Ya echaban en falta los espectadores de los años treinta una nueva visita al mundo del monstruo de Frankenstein cuando Whale abordó la más ambiciosa y bella de todas las películas realizadas sobre este icónico personaje: La novia de Frankenstein (Bride of Frankenstein, 1935).
La secuela del clásico Frankenstein llegó al público de una forma aún más cuidada y espectacular.
En esta ocasión, el monstruo creado por el doctor Frankenstein (Boris Karloff) logra escapar de su fatal destino. Huyendo de sus perseguidores, busca refugio en la cabaña de un ermitaño ciego (O.P. Heggie).
En otro lugar, el doctor Pretorius (Ernest Thesiger), un sabio que ha elaborado ya varios homúnculos, convence a Víctor Frankenstein (Colin Clive) para que colabore en la creación de una compañera para el monstruo. La idea de Pretorius es unir a la infeliz pareja y, de este modo, dar inicio a una nueva raza. Dará al traste con este propósito la nueva Criatura (Elsa Lanchester), horrorizada ante la visión del monstruo.
La novia de Frankenstein contenía inolvidables secuencias de trucaje visual debidas a John Fulton, como aquella en la que el doctor Praetorius (Ernest Thesiger) contempla cómo evolucionan en el interior de frascos de cristal unos delicados homúnculos de variada condición.
Cabe destacar en ambas cintas la aportación de Kenneth Strickfaden, quien diseñó el espectacular conductor eléctrico que llena de vida al Monstruo. El artilugio consistía en un juego de anillos planos conectados, complementado con numerosos elementos tubulares, líneas de cableado y soportes repletos de mandos. El mismo aparato sería utilizado cuarenta años más tarde en El jovencito Frankenstein (Young Frankenstein, 1974), la parodia realizada por Mel Brooks.
"En este caso concreto–escribe Francisco Montaner–, aunque sea sólo por aquello de que la excepción confirma la regla, sí segundas partes fueron buenas, e incluso me atrevería a decir que casi mejores. Corno un artista circense en «el más difícil todavía» Whale, con el mismo equipo que su anterior producción (el único cambio notable fue el del papel de mujer del doctor Frankenstein, en el que Valerie Hobson sustituyó a Mae Clarke) lleva a cabo la difícil tarea de contamos una historia, la de la realización de una compañera para su monstruo, tan sublime, que sólo guiada por su mano maestra puede escapar del campo del ridículo. La trama argumental, iniciada a la terminación de Frankenstein, nos cuenta la odisea en que se ve envuelto el doctor Frankenstein cuando a instancias del extraño y diabólico doctor Pretorius (extraordinario coleccionista de homúnculos) pretende crear, y crea, una compañera para su monstruo" (Terror Fantastic, nº 2, noviembre de 1971).
Estrenada el 6 de mayo de 1935, La novia de Frankenstein es una de las mejores películas de terror y ciencia-ficción jamás realizadas. El operador John Mescall alcanza tal sutileza tras la cámara que resulta difícil imaginar un mejor artífice para las ensoñaciones románticas de Whale. Ninguna petición de Whale resultó imposible para este mago de la imagen; los ángulos más insospechados de filmación no violentan en momento alguno al espectador, arrebatado por el lirismo de una cinta inmortal.
El dr. Pretorius iba a ser interpretado por Claude Rains, pero fue finalmente Ernest Thesiger quien dio vida al fascinante coleccionista de homúnculos. Hay que señalar además que precisamente en las escenas protagonizadas por este personaje es donde la película alcanza algunos de sus momentos más felices.
La novia de Frankenstein sufrió notables modificaciones antes de su estreno en salas comerciales. Los quince minutos mutilados contenían, por ejemplo, secuencias alusivas a la vida escandalosa de Byron y sus amigos, así como un final bien poco semejante al visto más tarde en las pantallas, con el doctor Harry y su prometida muertos entre los escombros del laboratorio.
Se asegura que aún subsiste algún plano en el que se distingue el cadáver de Henry Frankenstein entre las ruinas.
Algunos de estos recortes reaparecerían posteriormente bajo la forma de flash-backs en películas como El fantasma de Frankenstein (1942) o La mansión de Drácula (1945), ambas de Erle C. Kenton. Asimismo –y por presentar otra muestra de la política ahorrativa de la Universal–, la excelente partitura de Waxman fue reutilizada en los seriales de Flash Gordon y Buck Rogers.
Director: James Whale
Producción: Carl Laemmle, Jr.
Guión: Versión de William Hurlbut y John L. Balderston. Basada en la novela de Mary Shelley
Reparto: Boris Karloff, Colin Clive, Valerie Hobson, Ernest Thesiger, Elsa Lanchester, Una O'Connor
Música: Franz Waxman
Fotografía: John J. Mescall
Montaje: Ted Kent
Distribución: Universal Pictures
Fecha de estreno: 22 de abril de 1935 (Los Ángeles), 10 de mayo de 1935 (Nueva York)
Duración: 75 minutos
País productor: Estados Unidos
Idioma: Inglés
Película anterior: Frankenstein (1931)
Secuela: Son of Frankenstein (1939)
147 días atrás
179 días atrás
283 días atrás
265 días atrás
283 días atrás
283 días atrás
313 días atrás
313 días atrás
678 días atrás
2239 días atrás
506 días atrás
883 días atrás
580 días atrás













































































