
La legendaria comedia de Blake Edwards La Pantera Rosa (The Pink Panther) tiene por protagonista a Charles Lytton (David Niven), conde de Wittingham y famoso ladrón de joyas.
Lytton se hace popular en medios policiales con el seudónimo de El fantasma. Tras su pista se halla Clouseau (Peter Sellers), un torpe inspector que pone todo su empeño en capturar al elegante ladrón.
Animada por una popular banda sonora jazzística de Henry Mancini, La pantera rosa es una de las comedias más notables de la carrera de Edwards, y una de las más exitosas de cuantas se rodaron en los sesenta.
"Esta fue la primera entrega de una saga muy longeva –leemos en The Motion Picture Guide–. Lo que muchos no recuerdan es que la "Pantera Rosa" que anuncian los títulos de la película no era Peter Sellers, sino el nombre de una joya legendaria. (...) El elegante ladrón de joyas Sir Charles Lytton (David Niven) no muy diferente del ladrón de guante blanco que Niven interpretó en Raffles (1940), y también al personaje al que dio vida Cary Grant en Atrapa a un ladrón en 1955, casi una década antes. Lytton es un famoso ladrón de joyas (...) con notables dosis de sofisticación. Se encuentra de vacaciones en la estación de esquí de Cortina D'Ampezzo, donde todos los esquiadores lucen ropa de famosos diseñadores franceses. Uno de los invitados es una princesa india, Dala (Claudia Cardinale), que posee la famosa "Pantera Rosa", una gema de precio incalculable. Sir Charles quiere la joya y no se detendrá ante nada para conseguirlo. No en vano, ha sido el azote de la Interpol en los últimos quince años (...) Durante todo ese tiempo, Sir Charles ha sido perseguido por un inspector francés, Jacques Clouseau (Peter Sellers) (...) El hecho de que Clouseau nunca alcance al malhechor debe de tener algo que ver con el hecho de que su esposa Simone Clouseau (Capucine) sea la amante de Sir Charles, a quien alerta antes de que Clouseau le pueda atrapar. (...) A pesar de que permanece menos tiempo en pantalla que la mayoría de los otros intérpretes, Peter Sellers robó la película. (...) Aunque no era fácil sostener una comedia tan dinámica a lo largo de 113 minutos, La pantera rosa funciona a la perfección" (The Motion Picture Guide, CineBooks, 1996).

"The Pink Panther (La pantera rosa) –escribe Jean-François Rauger– inaugura en 1963 una manera de reinventar el vodevil, una especie de vodevil pop y grosero, incluso alegremente vulgar, reducido, durante largas secuencias, a su esencia (amantes en los armarios o escondidos bajo las camas), poco a poco contaminado por el género burlesco. El que no era sino un personaje secundario de la película, la única figura total y exclusivamente cómica, el inspector Clouseau encarnado por Peter Sellers, se convertirá en el protagonista de una serie de títulos cuyos éxitos recurrentes sacarán adelante puntualmente la carrera de Edwards. Aquello a lo que parece corresponder el género burlesco en el cine de Blake Edwards es, en primer lugar y sin duda, al recuerdo de una infancia del cine ahora ya lejana, a la persistencia de un mundo de los orígenes en una época en la que se ha perdido la inocencia, como si los espectros de Laurel y Hardy atormentasen a una California ahora depravada. The Great Race (La carrera del siglo) en 1965, o bien A Fine Mess (El gran enredo) en 1986, son además homenajes confesos al slapstick mudo".

"La comicidad visual –añade Rauger– surge en el cine de Blake Edwards del desequilibrio y de la manera en que los cuerpos intentan mantenerse en pie en el centro de un universo inestable, cambiante, vacilante. Viene a veces del interior mismo de una película que no pretende ser completamenta burlesca (la secuencia de la fiesta en Breakfast at Tiffany's, Ten / 10, la mujer perfecta, Skin Deep / Una cana al aire). Blake Edwards es verdaderamente el inventor de un género híbrido adaptado a su época. La risa se desencadena continuamente ante la voluntad de los protagonistas de mantener su equilibrio y la imposibilidad, a veces, para conseguirlo (Ellen Barkin y sus tacones de aguja en Switch / Una rubia muy dudosa). Entiéndase aquí equilibrio tanto en sentido estricto como figurado. El exceso de cortesía y de humildad que manifiesta Hrundi V. Bakshi, el indio torpe de The Party, está determinado por su preocupación por conservar su dignidad en un mundo que, precisamente, ha perdido toda dignidad".
Copyright de las imágenes © 20th Century Fox. Reservados todos los derechos. Copyright del comentario: Jean-François Rauger, "Demasiado joven en un mundo demasiado viejo". Texto-presentación de la retrospectiva que la Cinémathèque Française ha dedicado a Blake Edwards entre el 24 de agosto y el 17 de octubre de 2011. Cortesía de Filmoteca Española: Notas a la programación del Cine Doré, diciembre de 2011.
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