La dramatización ensoñadora de lo japonés, ligada aún a atavismos de aquellos libros de maravillas que recorrieron Europa durante siglos y a las convenciones clásicas del japonismo, tiene una de sus vertientes más interesantes en película La bestia y la espada mágica (1983), la mejor cinta de la carrera de Paul Naschy (Jacinto Molina).
La ficción se inicia en el año 938, fecha que marca el peor momento de la guerra entre los sajones y los magiares. Al frente de las dos hordas enfrentadas se sitúan dos poderosos guerreros. De parte de los húngaros, el gigantesco y feroz Bulco (José Luis Chinchilla) acepta el reto singular que le lanza su oponente en el campo de batalla, Irineus Daninsky (Paul Naschy).
Aunque este último es quien consigue doblegar a Bulco, las hechiceras de la facción perdedora lanzan un maleficio contra Daninsky y sus descendientes, de suerte que el mal de la licantropía comienza a correr por sus venas.
Los siglos pasan y el film retoma la acción en el siglo XVI, en Toledo, donde Waldemar (Paul Naschy), el último de los Daninsky, visita a un científico judío (Conrado Sanmartín) para que descubra un remedio para la maldición. Desgraciadamente, el médico es asesinado, no sin antes recomendar a su paciente que recurra a un sabio más poderoso, Kian (Shigeru Amachi).
Tras esta introducción, el guión plantea una nueva elipsis y localiza al protagonista en Japón, donde tres personajes –Kian, Akane y Satomi– marcarán su destino en las islas.
El análisis de cada uno de ellos permite delimitar tres estereotipos muy claros y detectables en otros títulos del cine español.
En primer término esta Kian, el mago–guerrero, un samurai experto en el uso de la espada y que a lo largo de la película se presentará como una encarnación de los valores marciales clásicos del Japón medieval.
Kian no se deja dominar por las pasiones y mantiene una frialdad extrema en su actitud, aunque a la par se mostrará hospitalario con los viajeros occidentales. En líneas generales, no desmiente el estereotipo del samurai popularizado en Occidente, aunque le añade una condición de mago que supone un toque de originalidad en el guión y justifica el largo viaje del protagonista.
Satomi (Yoko Fuji) es la rival de Kian en cuanto a poderes mágicos. Por un lado, dada su condición femenina y su pericia con las armas blancas, podría recordar el estereotipo amazónico, como una especie de guerrera oriental en la más pura tradición del pulp. No obstante, la escenografía en que se desenvuelve y la índole de sus acciones remiten poderosamente a las películas sobre Fu Manchu, encarnación arquetípica del peligro amarillo.
El tercer personaje de interés en el film es Akane (Junko Asahina), una joven de extremada delicadeza, hermana de Kian y amante de Waldemar.
El romance entre el brusco occidental y esta japonesa amanerada y servicial, ataviada de continuo con hermosos kimonos, recuerda sobremanera el cliché fijado por Madame Butterfly, si bien en este caso la fatalidad recaerá en la parte europea, puesto que Waldemar, siguiendo la tradición del licántropo, perecerá a manos de su amada, que empleará para este fin una katana de plata.
Al margen de detalles propios de ese esquema perpetuado en el cine sobre el hombre–lobo, apenas hay diferencias entre Akane y tantas otras mujeres japonesas idealizadas por el cine occidental a partir de la idealización de la geisha.
Esa imagen de la mujer nipona que se dibuja a través de Akane en el film de Molina tiene su paralelo en otro personaje creado por el mismo cineasta, Nieko (Eiko Nagashima), coprotagonista de El carnaval de las bestias (1980).
Aunque posteriormente este largometraje deriva por los derroteros del terror, en su parte inicial plantea el romance entre el mercenario Bruno Ribera (Paul Naschy) y la citada Nieko, miembro de un grupo revolucionario que ha de robar un envío de diamantes para financiar sus operaciones.
"Aparte del amor que Molina suele poner en su tarea –escribe Félix Martialay–, se nota aquí un rigor en los anclajes históricos, una complaciente minuciosidad en costumbres, personajes y situaciones, una gran preocupación respetuosa por los mitos y leyendas. Su artesanía adquiere unos tonos muy superiores a los de películas anteriores. Incluso hay momentos que dan una talla muy estimable. Y no sólo en la lucha con el tigre, sino en muchas de las formidables peleas del samurai de entre las que adquieren tono grande las luchas con los fantasmas del derruido castillo de la bruja. No es un film perfecto, desde luego, porque tiene alguna morosidad narrativa, excesos verbales que quizá debía haber pulido en favor de las imágenes. Film apreciable del que nos llegarán los elogios y los premios desde fuera de nuestras fronteras. Al tiempo".
Sinopsis:
Europa, siglo XVI. Condenado a convertirse en hombre lobo las noches de luna llena a causa de una maldición lanzada sobre su antepasado Irineus Daninsky, Waldemar busca desesperadamente una cura. Así descubre la existencia de un sabio en Japón que parece conocer el antídoto para su mal.
Equipo técnico:
Dirección: Jacinto Molina. Producción: Acónito Films (España), Amachi Films (Japón). Argumento y guión: Jacinto Molina. Productores ejecutivos: Julia Saly y Masurao Takeda. Jefes de producción: Iwao Horito e Isao Nakatu. Ayudante de producción: Kikuo Takahasi. Ayudantes de dirección: Martín Sacristán y Nobuaki Izaki. Director de fotografía: Julio Burgos. Operador segunda unidad: Tatumi Fujita. Foto fija: Alejandro Dijes y Sutatio Katumura. Montaje: Roberto Fandiño. Efectos especiales: Juan Ramón Molina. Maquillaje: Fernando Florido y Seiti Arai. Dirección artística y decorados: Félix Murcia. Vestuario: Péris, Hnos., Kyoto Isyo. Maestros de armas: Masateru Motizuki y José Luis Chinchilla. Música: Ángel Arteaga. Tema de la canción de Waldemar: Shigeru Amachi. Distribución: CIC. Fujicolor, Panorámico. Duración: 110 minutos.
Reparto:
Paul Naschy (Waldemar Daninsky), Sigheru Amachi, Beatriz Escudero, Junko Asahina, Violeta Cela, Yoko Fuji, Yoshiro Kitamachi, Gerard Tichy, José Vivó, Sara Mora, Mitsuaki Hori, Soburo Sauri, Takenori Yamase, Makiko Kitashiro, Jiro Miraguchi y Conrado Sanmartín.
En 1982 Premios del Festival Internacional de Cine Fantástico de Bruselas: Gran Premio del Festival ("La bestia y la espada mágica").
Características del DVD:
Contenido: 1 Disco.
Imagen: 1.33:1 4/3.
Audio: Dolby Digital 2.0 Castellano.
Contenido Extra:
Tráiler.
Entrevista exclusiva Paul Naschy.
Biofilmografías.
Copyright de imágenes y sinopsis © Vellavisión. Reservados todos los derechos.
Copyright de las citas entrecomilladas © Sus respectivos autores. Reservados todos los derechos.
Fuente de datos técnicos, artísticos y referencias de prensa: "Paul Naschy: El Ciclo de la Luna Llena" (Edición conmemorativa del ciclo dedicado a Paul Naschy en la Filmoteca Nacional. Ediciones Dorian. Noviembre de 1993).
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