The Unwritten
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- Category: Cómic
- Creado en 19 Enero 2012
- Published: 19 Enero 2012
Tommy Taylor es el protagonista de una serie de novelas de fantasía que se ha convertido en un fenómeno cultural. Los fans participan en páginas web y se reúnen en convenciones para hablar de estas historias mágicas al tiempo que mantienen la esperanza de que Wilson Taylor, su creador, ahora desaparecido, reaparezca y escriba una última aventura.
Pero queda un cabo suelto: el verdadero Tom Taylor, el hijo al que Wilson abandonó. Tom, que ha servido de inspiración para crear el personaje del chico mago, es venerado en todo el mundo como la leyenda literaria hecha carne.
Cuando la vida de Tom empieza a adoptar un inquietante y letal paralelismo con la de Tommy, resulta que se ve atraído a un extraño submundo literario donde el poder de las historias orales es tan fuerte como cualquier hechizo.
Mike Carey y Peter Gross, los aclamados narradores de Lucifer, se juntan para desvelar De palabra, una nueva historia sobre palabras y mundos y la fina línea que los separa.
«Creo que puede ser un movimiento –escribe Bill Willingham–. Incluso albergo la sospecha reticente de que podríamos encontrarnos en los primeros días de una nueva era.
Hace algo más de medio siglo, las historias de superhéroes empezaron a dominar el negocio del cómic, y aún pegan muy fuerte. Vale. Más poderosas serán. Ayer, hoy y siempre necesitaremos historias sobre héroes que pelean por la justicia y hacen siempre lo correcto, a menudo frente a una población indiferente o incluso antagónica.
Por ello, a la segunda mitad del siglo pasado la denominamos la “era del superhéroe”. Hasta ahí, todo normal.Pero con la llegada del nuevo siglo, o más bien de un nuevo milenio, ha empezado a florecer en el jardín de los cómics un tímido y humilde movimiento que se ha ido abriendo camino en silencio. A pesar de ser pequeño, es muy resistente y parece que está ganando terreno (acres, de hecho) con mayor rapidez y vigor a cada año que pasa. Podríamos denominarlo “triunvirato del LAH”. LAH significa: Literatura fantástica, historias de Animales y cuentos de Hadas. Se agrupan porque encajan entre ellas. Son parte inseparable de este nuevo movimiento.
Todo empieza en el bosque. De hecho, todo tiene que ver con el bosque. Con ese bosque profundo y siniestro al que tiene que entrar un valiente ratón llamado Karic para restablecer el honor y la gloria pasada de la caída Orden de los Ratones Templarios. Y en otro lado del bosque, aunque quizá no muy lejos de allí, la intrépida y decidida Guardia Roedora patrulla el reino para mantener a salvo de todo tipo de bestias y monstruos a los inocentes y a los descuidados.Y en el Gran Bosque de la Granja se encuentra la Policía Ratonil (o Policía Montada, que es su nombre oficial); hombrecillos y mujercitas, fábulas todos ellos, montados en sus valientes corceles-ratón para mantener la paz en VillaDiminuta.
Pero esto no solo va de ratones, lechuzas parlantes, tejones, cabras y patos. Ellos no son más que una parte del nuevo paisaje moderno de cuentos de hadas, un lugar en el que el Lobo Feroz se sorprende al enamorarse de Blancanieves y en el que el personaje que da nombre a una historia poética lucha para defender la vida y el amor contra su retorcido hermano y conjura terribles maldiciones, ataviado como el flautista.
Es la Casa Misteriosa, que es una parte ineludible del bosque mágico, por mucho que sea un conjunto de maderas claveteadas las unas a las otras. También es el lugar en el que el Hombre Invisible, Mr. Hyde y el Capitán Nemo deben abandonar la comodidad de sus propios libros para terminar con malvados conquistadores de Oriente o fríos invasores alienígenas del distante y marcial Marte. Es un mundo a menudo loco, al estilo de El Bosco, donde nuestros sueños toman forma e insisten en escribir sus propias historias eternas.
Así es la alegre, perturbadora y aterradora tierra de LAH.Y está creciendo.» (Bill Willingham, desde algún lugar de los bosques de Minnesota)
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