"El coloso en llamas" ("The Towering Inferno", 1974)

El coloso en llamasEl esquema básico a partir del cual se desarrolla la trama de todas y cada una de las producciones que se englobaron en el subgénero de catástrofes parte de un concepto según el cual, frente al desastre, sólo puede imponerse un héroe.

Esta idea, tan cercana a la novela de caballerías y a las epopeyas, tuvo casi siempre mediocres, cuando no espantosos ejemplos en el cine.

El coloso en llamas es una excepción. Está plagada de tópicos, cierto, pero es tan espectacular y dinámica que atrapa al espectador con la promesa circense de un "más difícil todavía".

El poderío de actores como Paul Newman, William Holden o Steve McQueen basta para que el milagro se produzca. Su presencia basta para justificar la atención del público.

Holden se sabía fuera de lugar y no realiza muchos esfuerzos para hacerse con su personaje, pero McQueen y Newman se lo tomaron con más empeño y el tono de su trabajo, sin ser espléndido, resulta difícil de mejorar.

De todos modos, no parece que pueda restársele protagonismo al equipo de efectos especiales, que obtuvo unos resultados magistrales en la construcción de maquetas y en la elaboración de trucajes fotográficos.

Como encargado de los efectos especiales de fotografía, el maestro L.B. Abbott colaboró estrechamente con Dougras Trumbull y con los encargados de los efectos especiales mecánicos, A.D. Flowers y Logan Frazee. Ambos se empeñaron en dar verosimilitud al incendio, y para ello tomaron en cuenta los trabajos de Harold Nye, quien a mediados de los cuarenta desarrolló en el departamento de efectos especiales de Warner Bros. un sistema de control electrónico del fuego que sólo sería superado décadas después.

Otro apartado que se cuidó especialmente fue el maquillaje. No en vano, había que simular quemaduras en diverso grado. Durante el rodaje de El coloso en llamas, Emile LaVigne utilizó pequeñas piezas de cristal para modelar sobre ellas, con plastilina, vaselina y pasta, todas esas heridas y desfiguraciones.

El coloso en llamas fue la mejor película de catástrofes filmada durante esa década y requirió del trabajo de numerosos especialistas que doblaban a los actores en las escenas de riesgo.

Su rodaje requirió innumerables explosiones e incendios controlados. La actividad de expertos en maquillajes especiales como LaVigne y el concurso de maquetas de acabado milimétrico, integradas en la acción mediante efectos de mate y rotoscopio, dotaron de impecable verosimilitud a esta producción.

La filmación comenzó en San Francisco el 8 de mayo de 1974 y concluyó el 11 de septiembre del mismo año. Entre las localizaciones reales que se emplearon, figuran el atrio del Hyatt Regency, la sede de The Bank of America, el St. Francis Hotel y el Westin St. Francis Hotel.

Se ha hablado mucho de la rivalidad entre Newman y McQueen. Ambos exigieron idéntico trato en los títulos de crédito y exigieron sueldos igual de elevados. En un principio, el papel del jefe de bomberos –que por entonces se llamaba Mario Infantino– iba a ser interpretado por Ernest Borgnine, y Steve McQueen iba a encarnar al arquitecto Doug Roberts.

Cuando McQueen quiso quedarse con el papel del bombero, Paul Newman fue contratado para hacerse cargo del otro papel.

A tal extremo llegaron los celos entre ambos, que cuando McQueen descubrió que Paul Newman tenía doce líneas de diálogo más que él, insistió en que su texto fuera aumentado.

"Un film de enorme espectacularidad y brillantes efectos especiales a cargo de Bill Abbott, dirigido al alimón por el británico John Guillermin –autor de King Kong y Muerte en el Nilo– y por un auténtico líder en films de desastres, Irwin Allen –Viaje al fondo del mar, Cinco semanas en globo–, a cuyo cargo corren las escenas de acción (...) A destacar la apabullante fotografía del film, por la que Fred Koenekamp y Joseph Biroc se reparten un Oscar" (Diario 16) .

Ficha técnica

Dirección: John Guillermin – Argumento: Basado en las novelas "The tower", de Richard Martin Stern, y "The glass inferno", de Thomas Scortia y Frank Robinson – Guión: Stirling Silliphant – Fotografía (Panavisión y Color DeLuxe): Fred Koenekamp – Efectos especiales de fotografía: L.B. Abbott – Efectos especiales mecánicos: AD.

Flowers y Logan Frazee – Música: John Williams – Canciones: "We May Never Love Like This Again", de Al Kasha y Joel Hirshorn, interpretada por Maureen McGovern – Sonido: John Bonner – Montaje: Harold F. Kress y Carl Kress – Dirección artística: Ward Preston – Decoración: Raphael Bretton – Ayudantes de dirección: Wes McAfee, Newton Arnold y Malcolm Harding – Vestuario: Paul Zastupnevich – Producción: Irwin Allen para 20th Century Fox y Warner Bros. – Productor asociado: Sidney Marshall – Duración: 165 minutos.

Reparto

Paul Newman (Doug Roberts), Steve McOueen (Michael O'Hallorhan), William Holden (James Duncan), Faye Dunaway(Susan Franklin), Fred Astaire (Harlee Claiborne), Susan Blakely (Patty Simmons), Richard Chamberlain (Roger Simmons), Jennifer Jones (Liselotte Muellel), O.J. Simpson (Jernigan), Robert Vaughn (Senador Gary Parkel), Robert Wagner (Dan Bigelow), Susan Flannery (Lorrie), Norman Burton (Will Giddigns), Shella Mathews (Paula Ramsay), Jack Collins (Marie Ramsey), Don Gordon (Kappy), Felton Perry (Scott), Gregory Sierra (Carlos), Carol McEvoy (Sra. Albright), Michael Looklinland y Cariena Gower (Hijos de los Albright), Olan Soule (Ingeniero), Norman Hicks y Thomas Karnahan (Pilotos), Ernie Orsini (Mark Powel), John Crawford (Callahan), Erik Nelson (Wes), Dabney Coleman (Primer adjunto), Elizabeth Rogers (Mujer sobre la boya), Ann Leicester (Invitada), Norma Grabowski (Flakel), Ross Elliott (Segundo adjunto), Scott Newman (Bombero joven), Paul Comi (Tim), George Wallace (Jefe de equipo), Patrick Culliton (Técnico), William H. Bassett (Agente inmobiliario), Art Ballinger (Presentador) y Maureen McGovern (Cantante).

Sinopsis

La Torre de Cristal de San Francisco tiene 138 pisos.

Este desafío a la gravedad se debe a la pericia del arquitecto Doug Roberts y al entusiasmo empresarial de su promotor, el constructor James Duncan.

Las condiciones de seguridad parecen las óptimas, pero nadie sabe que Roger Simmons, el cuñado de Duncan, ha variado los presupuestos de construcción para ahorrar dinero con determinados materiales.

El día de la inauguración, lo que tenía que suceder sucede y la Torre se transforma en una chimenea de fuego en la que quedan atrapados los invitados que subieron a los primeros pisos.


ECOCULT041

Lobo (Oberon7up), ratonero de cola roja (Putneypics) y paisaje montañoso (Dominik Bingel), CC

ECOCULTdinosaurio

Cine clásico

ECOCULTcaballo

Caballo islandés (Trey Ratcliff), garza real (David MK), vacas de las Highlands (Tim Edgeler), pavos (Larry Jordan) y paisaje de Virginia (Ed Yourdon), CC

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