Historia de la caricatura en Iberoamérica
La evolución de la caricatura iberoamericana se asocia, por un lado, con las raíces históricas hispano-portuguesas, y por otro con el aporte constante de artistas del exilio y la emigración. Antecedentes del humorismo dibujado los hay desde el siglo XIX, etapa en que se consolida la práctica caricaturesca a ambos lados del Atlántico.
Pero la sátira dibujada latinomericana se beneficiará también de los recién llegados e incluso de quienes colaboran a distancia, enviando sus trabajos a los principales diarios del continente desde ultramar.
El caso de México demuestra cómo el humor gráfico local concilia la presencia de expatriados con los dibujantes más enraizados en la cultura nacional. Publicaciones satíricas al estilo de “Don Bullebulle” (1847), donde colabora Gabriel Vicente Gahona “Picheta”, y “La Orquesta” (1861) significan el inicio de la caricatura mexicana, en cuyo desarrollo participan magníficos humoristas como Constantino Escalante y José Guadalupe Posada. El exiliado español Ernesto García Guasp y, en época más reciente, Eduardo del Río “Ríus”, elaboran una caricatura moderna, que en el caso de “Ríus” responde a una fuerte concienciación política.
Los caricaturistas españoles que parten con destino a Iberoamerica se dirigen en mayor medida al sur del continente, donde se localiza el foco migratorio más intenso. Chile recibe al dibujante Antonio Rodríguez Romera y en Argentina se instala a comienzos de siglo José María Cao Luaces, que incluye sus chistes en “El Sudamericano” y luego dirige “Caras y Caretas”, publicación argentina de enorme prestigio en el campo de la caricatura.
También llega a Buenos Aires en 1911 Federico Ribas Montenegro, otro dibujante español de importancia. Sin duda, el dibujo humorístico argentino es uno de los más importantes del continente, y así lo demuestra el alto nivel de “Flax” y “Oski”, por destacar dos nombres de prestigio.
Más recientemente, el uruguayo Hermenegildo Sábat ha sabido modernizar las convenciones de la caricatura, desarrollando en Argentina una obra muy valiosa en su verrtiente artística.
El buen momento del dibujo caricaturesco de ese país suramericano se da con exacta claridad en tres autores muy distintos entre sí: el autor de cómics Enrique Breccia, hijo del magistral Alberto Breccia; el humorista gráfico Fontanarrosa; y Joaquín Salvador Lavado “Quino”, creador de Mafalda (1964-1973).
El dinamismo de la caricatura iberoamericana no responde sólo a zonas como México y Argentina. Otros países también ofrecen una rica trayectoria de humor gráfico desde el período de la emancipación.
Durante el siglo XIX, destaca el litógrafo venezolano Celestino Martínez Sánchez. Otro pionero que realiza caricaturas por la misma época es el colombiano Ramón Torres Méndez, predecesor de otros compatriotas suyos, destacados en el mismo terreno, como Ricardo Rendón Bravo, Hernando Turriago Riaño “Chapete”, Antonio Caballero Holguín y Juan Cárdenas Arroyo.













































































