
Como tantos otros habitantes del gueto, Will Salas (Justin Timberlake) vive al día. Al igual que su madre (Olivia Wilde), se rompe la espalda por un salario miserable, que apenas le da para subsistir. Sus ingresos bajan al tiempo que sus gastos se incrementan; cada día el sistema le aprieta un poquitín más en la forma de subidas de precios o aumentos indiscriminados de impuestos.





















































































