
Amanecer de los muertos es una revisión del clásico del cine de terror apocalíptico Dawn of the Dead (Zombi fue su título español), dirigido por George A. Romero hace 25 años. La película marca el debut en la realización del galardonado fotógrafo y director publicitario Zack Snyder, a partir de un guión adaptado de James Gunn.
Richard P. Rubinstein, Marc Abraham y Eric Newman son los productores. El equipo técnico se compone del director de fotografía Matthew F. Leonetti, el director artístico Andrew Neskoromony, el montador Niven Howie y el maquillador David Le Roy Anderson. La música es de Tyler Bates.
El reparto está encabezado por Sarah Polley (Mi vida sin mí, The I Inside, El peso del agua), Ving Rhames (La trampa, Pulp Fiction, Misión imposible), Jake Weber (100 Mile Rule, Leo, La celda), Mekhi Phifer (Honey, 8 millas, Laberinto envenenado), Ty Burrell (Black Hawk derribado, Evolution), Michael Kelly (El protegido, Man on the moon), Kevin Zegers (Air Bud, Km. 666) y Lindy Booth (Century Hotel).
El equipo técnico y artístico de Amanecer de los muertos se guiaba, al igual que la horda de muertos vivientes que protagonizan la película, por un impulso único. Los zombis sólo quieren alimentarse, los responsables de Dawn of the Dead sólo querían hacer una película de zombis.
El productor Eric Newman se confiesa viejo admirador del cine de terror y en concreto del subgénero que trata de los "no muertos del todo": "De niño me gustaban mucho esas películas pero Zombi ha sido siempre mi favorita. Había más películas de zombis pero para mí ésta era la mejor de todas. Creo que este subgénero no ha recibido la atención que merece de los espectadores de esta generación".
Zombi la distribuyó, sin la clasificación de censura de la MPAA, un pequeño distribuidor independiente en 1979, ganando 20 millones de dólares en taquilla y siendo muy alabada por críticos como el ganador del Pulitzer Roger Ebert, del Chicago Sun Times, que le otorgó cuatro "estrellitas" de calificación.
Snyder se confiesa fan de la película original, así como de los comics y del cine de terror en general, por lo que le parecía ideal que los protagonistas de su opera prima fueran zombis: "Buscaba para mi debut un proyecto que me obligara a cuidar cada uno de los planos de la película: esta película era perfecta para ello. Para mí lo más importante era que la película debía ser tan seria como un ataque cardíaco. Había que tomársela en serio. Bueno, hay toques de humor negro y algunas alusiones al original. Que quede claro que ésta es una película de miedo, pero tiene toques de humor, de humor enfermizo si se quiere...".
El respeto de los responsables de la nueva versión por la primera versión se traduce, más allá de las alusiones visuales, en los cameos que realizan los miembros del reparto original Ken Foree y Scott Reiniger, así como el maquillador Tom Savini, que también salía de actor en Zombi.
Los responsables de la película eran conscientes de que los no muertos de hace tres décadas difícilmente espantarían a una mosca hoy en día. Había que actualizar a los zombis. Como parte de su “nuevo enfoque” de un clásico, Snyder y Gunn decidieron que los zombis de su película “debían ser realmente amenazadores. Uno no puede pasearse tranquilamente a su lado. Cuando nuestros muertos andan, lo que hay que hacer es echarse a correr”.
Los zombis del año 2004 son rápidos, tienen una fuerza sobrenatural y un impulso asesino tan tenaz como el de un tiburón que huele sangre en el agua. Una vez que un humano vivo es mordido y muere, se transforma en zombi de forma casi inmediata. Así que los zombis crecen de forma exponencial.
Snyder continúa: “Los zombis son cool y nuestros zombis son muy cool. Actúan en manada como los lobos, lo que es importante para que el público se meta en la acción. Deben creer que la amenaza zombi es real: que puedes enfrentarte a un zombi pero que si hay más de uno, lo mejor es echarse a correr. No tienes ninguna posibilidad de vencer”.
Para concebir esta nueva raza de zombis los responsables de la película contrataron al maquillador galardonado dos veces con el Oscar David LeRoy Anderson. Dice Snyder: “No quería que la película fuese una orgía de efectos digitales. Desde el principio quise que fuera una película con efectos de maquillaje especial”.
Anderson contó sólo con cuatro semanas para reunir un equipo y crear sus diseños pero, dice, “en esta industria hay gente fanática de este género de cine en particular y sabía que no tendría problemas para encontrar un buen equipo”.
A la hora de recrear un aspecto de decadencia y mortalidad, Anderson buscó su inspiración tanto en la naturaleza (él y su equipo examinaron libros de medicina forense y fotos de la “escena del crimen”) como la en la mitología zombi tradicional (sobre todo del folklore africano y latinoamericano). Su meta consistía en reproducir lo que le ocurre realmente al cuerpo humano según pasan los días desde el momento de la muerte: “Queríamos crear unos zombis basados en la realidad: son reales los patrones de color y el aspecto de descomposición general”.
Se decidió que el deterioro de los zombis avanzaría según transcurre el asedio del centro comercial. Por necesidades de maquillaje y de continuidad, Anderson estableció tres niveles de descomposición: “La primera fase es la de alguien que está en urgencias: pálido y con mucha sangre fresca. La segunda fase tiene aún heridas húmedas pero la piel empieza a romperse. Se produce decoloración y moteado de tonos verdes y azules. La tercera fase es la más intensa, el esqueleto empieza a traspasar, las heridas se han secado, la piel se desprende y los colores son de un negro aceitoso”.
Sinopsis
Dónde y por qué empezó... nadie lo sabe. Pasara lo que pasara y empezara como empezara, el caso es que de repente el mundo se ha convertido en una pesadilla viviente: la población del planeta ha sido golpeada por una plaga inexplicable, irremediable y fatal... y los muertos no se quedan muertos.
Los pocos supervivientes que quedan se ven acosados por cadáveres hambrientos que buscan saciarse con la carne de los seres vivos. Tras conseguir escapar de su casa de Wisconsin a la mañana siguiente de la tragedia, Ana Clark (Sarah Polley) se encuentra con un pequeño grupo de supervivientes: el estoico oficial de policía Kenneth (Ving Rhames), el vendedor de equipos electrónicos Michael (Jake Weber), y el duro chico de la calle Andre (Mekhi Phifer) y su embarazada esposa.
El grupo busca refugio en una fortaleza típica del final del siglo XX, un centro comercial abandonado. El mundo exterior se hace cada vez más apocalíptico. Un creciente ejército de zombis en descomposición intenta una y otra vez penetrar en el centro comercial, encontrándose con la resistencia de los supervivientes. A su vez, cada uno de estos alberga sus propios temores y sospechas.
Aislados de lo que solía ser el mundo, los ocupantes del centro comercial –casi el último bastión de la humanidad– deben aprender a coexistir entre sí y a utilizar todos los recursos a su alcance para permanecer vivos y, sobre todo, para conservar su humanidad.
Copyright de texto e imágenes © 2004 Universal Pictures, Strike Entertainment y New Amsterdam Entertainment. Cortesía de UIP. Reservados todos los derechos.
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