"Templario" ("Ironclad", Jonathan English, 2011)
- Detalles
- Categoría de nivel principal o raíz: SECCIONES
- Category: Critica de cine
- Creado en 01 Junio 2011
- Published: 23 Mayo 2011
- Escrito por Guzmán Urrero

Sospecho que la idealización de la Edad Media por parte de la novela histórica ya empieza a generar equivalencias en el cine. Buena muestra de ello es la peripecia intensa, sangrienta y vertiginosa que Jonathan English nos propone en Templario.
El realizador ha escrito el guión de esta producción épica junto a Erick Kastel, a partir de una idea desarrollada por Stephen McDool. En la línea de las buenas películas históricas de antaño, Templario cuenta con un heterogéneo y sólido reparto, encabezado por Paul Giamatti, James Purefoy, Brian Cox, Mackenzie Crook, Jason Flemying, Derek Jacobi y Kate Mara. Todos ellos están sensacionales, y es obvio que disfrutaron con un rodaje que fue tan rápido como animado.
Giamatti y Fox bordan sus interpretaciones, y Purefoy adorna un papel eminentemente físico con un estoicismo casi oriental.
Esa rapidez que impulsó el rodaje repercute negativamente en la realización. De hecho, aunque Templario sea una producción que despierta inmediatas simpatías, y que además resulta idónea para disfrutar de una tarde de cine, a mi modo de ver se ve perjudicada por una realización propia del reporterismo de guerra, con encuadres nerviosos y poco esmerados.
Un mayor clasicismo en la puesta en escena hubiera mejorado una propuesta que, curiosamente, no ahorra referencias al cine de siempre. Y si no, reparen en sus alusiones poco disimuladas a títulos como Los siete samurais.
En términos cronológicos, Templario se sitúa en el mismo periodo que Ridley Scott abordó en su Robin Hood. Quien gobierna Inglaterra es el infame Rey Juan (Giamatti), que ha firmado de mala gana el tratado que conocemos como Carta Magna, y que no se conforma con que los barones conserven una independencia y una libertad que él quiere controlar con puño de hierro.
Un caballero templario y un grupo de bravos guerreros se enfrentan a la ira real tras los muros del Castillo de Rochester. Allí protagonizan una aventura de valor y entrega sin límites, en defensa de unos valores que Inglaterra ya comenzaba a perder sin remedio.
Para desarrollar esta divertida aventura medieval, Jonathan English y Erick Castle se han basado libremente en las crónicas que relatan el sitio de Rochester en 1215.

En realidad, los hechos que nos narra la película comenzaron cuando el Rey Juan decidió convertir la Carta Magna en papel mojado. Los barones rebeldes enviaron tropas hasta Rochester, al mando de William d'Aubigny, quien se unió allí a las fuerzas de Reginald de Cornhill.
El propio rey organizó aquel terrible asedio. Empleó maquinaria de guerra y asimismo tácticas poco convencionales, pero los rebeldes que defendían los muros de Rochester se mantuvieron firmes hasta un desenlace que han narrado los historiadores, pero que no les adelantaré aquí, para no arruinar las sorpresas de la película.
El rodaje de Templario, en su mayor parte, se llevó a término en unos estudios de Gales, los Dragon International Film Studios, cerca de Llanharan. Con un rigor histórico excepcional, el equipo de decoradores edificó una réplica del Castillo de Rochester que sorprende por su solidez y espectacularidad.
Pese a su empaque, Templario no es una superproducción, sino una cinta independiente.
En un principio, el papel de Lady Isabel, interpretado por la siempre solvente Kate Mara, iba a correr a cargo de Megan Fox, contratada en 2008 por la productora Mythic cuando el proyecto se presentó a los inversores en el Festival de Cannes.
La deserción de Fox y de otros integrantes del reparto tiene un motivo tan simple como dramático, y es que financiar Templario no fue una odisea precisamente exitosa. Con todo, ello no devalúa el resultado artístico, sobre todo si tenemos en cuenta el modo en que se adueñan de la pantalla tipos tan admirables como James Purefoy, Paul Giamatti, Brian Cox y Derek Jacobi.
En cualquier caso, es muy significativo que el productor Andrew Curtis declarase a Variety que poner en marcha Templario había sido "más complejo que el mapa del metro de Londres".
Sinopsis
Remontándose al oscuro y brutal siglo XIII, Templario nos sumerge de lleno en uno de los momentos más violentos y cruciales de la historia de la Inglaterra medieval, cuando un puñado de hombres de bien lucharon, sin apenas esperanza, por defender a su país de un rey megalómano y sanguinario.
La batalla por el castillo de Rochester, basada en un devastador capítulo de los libros de historia, es un relato verídico de honor, acción y emoción. Correrá la sangre.
Corre el año 1215. El rey Juan I de Inglaterra (Paul Giamatti) se ve obligado a firmar la Carta Magna, un documento que garantiza las libertades fundamentales y sienta las bases del derecho consuetudinario en su país. Furioso por haberse visto forzado a firmarlo, recluta un despiadado ejército de mercenarios que empieza a arrasar el país para recuperar el poder. Pero cuando el ejército del rey está a punto de llegar a Londres y hacerse con el control del país, un solo bastión se interpone entre él y la inevitable victoria: el castillo de Rochester.
Un pequeño grupo de rebeldes reunidos por el barón Albany (Brian Cox) se ha atrincherado en el castillo para combatir al rey Juan hasta que lleguen los refuerzos: un caballero templario (James Purefoy) atormentado por la culpa ante las atrocidades que cometió durante las cruzadas y por sus florecientes sentimientos por Isabel (Kate Mara), hermosa señora del castillo y esposa del avejentado Reginald de Cornhill (Derek Jacobi); unos mercenarios curtidos en la batalla, entre los que se encuentra Beckett (Jason Flemyng), que lucha no por Dios ni por su país, sino por dinero y sed de sangre; y unos jóvenes soldados, como Guy (Aneurin Barnard), que probará el sabor de la sangre y de la batalla por primera –y puede que por última– vez.
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