
Al igual que otras películas en las que colaboraron Tod Browning y el actor Lon Chaney, Garras humanas tiene un oscuro trasfondo.
El protagonista de esta pesadilla expresionista, Alonzo (Chaney), es un lanzador de cuchillos sin brazos. O al menos, eso es lo que piensan sus compañeros y el público. En realidad, oculta sus extremidades como una coartada de antiguos crímenes, y también para atraer a la joven Nanon (Joan Crawford), víctima de una fobia que le hace temer los brazos masculinos.
En esta historia terrible, mágica y apasionante, el drama se desata cuando Alonzo empieza a comprobar que Nanon se siente atraída por el forzudo del circo, Malabar (Norman Kerry). No se lo piensa dos veces y acude a un cirujano. ¿Adivinan con qué fin?
"En el siguiente proyecto de Browning –escriben David J. Skal y Elias Savada–, las teorías freudianas hallarían una singular manera de convertirse literalmente en una atracción circense insólita y espectacular. Basada en un argumento original de Browning, Alonzo the Armless era una película concebida para lucimiento de Lon Chaney que, andando el tiempo, acabaría siendo uno de los delirios más tenebrosos de toda la obra de Browning, Con el título definitivo –y bastante más impreciso– de The Unknown (Lo desconocido; en España: Garras humanas), la película se estrenó en Nueva York coincidiendo con el regreso triunfal de Charles Lindbergh, y difícilmente podía haber proporcionado un contrapunto cultural más antitético al ambiente de celebración de junio de 1927"
"Pese a todo –añaden–, The Unknown consiguió atraer a una enorme cantidad de espectadores. «Este es una historia que se cuenta en el Madrid viejo (..,); la historia, dicen, es verídico», nos informa el rótulo inicial, urgiéndonos a dejar a un lado nuestro escepticismo mientras nos internamos en un mundo de intensa irrealidad, La acción se desarrolla en un circo español, y gira en torno a un artista sin brazos llamado Alonzo (Lon Chaney), un experto lanzador de cuchillos y tirador de precisión que maneja las hojas y las balas con sus pies desnudos. En la escena inicial, Alonzo hace una demostración de su increíble puntería: sentado en un extremo de una plataforma giratoria, lanza certeramente una fálica andanada de cuchillos y munición sobre su hermosa ayudante, Nanon (Joan Crawford), algunas de cuyas prendas de vestir van cayendo, a medida que la pasión violentamente sublimada de Alonzo cercena sus medios de sujeción. Alonzo en realidad tiene brazos, un hecho sólo conocido por su asistente enano, Cojo (John George), que es quien se encarga de ajustarle a diario un doloroso corsé de cuero para mantener la ilusión de las amputaciones" (El Carnaval de las Tinieblas. El mundo secreto de Tod Browning, maestro de lo macabro en el cine de Hollywood, Festival Internacional de Cine de San Sebastián. Filmoteca Española, 1996).
64 días atrás
102 días atrás
102 días atrás
160 días atrás
167 días atrás
265 días atrás
265 días atrás
265 días atrás
265 días atrás
265 días atrás
265 días atrás
265 días atrás
283 días atrás













































































