
La película de Scott pretende una aproximación realista al descubrimiento de América, pero a pesar de su brillantez formal y a sus innegables valores de producción, repite varios de los estereotipos cinematográficos habitualmente relacionados con la conquista.
El aventurero Cristóbal Colón (Gerard Depardieu), persuadido de haber descubierto una nueva ruta hacia las Indias, intenta encontrar ayuda para realizar su viaje. Por desgracia, sus contradictores retrasan el proyecto, que finalmente llega a oídos de la reina Isabel de Castilla (Sigourney Weaver). Con el apoyo de la soberana, Colón podrá hacerse a la mar y cruzar el océano. La audacia del proyecto tendrá como recompensa el descubrimiento de un Nuevo Mundo.
A lo largo del film, abundan ese tipo de clichés que suelen delatar una revisión interesada de la historia, útil para proyectar el discurso de valores dominante.
Así ocurre, en la práctica, con la imagen fílmica de Colón en otras películas. La actitud de los cineastas ante el Almirante es tan variada que, con la salvedad de unas cuantas coincidencias documentales, parecen haber construido personajes novelescos completamente diferentes.
Y tienen razón al hacerlo, pues la silueta tiene tantas zonas por colorear que cabe hacerlo con tonalidades dictadas por la fantasía.
Claro que todo lo dicho ha servido y sirve para politizar la figura, empezando por un filme tan esteticista y grandilocuente como La vida de Cristóbal Colón y su descubrimiento de América (1916), de Émile Bourgeois, rodado en España durante la guerra europea, con patrocinio franco–hispano.
Curiosamente, los detalles de la leyenda negra, habituales en las producciones anglosajonas e italianas acerca del personaje, no figuraban en el guión de la película mexicana Cristóbal Colón o la grandeza de América (1943), de José Díaz Morales, protagonizada por el español Julio Villarreal.
Obviamente, también fueron evitados en el largometraje español Alba de América (1951), de Juan de Orduña, producción surgida de un concurso del Instituto de Cultura Hispánica, en la cual se alimentaba el recuerdo idealizado de las glorias hispanas, la exaltación de una ficticia conciencia nacional que, hablando de cultura de masas, también glorificaron otras muestras del cine de guardarropía realizadas en la postguerra. Entre otros títulos, al catálogo cabe añadir una muy discreta teleserie hispano–italiana de 1968, protagonizada por Francisco Rabal y dirigida por Vittorio Cottafavi; una farsa: Cristóbal colón, de oficio descubridor (1982), de Mariano Ozores; y el filme que hoy nos ocupa.
La película de Scott es un ambicioso proyecto hispano–franco–británico, impulsado durante la conmemoración del Quinto Centenario.
"El planteamiento del descubrimiento –escribe Santiago Sánchez González– lo estructura Scott como si fuese la llegada a un Nuevo Mundo, efectivamente, pero entendido casi en sentido interplanetario. Es decir, que la mirada que se lanza sobre él es exactamente la misma que podría volcarse sobre el descubrimiento de Marte o Venus, en tanto en cuanto un terrestre posase su planta sobre él. Es más, cuando Colón salta desde la barcaza de desembarco a la playa de San Salvador, la forma en que lo hace es muy similar, como ya han señalado quienes se han ocupado del tema, a como lo hizo el primer astronauta que se posó sobre la Luna, según lo ofreció en su tiempo la televisión a los espectadores en directo. Son los mejores momentos de la película aquellos en los que, a los ojos de los descubridores, todo se les va presentado como inesperado: plantas, animales, la propia atmósfera que envuelve el lugar, y todo ello a pesar de que el paisaje resulte más o menos familiar o semejante a otros del Viejo Mundo. El descubrimiento se plantea como un enfrentamiento entre dos mundos: uno con su realidad de siglos a cuestas, el otro con todas sus potencialidades y posibilidades todavía vírgenes e inexploradas. Al final, como veremos, los dos mundos serán bastante semejantes".
"El Colón de Scott es alguien mucho más poliédrico. En la película llega a utilizar la espada, en defensa propia eso sí, pero no es en modo alguno un condottiero al modo de los clásicos florentinos o venecianos. Es más bien un hombre de ciencia, muy apasionado por goniómetros y astrolabios (...) La interpretación de Depardieu, en un papel que asume con efectividad –que a Scott, como él mismo ha manifestado, le hubiese gustado haber ofrecido a Marlon Brando de haber tenido éste treinta años menos de los que tenía en 1992–, sí trata de dar una imagen relativamente cercana a la del hidalgo manchego: se enfrenta a todo en pos de una idea que, en buena medida, escapa a su propio control (Ridley Scott, Royal Books, Barcelona, 1996).
Sinopsis
Un navegante descubrirá un continente que nadie había sospechado que existiera, y ensanchará de pronto los límites de nuestros conocimientos y de nuestro universo... Con abrir una nueva ruta hacia Asia, ha solicitado en vano el apoyo de Francia, de Inglaterra y de Portugal, ha sido juzgado como poco factible por todos, y los expertos españoles, después de estudiarlo en profundidad, lo rechazan también, a pesar de la intervención del tesorero de Aragón, Gabriel Sánchez.
Cristobal Colón a pesar de estos inconvenientes fue apoyado por el padre Marchena y por el armador Martín Alonso Pinzón y el Banquero Valenciano Luis de Santángel, quien le promete una audiencia con la Reina.
Isabel de Castilla da su aprobación al proyecto, zarpan y sabiendo Cristóbal Colón que el viaje es mucho más largo de lo que decía, el 12 de Octubre de 1492, 'La Pinta', 'La Niña' y 'La Santa María', atracan en una pequeña Isla del Caribe la llamarán San Salvador. A partir de aquí comenzará una de las grandes historias que cambiará el futuro del mundo.
Ficha técnica
Director: Ridley Scott
Año: 1992
Nacionalidad: Hispano–franco–británica
Producción: Cyrk, Legende (París) y Due West Productions (Reino Unido)
Argumento y guión: Roselyne Bosch
Fotografía: Adrian Biddle
Música: Vangelis
Decorador y director artístico: Benjamín Fernández
Montaje: William Anderson
Maquillaje: José Antonio Sánchez
Procedimiento: Color:
Reparto de actores: Gérard Depardieu, Fernando Rey, Ángela Molina, Armand Assante, Sigourney Weaver, Fernando Guillén Cuervo, Michael Wincott, Achero Mañas, Isabel Prinz, Jack Taylor, Ángela Rosal y Albert Vidal
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Copyright de sinopsis e imágenes (DVD) © JRB Producción y Distribución. Reservados todos los derechos.
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