"Halloween 3: El día de la bruja" (1982)
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- Category: Cine clásico
- Creado en 22 Noviembre 2011
- Published: 22 Noviembre 2011
- Escrito por Vicente Díaz

Rechazada en su momento por alejarse de la trama de las dos primeras entregas, Halloween III (El Día de la Bruja) es una estimable película de terror repleta de ideas inquietantes, y un extraño regusto británico, pese a ser una producción estadounidense.
Tras el éxito de La Noche de Halloween (John Carpenter, 1978), una de las películas independientes más rentables de la historia, y de su inevitable secuela, ¡Sanguinario! (Rick Rosenthal, 1981), que retomaba la pesadillesca noche de Laurie Strode en el mismo momento en el que acaba la primera entrega, el estreno de Halloween III prometía nuevos asesinatos por parte de Michael Myers, pero en realidad fue un intento por parte de John Carpenter para contar nuevas historias de terror ambientadas en la popular celebración de la Noche de Difuntos.
Ya por entonces, el público empezaba a rechazar la originalidad, y los planes de Carpenter se fueron al traste cuando la audiencia demandó más Michael Myers. Halloween III fue una oportunidad tristemente desaprovechada, además de una notable película de terror que todavía arrastra el sambenito de “fracaso”.
El film, dirigido por el especialista en el género Tommy Lee Wallace, fue escrito por Nigel Kneale, quien obligó legalmente a los productores a eliminar su nombre de los créditos al comprobar lo violenta que era la película. De ahí que Wallace figure como guionista oficial de un film menos truculento que arriesgado. Digo esto último porque Halloween III ignora un tabú del cine comercial estadounidense: el asesinato de niños.

El gran Tom Atkins interpreta al protagonista, un doctor que se ve envuelto en una misteriosa trama de crímenes y complots secretos que tiene por centro la fábrica de disfraces Silver Shamrock, de donde salen las máscaras más populares de Halloween.
Silver Shamrock está publicitando un esperado evento televisivo durante la festividad, dedicado especialmente a los compradores de sus productos.
La fábrica está situada en la pequeña localidad del norte de California, Santa Mira. Una inquietante atmósfera de paranoia rodea el lugar. En cierto modo, ello recuerda films británicos de la Hammer como Quatermass II (Val Guest, 1957), algo nada descabellado teniendo en cuenta la afición de John Carpenter por la famosa productora británica y por films como el de Guest. Recordemos que el cineasta firmó el guión de El Príncipe de las Tinieblas (1987) con el nombre de Martin Quatermass.
Los británicos crómlech de Stonehenge cobran importancia en la historia narrada en Halloween III: un relato en el que la magia negra hace su aparición de forma paulatina, hasta que alcanza un momento realmente perturbador. Se trata de un asunto que no vamos a revelar aquí para no arruinar el visionado del espectador que no haya visto la película, pero que contribuyó notablemente a la mala acogida por parte del público más puritano, acostumbrado a aplaudir el asesinato de jóvenes sexualmente activos o fumadores de hierba en los slasher de turno, pero totalmente enemigos de cualquier otro tipo de horror desagradable.
Misterio, atmósfera, terror y un poquito de ciencia-ficción confluyen en Halloween III, una película única, no sólo dentro de su saga (posteriormente entregada a secuelas realmente prescindibles con Myers trinchando jovenzuelos), sino en el panorama de terror norteamericano.
En definitiva, un film que merece la pena descubrir, y sobre todo, redescubrir.
Copyright del artículo © Vicente Díaz. Reservados todos los derechos.
Copyright de las imágenes © Dino De Laurentiis Company, Universal Pictures. Reservados todos los derechos.











