"Cuenta atrás" ("A Bout Portant", 2010)
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- Categoría de nivel principal o raíz: SECCIONES
- Category: Critica de cine
- Creado en 04 Enero 2012
- Published: 04 Enero 2012
- Escrito por Arturo Montenegro

Una pareja enamorada. Un chantaje mafioso. Una carrera contra reloj para salvar a una esposa en peligro y esquivar terribles obstáculos. Todos ellos son lugares comunes del thriller de acción, que en manos de Fred Cavayé definen una película trepidante, entretenida e impecablemente rodada.
Protagonizada por Gilles Lellouche, Roschdy Zem, Gerard Lanvin y Elena Anaya, Cuenta atrás es la enésima demostración de que el cine francés es capaz de asimilar las convenciones de Hollywood para poner en marcha producciones muy atractivas.
Cavayé ya tiene experiencia al respecto, porque su anterior película, Cruzando el límite (Pour Elle, 2008), fue objeto de un remake protagonizado por Russell Crowe.
Padre en ciernes y enfermero, Samuel (Gilles Lellouche) es uno de esos personajes con los que el público simpatiza fácilmente.
Samuel despierta después de que le hayan dejado inconsciente, y lo que descubre es terrible: su esposa (Elena Anaya) ha sido secuestrada, y si quiere verla de nuevo con vida, debe liberar a un paciente que reposa en el hospital fuertemente custodiado.
Lo sé, no es nada original, pero la puesta en escena es tan eficaz y contundente que le perdonamos a su realizador todos sus clichés.

Declaraciones de Fred Cavaye
"Una película siempre resulta más interesante cuando trata de personas normales que se enfrentan a situaciones extraordinarias. El espectador lo tiene más fácil para identificarse con este tipo de personajes, y aún más cuando se trata de un hombre y una mujer enamorados. Alguien que está desesperado por salvar a su esposa embarazada está más cerca de mí que James Bond... ¡Y eso que me encanta James Bond!
La idea del film surgió durante el rodaje de Cruzando el límite (Pour Elle, 2008). Mientras yo me divería filmando las escenas de acción de esa película, Guillaume Lemans, el guionista que colabora conmigo, me dijo: "Nuestra próxima película debería contener más tensión, más acción, manteniendo el ritmo de la última media hora de Cruzando el límite. Algo así como una carrera de ratas que dura un día".
Empezamos a pensar, hablamos un poco acerca de nosotros, y Lemans dijo: "No es posible hacer una película en la que esa velocidad se mantenga durante todo el metraje".
Buscamos la forma en que un tipo normal podría terminar atado a un gángster real, sin más alternativa que hacer causa común con él. De hecho, tedría que lidiar con la policía y com los gángsters. Así nació la idea del hospital donde se requiere de este personaje, un enfermero, para liberar al bandido herido...
La esposa de Guillaume estaba embarazada en ese momento, y creo que eso es lo que nos dio la idea de que la mujer del protagonista también lo estuviera, pese a a mis reticencias a mostrar situaciones en las que fuera torturada. En todo caso, es el objetivo del juego de este tipo de película: es divertido dar miedo al espectador mostrándole que el personaje se encuentra en situaciones de fragilidad.
Al escribir junto a Guillaume, siempre nos planteábamos una sencilla pregunta: ¿qué va a ser capaz de ejecutar nuestro héroe? ¿Cuál será su mayor fuente de ansiedad?
Nos figurábamos hasta dónde se puede llegar la credibilidad... Cada uno plantea el límite. El aspecto lúdico de este tipo de películas es sólo eso. Uno tiene que asegurarse de hacer que todo resulte plausible.
En la vida también hay un montón de posibilidades y coincidencias, pequeños contratiempos. Al escribir, se trata de ver hasta dónde podemos llevar nuestras ideas, nuestras intenciones. Las pistas falsas o supuestos que se plantean son los propios de de los thrillers y las películas de suspense...
Después de leer el primer borrador del guión, uno cree que tiene su mecánica muy bien engrasada. Luego descubrimos que algo posiblemente no funcione. Y hace falta una solución. Así que conviene tener el coraje adecuado para afrentar los problemas de inmediato. Y eso sucede en cada etapa de la película: la filmación, el montaje...
Para dar vida a Samuel, el enfermero, Gilles Lellouche era el actor adecuado. Representa al ciudadano medio y es un hombre de cine. Tiene carácter y carisma. Puede ser muy encantador y mostrarse muy físico. Despierta auténtica simpatía. Tiene algo de los actores de otra época, como Jean Paul Belmondo y Gerard Lanvin...
Roschdy Zem es un gángster al estilo de los filmes de Jean Pierre Melville. Al principio, cuando no estaba completado el guión, pensé en confiarle el papel de Samuel. Nos tomamos una copa juntos, nos conocimos, y muy educadamente, me dijo: "Se ve muy interesante. Quiero leerlo cuando esté terminado". A medida que avanzaba en la escritura, me decía: "Sería mucho mejor en otro papel, como mafioso".
Más adelante, llamé a Roschdy, un poco avergonzado: "Es probable que me tomes por un loco, pero he terminado de escribir y creo que sería mucho mejor darte el papel de gángster".
Él respondió: "No te preocupes. Yo quería interpretar ese papel, y no el de enfermero". Al final, las cosas acaban poniéndose en su lugar. El papel le sienta como un guante. Tiene ese aspecto de esfinge, muy enigmático. Posee una presencia increíble, e incluso sus silencios son impresionantes...
Se llama Sartet, como Alain Delon en El clan de los sicilianos. Cuando diseñé este personaje, yo quería ponerle un nombre simple, muy francés. Me divertía llamarle así. Era incluso una especie de homenaje. Como cortesía, llamé a Alain Delon. Él estaba encantado..."
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