junio 2011

Hijo de labradores acomodados de esta importante localidad manchega y el mayor de cuatro hermanos, Antonio tuvo una temprana vocación por el dibujo, influido también por su tío, el pintor Antonio López Torres.
En 1949 se traslada a Madrid para preparar su ingreso en la Academia de Bellas Artes de San Fernando, donde permaneció hasta 1955, coincidiendo con diversos artistas como Enrique Gran, Amalia Avia o Lucio Muñoz, con los que formó la conocida como Escuela de Madrid.
Gracias a una beca, viaja en 1955 a Italia. Tras terminar los estudios realizó sus primeras exposiciones individuales en Madrid (1957 y 1961).
En esos años trabaja tanto en la capital española como en Tomelloso. En 1961 se casa con la pintora María Moreno y, en 1962 y 1964 respectivamente, nacen sus dos hijas, María y Carmen.
“En la cocina –escribe María López, hija del pintor, en el catálogo de la exposición del Museo Thyssen-Bornemisza– era donde nosotras comíamos y cenábamos, y durante mucho tiempo he visto a mi padre en ese espacio realizar las pinturas de la ropa en remojo dentro del pilón y de la nevera abierta. El tiempo que a veces dejaba una obra parada, o tardaba en concluirla, le obligaba a reemplazar los elementos que se estropeaban. Cuando pintó el conejo desollado, tenía que congelarlo y sacarlo en cada sesión. Me encantaba verlo, al principio tan blanquecino y luego tomando color a medida que se derretía. Vació en escayola un pollo y lo pintó de su color, en sustitución del real, cuando trasladó la nevera abierta fuera de la cocina. Hoy día esos objetos, que a lo largo del tiempo han formado parte de sus obras o de sus recreaciones de espacios, han acabado reunidos en un rincón de la buhardilla formando un misterioso grupo de seres inertes casi parlantes: escayolas de calabazas, granadas, membrillos, el pollo… tan quietos que asustan. No me extrañaría que un día quisiera pintar esa escena. (…) Por primera vez quise ordenar mentalmente lo que había vivido a lo largo de esos años. Encontrar claves para ordenar las ideas, el pasado y el presente. (...) Empecé a comprender que la emoción podía encontrarse en la luz, en los objetos, en las paredes, en los rostros o en las flores. Es decir, el mundo entero podía estar en lo más próximo. El resultado de esta búsqueda de las emociones y de este análisis no siempre es algo que guste ver. A veces la verdad es áspera, incómoda, ya la tenemos demasiado cerca y en permanente contacto. Nos puede atraer por el misterio que encierra, por el deseo de saber el porqué, pero puede producirnos rechazo cuando no alcanzamos a descifrar ese misterio de una forma tan inmediata como nos gustaría".
Desde 1964 hasta 1969 Antonio López fue profesor encargado de la Cátedra de Preparatorio de Colorido en la Escuela de Bellas Artes de San Fernando.
"Desde que recuerdo, desde que empecé a pintar –le dice Antonio López a Michael Brenson, crítico de arte del New York Times–, los que parecía que sabían más hablaban del realismo con cierto desdén. Para eso estaba la fotografía, ya que la realidad debía ser transformada por el artista, etc. Después las cosas han seguido aproximadamente así, con unos razonamientos más o menos tópicos o inteligentes. Siempre he leído y oído los mismos argumentos. Al final, conceden que unos pocos artistas realistas, sí, pero el realismo, no, lo cual es una tontería porque eso no es posible. Yo he trabajado en esas condiciones desde que empecé y siempre he encontrado gente que me ha apoyado, que ha creído en lo que yo hacía y en lo que hacían otros artistas: gentes muy diversas, muchas de ellas interesadas por lo mío en la misma medida en que les interesaban otros artistas figurativos. Últimamente, parece que hay como una necesidad en muchas personas de ponerse al día, una mala conciencia de muchos años por no haber comprendido y apoyado el arte moderno, y eso ha enconado las cosas. A mí tampoco me gusta la mayoría de la figuración que se hace, pero tampoco me gusta la mayoría de lo que se hace fuera de la figuración".
En 1985 recibe el Premio Príncipe de Asturias de las Artes y el Premio Velázquez de las Artes Plásticas en 2006. Desde 1993 es miembro de número de la Real Academia de San Fernando.
Imágenes:
Antonio López pintando en la Gran Vía de Madrid en 1986 Gran Vía, Clavel (1977-1990).
Ficha de la exposición
Título: Antonio López
Organiza: Museo Thyssen-Bornemisza de Madrid.
Patrocinio: Sociedad Estatal Loterías y Apuestas del Estado S.A.
Fechas y sedes: Madrid, Museo Thyssen‐Bornemisza, del 28 de junio al 25 de septiembre de 2011. Bilbao, Museo de Bellas Artes, del 10 de octubre de 2011 al 22 de enero de 2012.
Comisarios: María López, hija del artista, y Guillermo Solana, director artístico del Museo Thyssen-Bornemisza de Madrid.
Comisaria técnica: Paula Luengo, Área de Conservación del Museo Thysse-Bornemisza de Madrid.
Número de obras: 130 aproximadamente.
Publicaciones: Catálogo con ensayos de Guillermo Solana y de Javier Viar, director del Museo de Bellas Artes de Bilbao. Editado en español y en inglés.
Copyright de las imágenes © Antonio López. VEGAP. Cortesía del Área de Comunicación del Museo Thyssen-Bornemisza. Reservados todos los derechos.
Copyright del texto © Museo Thyssen-Bornemisza. Reservados todos los derechos.











