
El guionista y director Joe Carnahan apareció en la escena independiente en el Festival de Sundance 2002 sorprendiendo al público con un duro drama policiaco titulado Narc.
Esta compleja película, por la que fue nominado a un Premio Espíritu Independiente al Mejor Director, no encajaba con el modelo típico del género y así lo reconoció la crítica. Fue descrito como “explosivo”, lleno de “pasión arrebatadora” (Susan Stark, “Detroit News”), “...una película ambiciosa que no se impone límites” (David Denby, “The New Yorker”) con “...la velocidad de una bala saliendo del cañón de una pistola” (Elvis Mitchell, “The New York Times”). La prensa especializada empezó a hacer cábalas acerca del siguiente proyecto de Joe Carnahan. El realizador quiso llevar a la gran pantalla otro guión suyo. Bajo su batuta y con el apoyo del equipo de Working Title, que estaba dispuesto a apostar por una volátil mezcla de personajes excéntricos, humor negro, formas poco ortodoxas y cruda violencia dentro de una complicada trama – puro Carnahan –, se dio luz verde a Ases calientes.
“Siempre he querido hacer una película así”, dice Eric Fellner, productor y copresidente de Working Title Films. “Una de asesinatos y caos, no se me ocurre otra descripción”.
“Conocí a Joe después de Narc”, recuerda la productora ejecutiva Liza Chasin, que se encargó de desarrollar el proyecto como presidenta de producción de Working Title. Su primera comida con Joe Carnahan fue memorable. “Me dio 30 páginas de ASES CALIENTES (SMOKIN’ ACES), nada más, y me dijo: ‘Léelo y dime lo que te parece’. No había gancho mejor; presentaba a unos personajes increíbles en un mundo de locos”. Y añade: “Le llamé diciendo que eso no se hacía y me contestó: ‘Bueno, cómpralo y escribiré el resto’”.
Liza Chasin mandó las 30 páginas a Eric Fellner a la oficina de Londres. “Las leí y me gustaron mucho”, dice el productor. “Le encargamos el resto. Al cabo de un año, recibimos un guión de 186 páginas. Era fantástico, lleno de personajes vibrantes, muy vivos, historias imposibles y decorados increíbles. Entonces pensamos: ‘Es genial, pero es una novela, no es una película’”.
“No era factible, pero era fantástico”, recalca la productora ejecutiva. “Era el guión más original que habíamos leído en mucho tiempo”.
“Me apetecía escribir algo que sonara bien cuando se leyera”, dice el director. “Al intentar unir acontecimientos y personajes muy dispares para darles una sensación de cohesión, decidí contarlo tal como ocurría e imprimir un ritmo rápido de principio a fin. También es una comedia muy negra”.
Joe Carnahan consiguió reducir el guión y entregó una versión que, según dice Eric Fellner, “empezó a parecerse a una película” a pesar de que seguía teniendo 135 páginas.
“Siempre ha sido un guión muy largo”, reconoce el productor ejecutivo Robert Graf. “Joe tiende a escribir como un novelista. Es muy descriptivo y escribe pasajes muy coloristas llenos de sangre y personajes volando por los aires. En algunos casos es una descripción literal y, en otros, ayudan al lector a entender mejor la naturaleza de la película”.
En el guión, Joe Carnahan creó un mundo hiperrealista, mayor que la vida misma, lleno de drama, emociones y límites ambiguos con un telón de fondo de caos y destrucción. Los habitantes de este mundo van desde dos tensos agentes del FBI y magos sin futuro hasta mafiosos clásicos, avalistas de fianzas, ex policías con pasados dudosos, asesinos callejeros, torturadores, abogados cutres y tres mercenarios dementes que se dirigen hacia Lake Tahoe. Eso describían las 30 primeras páginas.
“El enorme abanico de personajes y todo lo que les ocurre por el camino forman la columna vertebral de ASES CALIENTES (SMOKIN’ ACES)”, dice Joe Carnahan. “La historia empieza tres días antes de que el protagonista, Buddy “Ases” Israel, vaya a declarar ante la fiscalía federal para delatar el tinglado mafioso. Según el FBI, eso será suficiente para desmantelar lo que queda de la organización. Le conocemos al final de su carrera criminal, a punto de formar parte del programa de protección de testigos y desaparecer para siempre”.
“Los títulos producidos por Working Title no tienen nada en común. No es necesario que sea una comedia, una comedia romántica o un drama”, explica Eric Fellner. “Basta con que los personajes, el relato y el guión sean buenos. Joe es un genio a la hora de crear un cuadro a base de pequeñas pinceladas. Con tanta textura, los actores pueden crear algo muy especial con cada uno de los papeles”.
Una vez que el equipo de producción se sintió más cómodo con el tamaño del guión y seguro de la visión del director, llegó la hora de buscar a los actores que darían vida al mundo de pirados que había inventado Joe Carnahan. Entre ellos, destacan Ben Affleck, Ryan Reynolds y Chris Pine.
Sinopsis
El jefe mafioso Primo Sparazza (Joseph Ruskin) ofrece una generosa recompensa a quien liquide a Buddy ‘Ases’ Israel (Jeremy Piven), un mago de tres al cuarto que va a testificar contra la mafia de Las Vegas.
El FBI ve la oportunidad de usar al embaucador para atrapar a Sparazza y ofrece protección a 'Ases' al que custodiarán dos agentes (Ryan Reynolds y Ray Liotta) en su refugio de Lake Tahoe.
Cuando la comunidad de malhechores se entera del precio de la cabeza de ‘Ases’, una multitud de cazadores de recompensas, matones, bellas y sensuales sirenas traidoras y mafiosos salen de caza.
Con los ojos puestos en Lake Tahoe, un puñado de matones compite para ver quién llegará primero a la suite del ático del Casino Nomad, donde esperan llevarse el primer premio y liquidar a 'Ases'.
Copyright de texto e imágenes © 2007 Universal Pictures, StudioCanal, Relativity Media y Working Title Films. Fotos por Jaimie Trueblood. Cortesía de Universal Pictures International Spain. Reservados todos los derechos.
87 días atrás
98 días atrás
98 días atrás
98 días atrás
105 días atrás
158 días atrás
4028 días atrás
8411 días atrás
1181 días atrás
5498 días atrás
2714 días atrás
1808 días atrás
3813 días atrás













































































