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| "Bajo el sol de la Toscana" ("Under the Tuscan Sun", Audrey Wells, 2003) |
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En noviembre de 1998, Tom Sternberg estaba produciendo The Talented Mr. Ripley (El Talento de Mr. Ripley) en Italia. Era la penúltima de las diecisiete semanas que duró el rodaje y el equipo se encontraba trabajando por un día en Pienza, una ciudad de la Toscana. Cuando terminó el rodaje, Sternberg fue a una bodega cercana con el director Anthony Minghella y el actor Matt Damon. Allí fue donde intervino el destino, que hizo que se produjera una serie de acontecimientos que, en muchos aspectos, refleja la fuerza del destino y las coincidencias que caracterizan la historia de Frances Mayes.
"Me fijé en una pareja que estaba pidiendo un par de copas de vino", recuerda Sternberg. Y añade: "Hablaban en inglés y nos pusimos a charlar con ellos. Se llamaban Frances y Ed Mayes". Sternberg había leído y disfrutado el bestseller que Mayes había publicado un año antes, y no se podía creer que estuviera con la autora. Bajo el sol de la Toscana de Mayes fue un éxito internacional; vendió 2 millones de ejemplares en los Estados Unidos y se mantuvo durante 126 semanas en la Lista de Libros Más Vendidos del New York Times. Se ha traducido a 15 idiomas y se va a traducir a otros más. También fue un bestseller en el Reino Unido, Australia, Italia, Francia, España, Israel y Holanda. El productor de la película ha disfrutado leyendo la autobiografía de una poeta y catedrática de literatura estadounidense que se labró una vida nueva en las colinas de la Toscana, aunque no se ha inspirado en ella para la película.
“Under The Tuscan Sun (Bajo el sol de Toscana) es una autobiografía - la historia de mi vida en Italia - y no hay ningún acontecimiento dramático importante en ella”, afirma Frances Mayes. "Por eso, cuando la gente me hablaba de la película, querían que hubiera un asesinato o algo así. Pero desde luego, yo no".
Menos de dos años después, en marzo de 2000, Sternberg volvió a reunirse con los Mayes en Los Ángeles, donde los tres acudieron como invitados de la Comisión de Cine de Toscana. En ese momento, Tom Sternberg volvió a leer el libro y se dio cuenta de su enorme potencial como película si se adaptaba fielmente la autobiografía de Mayes.
Sternberg y el productor ejecutivo Mark Gill le dieron el libro a Audrey Wells (“The Truth About Cats and Dogs” [La verdad sobre perros y gatos], “Guinevere”) y le pidieron que estudiara la forma de adaptarlo a la gran pantalla. “Audrey dio con la manera”, recuerda Sternberg. "Se inventó una historia y unos personajes que, a pesar de ser producto de su imaginación, reflejaban la ternura y la sensualidad que constituyen las bazas del libro. En su opinión, 'Under the Tuscan Sun' (Bajo el sol de la Toscana) debería ser una comedia romántica clásica y voluptuosa cuyo mensaje es: 'si dejas de buscar el amor, el amor te encuentra a ti' ".
En junio de 2001, Wells se embarcó en el proyecto de "Under the Tuscan Sun" (Bajo el sol de la Toscana) como guionista y directora y poco después se fue de viaje a Europa con su familia. Realizó un breve viaje a Cortona, en la Toscana, para conocer a los Mayes y su villa Bramasole. "Frances y Ed nos invitaron a cenar y nos parecieron muy simpáticos. Son tan generosos que el simple hecho de conocerlos ya es una fuente de inspiración".
Audrey Wells comenzó a escribir el guión de Under the Tuscan Sun (Bajo el sol de la Toscana) a principios de 2002. Desde el principio, intentó mezclar sus propios objetivos con los del libro de Mayes. Su meta era, en sus propias palabras, "celebrar un feliz matrimonio de ideas".
Wells se dio cuenta que Mayes había escrito "una historia autobiográfica muy densa y poética que cuenta cómo compró una villa en la Toscana con su marido, la restauró y se sumergió en el estilo de vida italiano". Su obra está repleta de detalles, reflexiones personales y un ambiente maravilloso. Lo único que le falta es una trama dramática para la película".
Mayes asumió que para realizar una buena adaptación a la gran pantalla de su libro tendría que fundir sus ideas con las de Wells que, aunque inventadas, eran totalmente acordes con los temas centrales del libro: renovarse y hacer de la vida una aventura. Al final, Mayes se convirtió en una entusiasta seguidora de las ideas de Wells. La autora nos lo cuenta: "Me sorprendí al descubrir que Audrey había creado una trama que no existía en mi libro y que, a pesar de ello, reconocía mi libro y a mí misma. La película está en total armonía con los cimientos de lo que escribí".
En este caso el destino también ha tenido mucho que ver. Wells nos lo explica: "La primera vez que leí el libro, comprendí que habría que escribir un guión completamente distinto sobre una mujer que está superando un fracaso sentimental. Para mi sorpresa, me di cuenta que mi idea encajaba a las mil maravillas con el mundo que describía Frances".
Wells ha tomado una decisión muy valiente como creadora de la historia al dejar los entresijos del temido divorcio fuera de la pantalla. El marido de Frances no aparece en ningún momento de la película. La única vez que lo vemos es en forma de una sombra borrosa en una antigua instantánea. Lo que esa foto nos deja claro es que Frances ha perdido la alegría. Eso sí que no es una sombra borrosa. Por lo demás, Wells desarrolla la historia de su maltrecha heroína con una fluidez y una velocidad increíble. Desde el principio hasta el final, lo más importante es Frances y su nueva aventura. Todo lo que sucedió antes era otra vida distinta.
Sinopsis
Frances Mayes (Diane Lane) es una escritora de 35 años que vive en San Francisco y cuya perfecta vida acaba de dar un giro de 180 grados. Su reciente divorcio le ha causado un bloqueo a la hora de escribir y se encuentra profundamente deprimida. Hasta su mejor amiga, Patti (Sandra Oh), empieza a pensar que no conseguirá recuperarse. La receta de la Dra. Patty es muy sencilla: 10 días en la Toscana italiana.
Una vez allí, Frances se encapricha de una villa llamada Bramasole, que literalmente significa "que anhela el sol" y decide comprarla. La casa necesita muchas reformas, pero ¿qué mejor lugar para empezar una nueva vida que la cuna del Renacimiento?
A medida que se va acomodando en su nuevo estilo de vida en la villa, en medio de la maravillosa y exuberante campiña toscana, Frances hace nuevos amigos entre sus vecinos. Pero en los momentos de soledad, teme que los proyectos para su nueva vida y su nueva familia no lleguen a realizarse. Hasta que en un encuentro casual en Roma, Frances cae en los brazos de un intrigante anticuario de Portobello llamado Marcello (Raoul Bova). ¿Florecerá su nueva vida bajo el sol de la Toscana?













































































