"La caja de Pandora" (Georg Wilhelm Pabst, 1928)
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- Category: Cine clásico
- Creado en 04 Junio 2012
- Published: 04 Junio 2012

Cargada de un gran erotismo e inusual realismo, en el contexto del cine romántico de la época, la cinta La caja de pandora (Alemania, 1928, 109 min.), de Georg Wilhelm Pabst muestra la historia de “Lulú, una mujer magnética y hechizante que hace a todas las personas que la rodean caer rendidas ante su encanto, y con ello en la perdición”.
Todo ello dotado de una ambigüedad que hace dudar si se trata de una mujer que se aprovecha de su belleza o, por el contrario, no es consciente de ella y son los demás los que se aprovechan de ella.
Por el año de su producción, se trata de un producto cinematográfico de condiciones singulares. En aquella época, en el contexto de la República de Weimar, Alemania vivió un florecimiento cultural notable.
El desarrollo de las artes plásticas se extendió al cine y se cristalizó la corriente del expresionismo, en la que destacan directores como Fritz Lang (Metrópolis, 1927) y Friedrich Wilhelm Murnau (Nosferatu, 1922), realizadores de cintas sombrías con cualidades románticas de una expresión subjetiva frente a la representación de la objetividad. Por ello, se tiende a pensar que el mejor cine alemán de los años veinte es el que corresponde al expresionismo.
Sin embargo, Georg Wilhelm Pabst puede ser considerado el mejor representante de la “Nueva objetividad”, corriente que buscaba presentar una visión realista que pudiera ser percibida como el reflejo de la problemática social del momento.
Por ello, las tramas del director están destinadas a resaltar el valor de lo cotidiano. Y entre otras características, se situaban en el presente de su época, en oposición a la visión marcadamente romántica del expresionismo, que tendía a situar sus historias en un lejano pasado.

Imágenes de seducción
Para la Filmoteca de la UNAM, el mayor valor de la cinta radica en la forma en la que se presenta a su protagonista, al usar para ello la seductora presencia de la actriz estadounidense Louise Brooks en un melodrama con tintes trágicos en el que se muestra a una mujer que mientras más ingenua e inofensiva aparece, resulta ser más peligrosa.
La cinta, estrenada en Berlín el 30 de enero de 1929, es una adaptación de las obras de teatro Espíritu de la tierra y La caja de pandora, de Frank Wedekind. En ella, Lulú, una fascinante joven, es la amante del Dr. Schön, jefe de redacción de un importante periódico, que es a su vez novio de la hija del ministro del interior. Cuando se acerca la fecha de la boda, para evitar problemas, decide no volver a ver a su amante. Pero Lulú hace amistad con su hijo, Alwa, a quien lleva hacia una vida de degradación.
Para algunos críticos, la liberación sexual de las mujeres es uno de los escasos elementos positivos que aparecen en el cine de Georg Wilhelm Pabst, que en ocasiones evidencia las relaciones de odio entre las personas. Así, ve la liberación femenina como un arma de doble filo si se utiliza mal, pues, como en La caja de Pandora, podría esparcir mayores desgracias por el universo.
Pandora en Weimar
Se tiene mucho aprecio por el florecimiento cultural alemán durante la República de Weimar, cuando una gran variedad de corrientes y estilos estéticos coexistieron y tuvieron gran impacto social.
En el caso del cine, se destaca por lo general el valor del expresionismo y se tiende a pensar que el mejor cine alemán de los años veinte es el que corresponde a este estilo.
Para demostrar lo contrario, queremos exhibir una película dirigida por Georg Wilhelm Pabst a quien se puede considerar el mejor representante de la “Nueva Objetividad”; corriente que buscaba presentar una visión realista que pudiera ser percibida como el reflejo de la problemática social del momento.
Otro valor de esta corriente es que sus tramas siempre están destinadas a resaltar el valor de lo cotidiano.
Es por ello por lo que todos estos filmes siempre se ubican en el presente, en oposición a la visión marcadamente romántica, propia del expresionismo, que tendía a situar sus historias en un lejano pasado.
La gran importancia de la cinta que seleccionamos radica indudablemente en la forma gozosa en la que se nos presenta a su protagonista, usando para ello la atractiva presencia de la actriz estadounidense Louise Brooks.
Comentario
"Es una historia típica de los intelectuales centroeuropeos –escriben Santiago Sánchez González y Emilio C. García Fernández– y más específicamente germanos, que se han ocupado de ella en las diferentes ramas del arte. Tristeza, desolación, injusticias y hasta una sensación irremediable rodea toda la estructura del personaje y la obra. (....)
Porque uno de los grandes aciertos de Pabst fue la elección de la actriz que habría de encarnar tan especial personaje. Fue una actriz no europea, sino norteamericana: Louise Brooks. Se había pensado en Marlene Dietrich, pero fue desechada por considerarla excesivamente vieja y vulgar. Y la norteamericana bordó su papel. (...) Pabst tuvo la astucia de hacer resaltar su belleza situándola en unos decorados sórdidos, tristes, donde la brutalidad de los hombres que la acosan resalta, fuertemente y por contraste, su aparente fragilidad. Con fotografía de Gunther Krampf y guión de Ladislao Vajda, las dos obras de Wedekind: Espíritu de la tierra y La caja de Pandora, encontraron una película siniestra, desde una perspectiva espiritual. Trágica como las obras de Esquilo, desesperanzada como el período y el país en que se rodó, pero poseedora de una belleza extraña, indefinida y persistente, como la de la mujer que la protagoniza. Pocas veces un personaje mitológico fue mejor encarnado. Pandora era, sin duda, Louise Brooks" (Guía histórica del cine, Editorial Complutense, 2002).
"Nacida en el seno de una familia adinerada –escribe Guzmán Urrero–, a los quince años Louise Brooks ya destacó como bailarina. Alumna de Ruth Saint Denis, luego formó parte de su compañía de danza, para incorporarse más adelante a espectáculos de variedades, como George White Scandals (1924) y Ziegfeld Follies (1925). Su popularidad en la revista significó para ella la llave de entrada en Hollywood. Un contrato con la Paramount supuso su intervención en La calle del olvido (1925), La venus americana (1926), Fígaro en sociedad (1926) y El boticario rural (1926), entre otras producciones. Brooks despuntó como actriz en dos buenas películas: Una novia en cada puerto (1928), de Howard Hawks, y Mendigos de vida (1928), de William Wellman. Contra la opinión de los ejecutivos de Paramount, cruzó el océano para protagonizar la magistral película La caja de Pandora (1929) de Georg Wilhelm Pabst, con quien también rodaría Tres páginas de un diario (1929). El fracaso de estos films en Estados Unidos oscureció su fama paulatinamente. Rodó en Francia Premio de belleza (1930) y más adelante participó en God's gift to women (1931), de Michael Curtiz, y El enemigo público (1931), de William Wellman, pero su época de esplendor pertenecía ya al pasado" (Mitos: 1920–1929, Royal Books, 1995. No acreditado).
Sinopsis
Lulú, una fascinante y seductora joven, es la amante del Dr. Schön, Jefe de Redacción de un importante periódico. El Dr. Schön es a su vez, novio de la hija del Ministro del Interior.
Se acerca la fecha de la boda y, para evitar problemas, el Dr. Schön decide no volver a ver a su amante y le aclara a su hijo que este tipo de mujeres no son para casarse, que hacerlo es un suicidio; pero Lulú hace amistad con el hijo del Doctor, Alwa, compositor, quien estrenará una revista musical y que, por consejo de su padre, decide darle el mejor papel en la obra a Lulú para evitar que ella tenga que volver a trabajar en un acto circense.
Llega el día del estreno. El Doctor acude con su prometida. Lulú se niega a actuar ante esta mujer. Sólo el Doctor Schön la puede convencer de lo contrario.
Al estar solos, él vuelve a sentirse atraído por ella. Su novia entra justo cuando se están besando.
El resultado es que se cancela la boda y el Doctor decide casarse con Lulú. En plena celebración, el Doctor sorprende a Lulú con el viejo alcahuete que la regenteaba.
Furioso, corre a todos los invitados y le quiere entregar una pistola a Lulú para que se mate ella misma y así lo libre a él de convertirse en asesino.
Forcejean y el Doctor cae herido mortalmente. Durante el juicio, ella despliega todos sus recursos seductores. Con la ayuda del hijo de la víctima, escapa justo cuando van a dictar sentencia.
Con el apoyo de una condesa, logran pasar la frontera a Francia. Alwa comienza una vida envilecida. Se ha vuelto un tahúr para poder mantener a Lulú y a sus cómplices.
Debido a sus muchas deudas, el dueño del tugurio donde trabajan decide vender a Lulú a un egipcio.
Desesperados, logran huir en un barco rumbo a Londres. Allí la miseria es mayor. Lulú trabaja en la calle. Un aviso previene de la presencia de un asesino que se dedica a matar mujeres en los oscuros callejones.
Ella levanta a un cliente. Él le dice que no tiene dinero y, sin embargo, van a su cuarto.
Es Navidad. Todo el mundo celebra, y Lulú se enfrenta sola a su destino.
Ficha técnica
Dirección: Georg Wilhelm Pabst
Lugar y fecha de rodaje: Berlín, 1928
Producción: Nero Filme AG
Productores: Seymour Nebenzal, Heinz Landsmann, Georg C. Horsetsky
Guión/ Argumento/ Adaptación: Ladislao Vajda. Adaptación cinematográfica de las obras de teatro Erdegeist y Die Büchse der Pandora de Frank Wedekind.
Fotografía: Günther Krampf
Escenografía: Andrej Andrejew, Gottlieb Hesch, Erno Metzner
Duración: 128 mins. a 20 cps.
Intérpretes: Louise Brooks, Fritz Kortner, Franz Lederer, Carl Goetz, Krafft–Raschig, Alice Roberts, Daisy D’Ora, Gustav Diessl, Michael von Newlinsky
Lugar y fecha de estreno: Berlín, 30 de enero de 1929
Origen de la copia: Filmoteca de la UNAM
Película programada en el ciclo "Memorias recuperadas" (2010), coincidiendo con la conmemoración de los 50 años de la Filmoteca de la UNAM
Copyright de texto e imágenes © Filmoteca de la UNAM, Universidad Nacional Autónoma de México. Cortesía de la Sala de Prensa, Coordinación de Difusión Cultural de la UNAM. Reservados todos los derechos.











