"Me había gustado mucho la novela de Margaret Laurence –cuenta Paul Newman–. La historia también le interesaba a mi mujer. El guionista, Stewart Stern, me entregó el texto y me pidió mi opinión".
"Después de decirle algunas ideas que se me ocurrieron –continúa–, me rogó que dirigiese la película. Al principio me negué, pero después descubrí un placer inmenso en hacer un trabajo que era completamente nuevo para mí. Necesitaba una nueva imagen y una nueva temática. Desearía explicarlo mejor. El mundo cambia, esto es, los actores no tenemos derecho al desinterés. No podemos quedamos atrás contemplando cómo se transforma la sociedad y sus costumbres".
Newman, tras la cámara, insiste en realizar retratos psicológicos de personalidades extremas, situadas en los suburbios de la sociedad convencional.
En el caso que nos ocupa, el talento de Joanne Woodward salva algunas aristas de la que no figura como la mejor cinta de Newman en su calidad de director.
La película refiere una historia intensa, que seguramente requeriría una mayor pasión, más allá de ese academicismo narrativo que Newman no quiere perder, como si de un ejercicio de escuela se tratase.
Con todo, hay que reconocer en Newman el esfuerzo de un artesano que se interesa más en la dirección de actores que en los movimientos de la cámara.
Por ello, el resultado final se presenta poco vibrante, aunque anuncia a un profesional que conoce el oficio.
"Rachel, Rachel resultó una auténtica tarea de amor para Newman y Woodward. Resulta significativo que para su primer trabajo como director eligiese este argumento profundamente humano y emocionante" (Lawrence J. Quirk, The films of Paul Newman).
"Newman intenta reconstruir este retrato femenino a través de periódicos flash-backs, constantes flous, imágenes congeladas y un puntilloso detallismo costumbrista, aunque en su favor hay que destacar el desdeño de cualquier coartada psicológica (...) Rachel, Rachel no intenta forzar las propias limitaciones de su estructura dramática moviéndose dentro de una tonalidad media que, sin ser genial ni tan siquiera revulsiva (...) logra ser un producto correcto (Carlos Balagué, Dirigido por).
Ficha técnica
Dirección: Paul Newman – Argumento: Basado en la novela "A Jest of God", de Margaret Laurence – Guión: Stewart Stern – Fotografía (Technicolor): Gayne Rescher– Música: Jerome Moross – Canciones: Música de Jerome Moross y letra de Stewart Stern, interpretadas por The Phaetons – Sonido: Jack Jacobsen y Dick Vorisek – Montaje: Dede Allen – Dirección artística: Robert Grundlach – Decoración: Richard Merrell - Ayudante de dirección: Alan Hopkins – Vestuario: Domingo Rodríguez – Producción: Paul Newman (Kayos Productions) para Warner Bros. – Productores asociados: Arthur Newman y Harrison Starr – Duración: 101 minutos.
Reparto
Joanne Woodward (Rachel Cameron), James Olson (Nick Kzalick), Kate Harrington (Sra. Cameron), Estelle Parsons (Calla Mackie), Donald Moffatt (Niall Cameron), Terry Kiser (Sacerdote), Frank Corsaro (Hector Jonas), Bernard Barrow (Leighton SiddJey), Geraldine Fitzgerald (Reverenda Wooaj, Nell Potts (RacheJ, niña), Shawn Campbell (James), Violet Dunn (Verla), Izzy Singer (Lee Shahab), Tod Engle (Nick, niño), Bruno Engle (Barman) y Dorothea Duckworth.
Sinopsis
La vida no ha sido generosa con Rachel, una institutriz que vive en una pequeña villa provinciana, dominada por una madre rígida, que no advierte el drama íntimo de su hija.
A los treinta y cinco años, Rachel no halla alicientes con los que componer la felicidad.
Influida por su amiga Calla, decide asistir a una ceremonia evangélica en la que la histeria la domina.
Pronto descubrirá que los intereses de Calla van más allá de la simple amistad.
592 días atrás
592 días atrás
592 días atrás
592 días atrás
592 días atrás
592 días atrás
592 días atrás
592 días atrás
592 días atrás
592 días atrás
592 días atrás
592 días atrás
592 días atrás












































































