¿Son las aves descendientes de los dinosaurios?
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- Category: Ciencia
- Creado en 17 Mayo 2012
- Published: 17 Mayo 2012

De la extinción de los dinosaurios pueden sacarse diversas lecciones que, sin embargo, debemos repetir con cautela. Digo esto porque, si hacemos caso a bastantes científicos, la estirpe sauriana no ha desaparecido, sino que se perpetúa en las aves.
Cuando se empezó a especular con el sueño novelesco de clonar a los dinosaurios por medio de su ADN, hubo quien pensó en una posibilidad singular: dado que el código genético que podría obtenerse estaría muy dañado, cabría la posibilidad de restaurarlo con la ayuda de unos parientes cercanos.
"Se supone que las aves –escriben Rob DeSalle y David Lindley– descienden de una rama concreta de los dinosaurios, que produjeron criaturas que empezaron a volar distancias cortas utilizando las extensiones emplumadas de sus extremidades. La separación entre aves y dinosaurios ocurrió mucho antes de que éstos se extinguieran, así que hay numerosas especies que no puede esperar reconstruir con la cría de aves. Esos dinosaurios inalcanzables no dejaron ningún legado vivo. Puede intentar obtener los dinosaurios que correspondan a los antepasados de las aves, pero no los demás. ¿Y quiere saber qué dinosaurios en concreto podría obtener remontándose hacia el pasado en la cría de aves? Quién lo iba a decir: se cree que los parientes más cercanos de las aves son los raptores, los malos del Parque Jurásico" (Cómo fabricar un dinosaurio, Alianza Editorial, 1999).
En 2010, un estudio publicado en la revista Proceedings of the National Academy of Sciences mencionaba un fósil hallado en 2003: el del microraptor, una criatura plumífera que complicaba el árbol familiar con una nueva conjetura: ¿qué diríamos si los velocirraptores no fueran dinosaurios propiamente dichos, sino animales muy cercanos a las aves?

De hecho, hay toda una corriente en la paleontología que niega la posibilidad de que las aves evolucionasen a partir de los dinosaurios. "Hay quien opina que no –reconoce José Luis Sanz–, que son formas emparentadas con los cocodrilos o con animales muy anteriores. Pero la inmensa mayoría de los paleontólogos lo admitimos. La definición filogenética de un ave es: un dinosaurio con alas y con plumas que es capaz de volar. En realidad la gente que se opone a este origen lo único que hace, bajo mi punto de vista, es negar una evidencia, sin dar otras alternativas. Por ejemplo, las aves actuales tienen un elemento esquelético pectoral, la fúrcula, que en el pollo llamamos hueso del deseo y tiene forma de horquilla. Pues bien, el que las aves proceden de los dinosaurios fue una hipótesis emitida por el señor Thomas Huxley a finales del siglo pasado y negada luego por un paleontólogo sueco llamado Heilmann porque, según él, los dinosaurios carecían de fúrcula. Sin embargo, en los últimos años cada vez se encuentran más dinosaurios terópodos que sí la tienen. Concretamente, el famoso velocirraptor tenía fúrcula. Incluso los dinosaurios menos emparentados con las aves, como los ovirraptorosaurios, los troodóntiros, hasta los tiranosaurios... todos tienen fúrcula" (Muy Interesante).
"Esta –añade el paleontólogo René Hernández Rivera– es una propuesta que considero cada día tiene más adeptos, ya que cuando se compara a un reptil típico, como un cocodrilo, con un dinosaurio se obtiene que por lo mucho comparten el 20 % sus características, en cambio, si comparas a un dinosaurio con un ave se encuentra hasta un 80% de similitudes. Esto es curioso, porque está teoría se había expuesto en 1830 por Huxley un anatomista, de los más defensores de anatomía animal comparada, de los que apoyó mucho a Darwin. Él decía que los huesos de los dinosaurios se parecían más a los de las aves que a los de un reptil, pero como se empezaron a encontrar cráneos y dientes muy parecidos a los de los reptiles, incluso huesos de la cintura, esta idea se olvidó".
"En 1920 –continúa Hernández Rivera–, Heinz, otro autor, hizo un artículo, que nadie discutió, donde afirmaba que los dinosaurios eran reptiles y ahí duró la idea hasta después de los 80, cuando el Dr. Ostrom y su alumno Robert Bakker, al encontrar nuevos restos de dinosaurios retomaron la idea de que se parecen más a las aves que a cualquier otra especie. Al mismo tiempo, en algunos lugares del mundo, como en Montana, encontraron círculos de anidación de dinosaurios, donde se podría comprobar que su comportamiento era igual al de las aves" ("Dinosaurios en México: entrevista con el paleontólogo René Hernández Rivera", Patricia Muñetón, 30 de abril de 2012, Revista Digital Universitaria).
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Reconstrucción digital de un microraptor tomada del episodio Feathered Dragons, del documental Planet Dinosaur © BBC, Jellyfish Pictures. Reservados todos los derechos.











