El film está compuesto por tres episodios presentados por Boris Karloff. En el primero, El Teléfono, Mary amenaza de muerte telefónicamente a su amiga Rosy, alterando su voz. La chica, angustiada, solicita ayuda precisamente a Mary, pensando que la misteriosa voz es la de Frank, su ex amante denunciado por ella que ha escapado de la cárcel.
El segundo, interpretado esta vez por el propio Boris Karloff, tiene como título Los Wurdalak y adapta un terrorífico relato de Tolstoi. En él un viajero que atraviesa la estepa rusa se encuentra con un cadáver decapitado. Cuando llega a una posada de la zona, conoce a una familia que espera angustiada el regreso del patriarca quien les predijo que, si no regresaba antes del atardecer del quinto día, debían matarlo porque se habría convertido en un muerto viviente. Cuando termina ese plazo, el patriarca aparece y es recibido con miedo por la familia que verá cómo por la noche comoenzan a suceder extraños sucesos.
El film termina con La Gota de Agua, que narra la venganza más allá de la muerte de una anciana a la que se sustrajo un anillo cuando era amortajada.
"Tal vez mi favorita sea Las tres caras del miedo –le dijo Mario Bava a Ornella Volta–, con Boris Karloff. Un verdadero señor. Nunca un retraso, nunca un capricho. Era ya muy viejo y sufría mucho de artritis, pero lo hacía todo sin quejarse de nada" (Terror Fantastic, 3, diciembre de 1971).
"Hijo de un pionero del cine italiano, Eugenio Bava, Mario vivió en un ambiente cinematográfico desde su infancia. Aficionado a las artes plásticas desde muy temprana edad, asistió a clases de pintura y fotografía, dos actividades que le permitieron colaborar con su padre, pintando fondos para decorados, diseñando efectos visuales o, sencillamente, participando en el proceso fotográfico de las películas. Perfeccionó su técnica junto a directores de la talla de Jacques Tourneur, Raoul Walsh y Riccardo Freda. Precisamente durante el rodaje de I vampiri (1956), dirigida por Freda, éste se indispuso con los productores y abandonó el proyecto, aún inacabado. Fue Bava quien se comprometió a finalizarlo, demostrando de paso que podía ser un eficaz director.
Dejando a un lado esta demostración de oficio, la popularidad de Mario Bava se debe a un subgénero que tuvo su momento de auge en el cine europeo. Se trata del llamado "gótico italiano", del cual sería el máximo representante. Dos películas de este realizador, La máscara del demonio (1960) y Las tres caras del miedo (1963), pusieron de moda esta corriente, caracterizada por recurrir a ambientaciones románticas y tenebrosas, ideales para matizar historias de amor y muerte con una gran presencia de elementos sobrenaturales" (Guzmán Urrero. Cita tomada de la Enciclopedia Universa1, Microne_t, 2000).
"Compuesta por tres sketches –escribe Francisco Montaner–, el primero, «El teléfono», de claro corte «amarillo », desentonó algo de los dos restantes; «El vurdalak» y «La gota de agua», pero es por la extraordinaria factura de estos últimos. «El vurdalak», el que nos interesa por lo que se relaciona con el «mito», está protagonizado por un Boris Karloff sensacional, y tiene el desenlace, poco frecuente, en el que asistimos al triunfo del vampiro Gorka, que transmite el vampirismo a toda su familia. Interpretación estupenda, ambiente logradísimo, fotografía supervisada por Mario Bava. En resumen, una pequeña obra maestra que merece un extenso comentario y que, por desgracia, la limitación de este espacio me impide hacer como fuera mi deseo" (Terror Fantastic, 13, octubre de 1972).
Copyright de texto e imágenes © Manga Films. Reservados todos los derechos.
68 días atrás
111 días atrás
111 días atrás
112 días atrás
134 días atrás
179 días atrás
190 días atrás
211 días atrás
252 días atrás
263 días atrás
265 días atrás
283 días atrás
283 días atrás













































































