Para ser un personaje clásico, y en apariencia sencillo, Supergirl ha tenido tantos avatares como los superhéroes más complejos de la era post-Watchmen.
En el volumen que presentamos, asume su identidad más sugestiva: Linda Danvers.
El hechizo que Supergirl ejerce sobre el lector adecuado no pierde intensidad en ninguna de sus encarnaciones.
Hagamos memoria...
Durante la Edad de Oro, la heroína conocida como Super-Girl fue ideada por Otto Binder (Superman #123, agosto de 1958) como otra superviviente del planeta Krypton: Kara Zor-El, o para entendernos, la prima del Hombre de Acero.
Con el paso de los años, el público aprendió a querer a esta contrapartida rubia de Superman, una joven impulsiva y dinámica, cuya popularidad alcanzó su apogeo a comienzos de los setenta.
Ocupando nuevos espacios en el multiverso DC, encontramos a Power Girl, superheroína de Tierra 2, y considerada por derecho propio una de las siete supergirls que se conocen (Comprenderéis que no me extienda escribiendo sobre Andromeda, Ariella Kent y el resto del grupo).
Aún hay más. En 1985, la trama de Crisis en Tierras Infinitas resultó letal para el personaje.
Con todo, la muerte de Kara Zor-El no supuso el fin de Supergirl.
Otro personaje –¿o debería decir entidad?– asumió su aspecto y lució su uniforme.
Bajo el nombre de Matrix, un ser procedente de esa Tierra alternativa creada por el Amo del Tiempo (Lex Luthor, en versión amable), voló con la capa de la superchica.
Hablamos de un ente de protomateria, cuya continuidad quedó decidida cuando se fusionó con una joven moribunda, Linda Danvers.
Ese es, precisamente, el periodo que abarca el tomo que nos ocupa, y que es el primero de los cuatro que forman la serie.
Gracias al inteligente guión de Peter David y a dibujantes como Terry Dodson y Gary Frank, la Chica de Acero experimenta esa doble personalidad en aventuras muy atractivas, en las que el misterio cotidiano se entremezcla con tramas sobrenaturales de trasfondo religioso.
Con todo, más allá de los diablos que aúllan y de los emisarios infernales, lo que enciende una chispa de asombro es la fascinante confusión del personaje.
¿Importa ser una heroína desquiciada por un pasado ajeno? Probablemente sí, y eso hace la lectura intensamente placentera.
"Me llamo Linda Danvers –se dice Supergirl–. Tengo unos padres que me quieren y que me odian, creo. Una amiga que se llama Mattie Harcourt, creo. Tengo una vida tan cerca que casi puedo tocarla. Lo que necesito... es información".
E información es lo que busca, luchando siempre por mantener un pie en la cordura.
Lo cual, dicho sea de paso, convierte a esta Supergirl post-Crisis en una figura compleja y de lo más atrayente.
A partir del material escrito por Peter David desde septiembre de 1996, comprendemos el destino del personaje en un relato intenso y adictivo, cuya principal seducción radica en las inteligentes subtramas.
Sinopsis
Linda Danvers es una escultora que no ha sabido rodearse de las compañías adecuadas y que, después de estar al borde de la muerte, descubre que posee los poderes de... ¿¡Supergirl!?
Así comienza el nuevo título de Planeta DeAgostini Cómics, que recopila íntegramente la colección de la Chica de Acero que Peter David escribió de 1996 a 2003 y que cuenta con la colaboración de dibujantes como Gary Frank (Superman), Leonard Kirk (JSA) , Terry Dodson (Wonder Woman: El círculo) o Greg Land (Nightwing).
Ficha editorial
Universo DC: Supergirl Nº 01
Edición original: Supergirl 1 a 23 + showcase´96 Nº 12 USA
25 €
Guión: Peter David
Dibujo: Gary Frank, Leonard Kirk
Formato: Libro rústica, 544 págs., color.
Copyright de sinopsis e imágenes © DC Comics. Planeta DeAgostini Cómics. Cortesía del Departamento de Prensa de Planeta DeAgostini. Reservados todos los derechos.
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