"La amenaza de Andrómeda" (Robert Wise, 1971)
- Detalles
- Category: Cine clásico
- Creado en 26 Octubre 2010
- Published: 26 Octubre 2010
- Escrito por Guzmán Urrero
Entre los guiones más afortunados de la ciencia-ficción de principios de los setenta, destaca el de La amenaza de Andrómeda (The Andromeda Strain, 1971), escrito por Nelson Gidding a partir de una novela de Michael Crichton.
A su regreso, un satélite porta un letal virus alienígena que acaba con la vida de todos los pobladores de una pequeña población de Arizona.
La muerte de un piloto de reconocimiento advierte del peligro a los científicos, que acuden al lugar protegidos con escafandras especiales. Allí descubren a dos supervivientes: un viejo borracho y un niño que son enviados a un laboratorio preparado a tal efecto. Cinco serán los especialistas encargados de combatir esta desconocida amenaza del espacio.
Con una filmografía rica en títulos memorables –Ultimátum a la Tierra, West Side Story...–, Robert Wise, cineasta de méritos más que acreditados, se había interesado tempranamente por llevar a la pantalla la novela de Crichton.
En su modo de concebir la realización de La amenaza de Andrómeda se filtran ciertos toques de esa frialdad expositiva que caracteriza a los documentales científicos, atentos al detalle, captando una realidad desprovista las más de las veces de elementos líricos. Esta forma de definir visualmente la historia de Crichton es, pese a lo arriesgada que pudiera parecer a priori, tan efectiva como fascinante.
El de La amenaza de Andrómeda es un universo de vidrio y metacrilato, preparado para aislar y eliminar a esa entidad deletérea que ha llegado al desierto de Nuevo Méjico camuflada en un satélite.
Los héroes no son esta vez musculosos pilotos perdidos en galaxias lejanas sino científicos expertos en virología, pero su lucha será igualmente épica.
"Robert Wise –escribe Pedro Yoldi–, que, al parecer, buscó durante casi dos años el relato adecuado para su film número 34, lo encuentra en La amenaza de Andrómeda. La forma de exponer la narración, como si de un hecho ocurrido se tratara, hacen que en algún momento el espectador sienta ciertos escalofríos. En éste, como en muchos otros casos, podría decirse que el fin justifica los medios, pero a nosotros particularmente no nos agrada demasiado este tipo de planteamientos. Aparte este pequeño lunar muy subjetivo, la película está bien realizada; no podia ser de otro modo (...) Los decorados se deben a Boris Leven, ya antiguo colaborador de Wise. El laboratorio de investigación (réplica del que posee la NASA para recibir el regreso de los astronautas) significa un verdadero alarde en decoración. En resumen, La amenaza de Andrómeda es una buena película de ciencia-ficción. La trama está bien ideada y nos hace pensar en que todo aquello que vemos desfilar por la pantalla puede llegar a ocurrir algún día, y no precisamente con un final feliz como el que nos ofrece Wise." (Terror Fantastic, nº 8, mayo de 1972)
La película, protagonizada por Arthur Hill, James Olson, Kate Reid y David Wayne, es bastante fiel al libro escrito por Crichton en 1969. Su calidad llamó la atención del propio Stephen King, quien considera que cintas como La amenaza de Andrómeda y La noche de los muertos vivientes, en las que la amenaza extraterrestre adquiere la forma de organismos contagiosos, "deberían ser diferenciadas de aquéllas puramente xenófobas que tratan con invasiones del espacio exterior, películas en las que la raza humana es contemplada en un rol esencialmente pasivo, siendo atacada por los equivalentes de una panda de maleantes del espacio. En películas de este tipo, la tecnología es vista a menudo como la salvación (como en La tierra contra losplatillos voladores, en la que Hugo Marlowe utiliza su pistola sónica para anular los motores electromagnéticos de los platillos, o en El enigma de otro mundo, en el que Tobey y sus muchachos utilizan la electricidad para hacer una parrillada con el vegetal interestelar), ciencia apolínea derrotando a los malos dionisíacos del Planeta X." (Danza Macabra).
Director: Robert Wise
Producción: Robert Wise
Guión: Nelson Gidding, Michael Crichton (novela)
Reparto: Arthur Hill, James Olson, Kate Reid, David Wayne, Paula Kelly, George Mitchell
Música: Gil Melle
Fotografía: Richard H. Kline
Montaje: Stuart Gilmore
John W. Holmes
Distribución: Universal Pictures
Fecha de estreno: 12 de marzo de 1971
Duración: 130 minutos
País productor: Estados Unidos
Idioma: Inglés












