"Blancanieves y la leyenda del cazador" (2012)
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- Categoría de nivel principal o raíz: SECCIONES
- Category: Critica de cine
- Creado en 28 Mayo 2012
- Published: 30 Noviembre 2011
- Escrito por Guzmán Urrero

Todo el mundo sabe que relatar cuentos populares no es una ciencia exacta, sino una aproximación más o menos inspirada a mitos antiquísimos, que tipos como Andersen y los Grimm elevaron a la categoría de arte.
El azar y el tictac del reloj han ido modificando esas leyendas, cada vez más civilizadas y razonables. De hecho, ya hay quien habla de lavar la cara a los viejos cuentos una vez más, para despojarlos, de una vez por todas, de su incorrección política.
Puestos a ello, casi prefiero lo contrario. Por eso me atraen las perversas versiones que Angela Carter reunió en su libro La cámara sangrienta (The Bloody Chamber and other stories, 1979), una de las cuales fue la base del film En compañía de lobos, que Neil Jordan rodó en 1984.
En esta tendencia modernizadora se inscribe el guión que Evan Daugherty y Hossein Amini han escrito para Blancanieves y la leyenda del cazador (Snow White & the Huntsman), de Rupert Sanders, una película oscura, imaginativa y épica, lo suficientemente densa como para no hacer recomendable su visionado a los menores de diez años.

Más que los espléndidos efectos especiales o que el exuberante estilo visual de Sanders –un fabuloso realizador publicitario–, me interesa el modo en que Daughery y Amini transforman la historia de Blancanieves en una aventura de espada y brujería, más cercana a Tolkien y a Canción de Hielo y Fuego (adaptada a la televisión en Juego de tronos) que a los cuentos narrados al amor de la lumbre. De hecho, uno sigue el metraje de esta película como una sucesión de episodios, y así, tras un arranque muy similar en su tono a la citada teleserie (decorados y vestuario son casi idénticos), nos trasladamos a un bosque fantasioso que recuerda La princesa Mononoke, de Hayao Miyazaki.
Obviamente, la Reina Oscura es una nueva versión del mito de La Condesa Sangrienta, dado que también aquí el malvado personaje liquida a las lugareñas más agraciadas para mantener inmaculada su belleza.
Ya en su último tramo, la cinta reivindica el papel de la mujer guerrera, y nos aproxima a revisiones feministas del mito artúrico, en la línea de Las nieblas de Avalon, de Marion Zimmer Bradley.
Kristen Stewart, en la piel de la joven protagonista, se convierte en el foco de las iras de esa soberana tan mala como agraciada: Ravenna (Charlize Theron). Como ya habrán imaginado, ése es el punto flaco de la película, porque cuando el Espejo responde la consabida pregunta ("¿Quién es la más hermosa?"), nadie en su sano juicio creerá que Stewart pueda estar por delante de Theron, ni en belleza ni en carisma.
Chris Hemsworth da vida a Eric, el corpulento cazador a quien la Reina encarga la búsqueda de la fugitiva Blancanieves. En esta película, el personaje se transfigura en un guerrero montaraz, con la genética de Aragorn en sus venas.
¿Y los enanos? Supongo que Peter Jackson nos contará cosas muy interesantes sobre ese pueblo en El Hobbit. Mientras tanto, en la cinta de Sanders encontramos a ocho representantes de esta raza. Ocho personajes formidables que comparten su baja estatura y que tienen nombres de emperadores romanos: César (Ian McShane), Tiberio (Eddie Izzard), Constantino (Bob Hoskins), Claudio (Toby Jones), Adriano (Eddie Marsan), Nerón (Stephen Graham), Trajano (Ray Winstone) y Augusto, apodado "Gus" (Nick Frost).

El Medioevo estilizado en el que transcurre la película es bien conocido por los amantes de la literatura fantástica. En realidad, ese escenario está firmemente asentado en el imaginario juvenil, y no me sorprende que prosperase la idea de emplearlo en este caso. Por lo demás, a la hora de recrear ese ambiente, tanto los decorados físicos como los digitales funcionan a las mil maravillas.
No cabe decir lo mismo sobre el reparto: correcto en líneas generales, pero un tanto desequilibrado. En cualquier caso, entiendo que el casting ha sido un proceso complicado.
En Hollywood los rumores van y vienen, así que, hasta marzo de 2011, nadie supo a ciencia cierta cuál de todas las aspirantes al papel iba a interpretar a Blancanieves.
Se dice que hicieron pruebas Riley Keough, Felicity Jones, Bella Heathcote, Alicia Vikander e incluso –ay– Dakota Fanning. Sin embargo, ha sido Kristen Stewart la que se ha llevado el premio, y de paso, la oportunidad de escapar del encasillamiento que se cierne sobre ella tras su lánguida intervención en Crepúsculo.
También llegó a publicarse que la rehabilitada Winona Ryder sería la reina Ravenna, pero reconoceréis conmigo que con Charlize Theron en ese papel, todos salimos ganando.
No puedo decir lo mismo con respecto a Eric, el Cazador. Al principio, le ofrecieron el personaje a Johnny Depp. Lo rechazó, y lo mismo hicieron Viggo Mortensen y Hugh Jackman. Al final, es Chris Hemsworth quien se despoja de la cota de malla de Thor para ocuparse de Eric. No le niego profesionalidad y presencia física al actor elegido, pero quizá un intérprete como los citados hubiera aportado al papel una entidad dramática más reseñable.

¿Y dónde se ha reunido todo el elenco? Pues en Inglaterra, una opción inmejorable para el rodaje, no solo por la calidad de sus estudios sino por la idoneidad de sus escenarios naturales.
Uno ignora a menudo qué esconde un guionista en el fondo de su alma, pero en el caso del iraní Hossein Amini me atrevo a decir que mucha sofisticación, romanticismo, un gran sentido narrativo y cierta elegancia clásica.
A las pruebas me remito: Amini es el autor de Las alas de la paloma (The Wings of the Dove, 1997), Las cuatro plumas (The Four Feathers, 2002), Drive (2011) y la esperada 47 Ronin (2012).
Ver su nombre en los títulos de crédito de Blancanieves resulta toda una garantía de calidad. Es más, aunque abunden las escenas de acción, nunca perdemos el hilo de una trama bien hilvanada.
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Copyright del artículo © Guzmán Urrero. Reservados todos los derechos.
Copyright de imágenes y sinopsis © 2012 FilmEngine, Roth Films y Universal Pictures. Cortesía de Universal Pictures International Spain. Reservados todos los derechos.












