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Mar05222012

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Historia de Star Trek

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Historia de Star Trek
Historia de Star Trek (y II)
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Historia de Star Trek

Tal y como demuestra la nueva superproducción de J.J. Abrams, la saga Star Trek es un fenómeno que nos desafía por su impacto, por su longevidad y por el fervor que aún despierta en medio mundo. Por otro lado, se trata de una de las creaciones más rentables de toda la industria cultural estadounidense. No obstante, vale la pena que retrocedamos cuatro décadas, porque la historia de Star Trek tiene dos personajes principales, y con ellos debe comenzar.

La actriz Lucille Ball y su esposo Desi Arnaz, protagonistas de la telecomedia Te quiero, Lucy, son dos de las personalidades más conocidas en la televisión de los años sesenta. Coincidiendo con la expansión de su productora, Desilu Productions, ambos se divorcian y la actriz toma entonces las riendas de esta empresa, cuyo objetivo prioritario será, de ahí en adelante, realizar obras de ficción para grandes emisoras como ABC TV y NBC TV.

En marzo de 1964, un guionista y productor, Gene Roddenberry, propone a la NBC un proyecto que la compañía rival ha rechazado. Se trata de una serie de ciencia-ficción cuyo título provisional es Wagon Train to the Stars.

El bueno de Roddenberry no tiene una experiencia demasiado brillante en la televisión. Su principal logro ha sido un teledrama, The Lieutenant, en cuyo reparto figura un actor desconocido, elegante y de exótico aspecto. Su nombre es Leonard Nimoy.

Los responsables de programación de NBC dudan del proyecto. Hay otras producciones semejantes en antena, y la que Roddenberry ofrece no parece especialmente competitiva. Los estudios que finalmente promoverán la realización del episodio piloto, Desilu Productions –propiedad del matrimonio Arnaz–, también tienen serias dudas sobre su viabilidad.

Finalmente, se da luz verde al proyecto. La propia Lucille Ball prefiere permanecer al margen, y desconoce casi todos los detalles sobre el plan de rodaje, a excepción de las condiciones de financiación. De hecho, durante los meses anteriores a la filmación del episodio piloto, la actriz estará convencida de que se trata de un telefilme bélico.

Ese desinterés exaspera a Roddenberry, obsesionado por llevar a término su obra sin las habituales intervenciones de la productora, los ejecutivos de la emisora y los patrocinadores comerciales.

Cuando se aprueban las condiciones de realización del piloto, Roddenberry mantiene frecuentes reuniones con el novelista Sam Peeples, con el que repasa las colecciones de varias revistas de ciencia-ficción, entre ellas Thrilling Wonder Stories (1931).

De hecho, el crucero espacial en el que habrá de desarrollarse la serie, cuyo título ha cambiado por el de Star Trek, guarda un notable parecido con el dibujado en la portada de una de estas revistas.

Con la misma intención, el argumento de los primeros guiones está inspirado en las tramas que Roddenberry descubre en este tipo de publicaciones. No obstante, la referencia más poderosa proviene de las aventuras de un marino inglés del siglo XVIII, el capitán Horatio Hornblower; personaje novelesco creado por Cecil Scott Forester y llevado a la gran pantalla por Gregory Peck en El hidalgo de los mares / Conquistador de los mares (Captain Horatio Hornblower R. N., 1951)

El diseñador artístico “Pato” Guzmán, encargado de los escenarios interiores de Te quiero, Lucy, es consultado con relación a los decorados necesarios para una teleserie de anticipación de estas características.

También es llamado el maquetista Walter “Matt” Jefferies, a quien se le pide la construcción de un prototipo de nave espacial. Su modelo es desarrollado para la filmación de los efectos especiales.

En el guión del episodio piloto se describen las líneas generales de lo que más adelante será la serie. La acción discurre a mediados del siglo XXIII, cuando los humanos ya han entrado en contacto con una raza alienígena, los vulcanos, unos seres de orejas puntiagudas. Se trata de una civilización entregada a la práctica de la lógica, ajena a las emociones más espontáneas.

Los dos pueblos forman la Federación de Planetas, que mantiene el orden galáctico con enormes astronaves. Uno de esos buques espaciales es el USS Enterprise, cuya misión consiste en explorar las fronteras del universo conocido.

Roddenberry quiere contratar como protagonistas del episodio piloto a Jeffrey Hunter, en el papel del capitán Robert April, y a Leonard Nimoy, para dar vida a Spock, un mestizo de vulcano y humana.

Los jefes de Desilu Productions aceptan el reparto inicial, pero rechazan numerosos detalles del primer guión, empezando por el nombre del protagonista, que pasa a llamarse Christopher Pike.

Otros actores seleccionados son DeForest Kelly, villano habitual en numerosos westerns de bajo presupuesto, encargado en este caso de dar vida al doctor Leonard McCoy; y Majel Barrett, la actriz que encarna a la enfermera Christine Chapel, y que más tarde se casará con Roddenberry.

Comienza el rodaje de la serie

El 23 de noviembre de 1964 empiezan los ensayos, y tres días después se inicia el rodaje del primer capítulo, que lleva por título The Cage.

La filmación es realizada en formato de 35 milímetros para garantizar una buena calidad fotográfica y la espectacularidad de los efectos especiales.

Byron Haskin, el productor asociado, ofrece una garantía al respecto, pues se ha especializado en superproducciones de compleja realización. Cuando se completan los trabajos, la película es mostrada a los ejecutivos de la NBC. Se planea su programación para 1965, pero las opiniones no pueden ser más negativas.

El calificativo más frecuente en boca de los primeros espectadores que asisten a los pases es “demasiado cerebral”. El fracaso es prácticamente seguro para Roddenberry, quien además queda advertido por sectores cristianos integristas. ¿La razón? Nada más fácil: no conciben cómo Spock, un personaje positivo, puede aparecer ante los niños con atributos físicos que lo asemejan al diablo.

A la vista de todo ello, se impone modificar el eje central de The Cage, variar el reparto y hacer más accesibles al gran público los contenidos.

La productora permite la realización de un segundo episodio piloto. Roddenberry llega a tal punto en su entusiasmo por controlar cada pequeño detalle de la nueva película, que sus compañeros en el estudio lo apodan “Goddenberry”, jugando con la palabra “God” (Dios).

El reparto de Star Trek se convierte en otra complicación, pues los personajes han de ser queridos por el público para que el programa funcione comercialmente. Todos los ojos de la compañía están puestos en estas decisiones, así que es elegido como supervisor de la contratación Joe D'Agosto.

El primer seleccionado es William Shatner, un actor canadiense experimentado en diversos montajes teatrales. A Shatner le asignan el papel del capitán James T. Kirk, jefe del Enterprise. En principio, nadie duda de que habrá de convertirse en la gran estrella de la serie.

DeForest Kelley, Majel Barrett y Leonard Nimoy conservan su trabajo, aunque a este último le suavizan bastante el maquillaje para atenuar ese aspecto satánico que soliviantó a algunos espectadores.

Uno de los nuevos intérpretes, James Doohan ya conoce a William Shatner, pues ha trabajado con él en Toronto. Interpreta al ingeniero escocés del Enterprise, Montgomery Scott.

El actor de origen japonés George Takei da vida a Hikari Sulu, el físico asiático. Michelle Nichols es Uhura, la jefe de comunicaciones afroamericana. Gene Roddenberry quiere potenciar el atractivo erótico de Nichols, así que solicita para ella un vestuario más provocativo, minifalda incluida.

El reparto se completa definitivamente durante la segunda temporada, cuando el periódico soviético Pravda acusa a Star Trek de ser una producción típicamente capitalista.

Airado con esta afirmación, el productor escribe a su editor una carta de protesta el 10 de octubre de 1967, e impone poco después un nuevo personaje, Chejov, el auxiliar ruso interpretado por Walter Koenig.



Historia de Star Trek (y II)

Historia de Star Trek

Como tuvimos ocasión de comprobar en el anterior capítulo de esta historia de Star Trek (Viaje a las estrellas), su creador, Gene Roddenberry, se obsesionó con el control de cada detalle. Así, para la escritura de los guiones, Roddenberry recurre a valores seguros de la novela de anticipación, como Theodore Sturgeon, Robert Bloch, Norman Spinrad y Richard Matheson, aunque siempre se cuida de revisar las copias finales, hecho que provoca las iras de algunos escritores.

Tal es el caso de Harlan Ellison, quien denuncia la manipulación de su guión. Poco después, Ellison hace público su deseo de no escribir nunca más para la pequeña pantalla.

No obstante, la mayoría de los novelistas se muestran complacidos de su trato con Gene Roddenberry, quien mantiene una buena amistad con Poul Anderson, Isaac Asimov y Ray Bradbury, tres de los mejores autores de ciencia-ficción en Estados Unidos.

Puesto que Star Trek es una serie de ficción científica, y dado que se hace necesaria una supervisión de los detalles aeroespaciales, es contratado el doctor Harvey P. Lynn Jr., aunque su presencia acaba por ser una baza promocional escasamente útil, ya que la teleserie se deja llevar por los cauces de la fantasía con total libertad.

Aunque en principio el serial goza de una buena acogida, pronto comienzan las complicaciones para el equipo.

En principio, la mayor parte de los guiones precisan retoques para ajustarlos al presupuesto, cada vez más limitado.

Además, William Shatner, el protagonista, empieza a mostrar su hostilidad hacia Leonard Nimoy. Todo se resume en una palabra: celos. Aunque el sueldo de Nimoy es muy inferior, lo cierto es que resulta más querido por el público.

Nimoy protesta por esta situación a Roddenberry, que se siente incómodo y no atiende sus solicitudes. Todo ello, unido al descenso de la audiencia, origina problemas nerviosos al productor, cuya vida familiar se ha arruinado, seguramente a causa de este plan obsesivo de trabajo.

Cuando el asunto llega a los despachos, una de las soluciones propuestas es el despido de Leonard Nimoy. Éste acaba de solicitar un aumento de sus ingresos, tratando de equipararse a Shatner, que incluso cuenta con una participación en los beneficios de la serie.

Entre los actores previstos para sustituirlo figuran David Carradine, Michael Rennie y Mark Lenard (Este último, por cierto, interpretará al padre de Spock cuando se realice la primera versión cinematográfica).

Finalmente, el cambio de actor deja de ser un objetivo prioritario. De hecho, una catástrofe mayor se avecina.

El fin de Viaje a las estrellas

NBC TV y Desilu Productions pierden dinero con la emisión de Star Trek, y por esa contundente razón, sus ejecutivos ordenan la retirada de la serie. El último episodio es emitido el 3 de junio de 1969. Por el momento, ningún comentarista televisivo se queja de la cancelación.

Comienza la década de los setenta, y la cadena hace balance. Aunque la emisión de Star Trek no ha resultado un fracaso total, tampoco ha dado un resultado comercial satisfactorio. Todo hace indicar que pronto caerá en el olvido.

Sin embargo, en las oficinas de la productora reciben día a día cientos de cartas de seguidores deseosos de que la serie vuelva a la parrilla televisiva.

El número de esos seguidores crece de forma extraordinaria a partir de 1971, cuando son emitidas las primeras reposiciones del programa.

La presión de estos grupos de aficionados hace que los responsables de Paramount se planteen la viabilidad de una nueva entrega de las aventuras del Enterprise.

Puestos al habla con Gene Roddenberry, deciden que lo más viable es una serie de dibujos animados. Para conservar la coherencia con el telefilme original, contratan nuevamente al reparto encabezado por William Shatner y Leonard Nimoy para efectuar el doblaje. La animación es encomendada a la empresa Filmation.

Esta nueva teleserie es emitida por la NBC TV durante la programación infantil de los sábados. Así, desde el 15 de septiembre de 1973 hasta el 12 de octubre de 1974, una nueva generación de trekkies puede disfrutar de sus héroes favoritos.

Copyright © Star Trek y todos los logos y marcas asociadas son propiedad de CBS Studios Inc. / Paramount Television. Reservados todos los derechos.

Copyright de las imágenes de Star Trek, de J.J. Abrams © 2009 Paramount Pictures, Spyglass Entertainment y Bad Robot Productions. Cortesía del Departamento de Prensa de Paramount Pictures Spain. Todos los derechos reservados.

Copyright del texto © Guzmán Urrero Peña. Reservados todos los derechos. Este artículo incluye citas de varios estudios previos que publiqué en la Enciclopedia Universal Multimedia, de Micronet, y en los libros Historia del cine de ciencia ficciónPerspectivas de la comunicación audiovisual (2000) y La cultura de la imagen (2006). (1995),


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