Durante los años sesenta, la ciencia-ficción más tecnológica está de moda en lo literario, y ello conviene a los guionistas, que se esfuerzan por dar profundidad y verosimilitud científica a sus argumentos.
Por ejemplo, en Viaje alucinante (Fantastic Voyage, 1966), de Richard Fleischer, tiene el espectador la ocasión de acceder a un verdadero prodigio.
Un equipo de doctores es miniaturizado, colocado en una diminuta cápsula e inyectado dentro del cuerpo de otro científico, con la misión de llegar al cerebro y liberar un coágulo de sangre.
Por si aún es poca la emoción, se trata de un cometido de alto riesgo ya que el enfermo es un hombre de gran importancia, que ha sido dañado por el enemigo para que sus secretos no lleguen a los americanos.
Por fortuna, el viaje a través de su sistema arterial será un éxito, y eso que uno de los miembros del equipo es un agente enemigo.
El divertido largometraje es certeramente comentado por su director. Dice Fleischer que “todo en esta película, bueno y malo, estuvo bajo mi control, y resultó muy estimulante ya que, dado el carácter del relato, tuve que improvisar de continuo... Fue una lástima que el guión no fuera tan bueno”.
Quien firmó ese libreto fue Harry Kleiner, inspirado en una trama de Otto Klement y Jerome Bixby.
Muchos lectores recordarán que Isaac Asimov escribió una novela del mismo título. Sin embargo, pese a los equívocos que ello propició, el libro de Asimov es una novelización del guión de Kleiner, y no la fuente original de éste.
Director: Richard Fleischer
Producción: Saul David
Guión: Jerome Bixby, Otto Klement, Harry Kleiner, David Duncan
Reparto: Stephen Boyd, Raquel Welch, Edmond O'Brien, Donald Pleasence
Música: Leonard Rosenman
Fotografía: Ernest Laszlo, ASC
Distribución: Twentieth Century Fox Film Corporation
Fecha de estreno: 24 de agosto de 1966
Duración: 100 minutos
País productor: Estados Unidos
Idioma: Inglés













































































