Cuando Ridley Scott recibió el guión de Alien, el octavo pasajero (Alien, 1979) pensó en todo momento en los diseños del pintor y escultor Hans Rudi Giger.
Una de las obras del artista, El Necronomicón, había impresionado tan vivamente a Ridley Scott, que inmediatamente el director viajó a Zurich en compañía de Dan O'Bannon y Walter Hill para contratar a Giger.
Pero antes de que ese viaje tuviera lugar, otras cosas habían sucedido.
O'Bannon, el responsable del primer borrador del guión, se planteó su tarea como un cóctel de referencias, en el que se mezclaban ingredientos argumentales de tres películas: El enigma de otro mundo (The Thing from Another World, 1951), Planeta prohibido (Forbidden Planet, 1956) y Terror en el espacio (Planet of the Vampires / Terrore nello spazio, 1965).
Asimismo, se añadían a la combinación detalles del relato "Junkyard" (1953), de Clifford D. Simak, de la novela Strange Relations (1960), de Philip José Farmer, y de varias historietas del sello EC Comics.
Mientras colaboraba en el primer proyecto de adaptación de Dune al cine, entró en contacto con tres artistas, Chris Foss, H. R. Giger y Jean "Moebius" Giraud, que influyeron decisivamente en el desarrollo conceptual de Alien.
Aunque 20th Century Fox no tenía clara la rentabilidad del proyecto, el éxito de Star Wars condujo a su puesta en marcha. En palabras de O'Bannon, "querían seguir a Star Wars, y querían hacerlo rápido, y el único guión del que disponían era el de Alien".
Giger fue el creador del monstruo de da sentido a la película. Durante seis meses el pintor permaneció en los Shepperton Studios de Londres, realizando un total de 35 dibujos.
Los primeros bocetos mostraban un monstruo casi transparente –idea que retomarían años después los creadores de Predator–, pero Carlo Rambaldi señaló la imposibilidad técnica de su realización.
De origen italiano, Rambaldi pronto saltó del maquillaje y el diseño al difícil campo de los efectos combinados, aquél que auna las posibilidades de la escultura con la mecánica y la tecnología más avanzadas.
Moebius, compañero de fatigas de Giger durante la preproducción de Dune cuando Alejandro Jodorowsky aún no había dado por perdido el proyecto, realizó otra parte de los diseños, que fueron completados por el portadista Chris Foss.
Semejante equipo confirma las palabras de Ridley Scott cuando afirma que “cuando me dispongo a realizar una película no voy a ver a un decorador; busco en primer lugar al dibujante más cercano a lo que tengo en la mente”.
Todo en Alien recuerda las viñetas de un cómic sombrío, como si de una ilustración de Métal Hurlant se tratara.
Desde las primeras líneas de su guión, se advierte que un tono narrativo propio de una ghost story. Luego, poco a poco, Alien adquiere ese aire tenebroso y amenazante que caracteriza a los cuentos de horror cósmico escritos por Lovecraft.
La aventura se inicia cuando la astronave comercial Nostromo transporta de regreso a la Tierra siete tripulantes hibernados y una carga de veinte millones de toneladas de mineral refinado. Madre, el computador central de la nave, intercepta una transmisión desconocida y varía la ruta.
Las órdenes de la compañía que fletó la expedición conceden prioridad absoluta a la búsqueda e investigación de nuevas formas de vida. Pero la forma alienígena que aguarda a los tripulantes del Nostromo supera la peor de sus pesadillas.
Para leer un estudio detallado sobre la película, sigue el enlace: Alien (Ridley Scott, 1979)
Director: Ridley Scott
Producción: Gordon Carroll, David Giler, Walter Hill
Guión: Dan O'Bannon, David Giler (no acreditado), Walter Hill (no acreditado)
Argumento: Dan O'Bannon y Ronald Shusett
Reparto: Tom Skerritt, Sigourney Weaver, Veronica Cartwright, Harry Dean Stanton, John Hurt, Ian Holm, Yaphet Kotto
Música: Jerry Goldsmith
Fotografía: Derek Vanlint
Montaje: Terry Rawlings
Distribución: 20th Century Fox
Fecha de estreno: 25 de mayo de 1979
Duración: 119 minutos
País productor: Estados Unidos
Idioma: Inglés
Secuela: Aliens









































































