
Ridley Scott quiso rodar en Japón esta historia de policías estadounidenses enfrentados a la yakuza japonesa. Pese a sus innegables valores estéticos, la cinta es una de las más irregulares de su carrera.
Black Rain incide en una ritualidad que convierte a las acciones de los yakuza en resonancias de un mundo antiguo, acaso medieval. Detengámonos en la secuencia en que los policías protagonistas, Nick (Michael Douglas) y Charlie (Andy García), pasean por las solitarias galerías de Osaka, durante una noche cerrada en que sólo el neón ilumina parcialmente las aceras.
Escoltado por un grupo de motoristas, el yakuza que actúa de villano en el film, Sato (Yûsaku Matsuda), provocará a Charlie, atacándole luego con su moto. Con un certero corte de katana, Sato comete un crimen que no les desvelaré, pero que nos recuerda, en su concepción formal, las viejas cintas de samurais.
Desde el punto de vista de la dirección artística, Black Rain tiene muchos puntos de conexión con Blade Runner (1982), film de Ridley Scott que el antropólogo Manuel Delgado considera "uno de los paradigmas estéticos, anímicos e ideológicos de referencia obligada para entender la postmodernidad (...) El universo claustrofóbico en el que se dibujaba proféticamente Los Angeles (...) de 2019 existe. Es el Osaka de 1990 (...) La ambientación de muchos de los exteriores urbanos del film –como confirmará después Black Rain– es japonesa: el abigarramiento babélico de la multitud que camina, la omnipresencia de los neones, los puestos de venta callejera de sushi y noodles–soup, un universo lingüísticamente hostil e incomprensible, la hipertecnificación... ¡Y los objetos! He de hablar de la insurrección de los objetos como una de las premisas del neobarroco. ¿Qué expresión más fiel de este espíritu del objeto que exige devenir en sujeto y entender el sentido de su existencia que el replicante Nexus–6?"
Al margen de la obvia conexión estética japonesa de la desoladora metrópolis de Blade Runner con la Osaka reinventada en esta película, es cierto que ambas producciones dibujan un espacio urbano masificado, regido por una corporación aislada de la población.
Cuando falleció el joven actor Yusaku Matsuda, intérprete del yakuza protagonista, los medios de comunicación alabaron su entrega al trabajo de actor. Matsuda padecía un cáncer terminal, pero aceptó el papel que le ofrecía Scott por considerar que no podía negarse a un director de ese prestigio y, sobre todo, porque no podía defraudar al público que esperaba esa nueva actuación.
En medio de terribles dolores, rodó la película, y falleció poco después.
Sinopsis
Nick Conklin, policía de Nueva York, y su compañero Charlie están vigilando una reunión entre mafiosos americanos y miembros de Yakuza, la mafia japonesa, cuando uno de los asistentes es asesinado.
El caso les lleva a Osaka, un terreno muy diferente al que están acostumbrados, con un estilo de defender la ley que nada tiene que ver conel suyo. Un mundo entre las más viejas tradiciones y la más avanzada modernidad. Entre el honor y la venganza.
Copyright del artículo © Guzmán Urrero. Reservados todos los derechos.
Copyright de sinopsis e imágenes © Paramount Home Entertainment Spain. Reservados todos los derechos.
176 días atrás
42 días atrás
193 días atrás
275 días atrás
649 días atrás
7999 días atrás
329 días atrás
3280 días atrás
2549 días atrás
2914 días atrás
5854 días atrás
5489 días atrás
4028 días atrás













































































