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| "Chicago" (Rob Marshall, 2002) |
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“Estoy sorprendido por lo duradera que ha resultado ser esta pequeña historia”, dice el guionista Bill Condon sobre la larga relevancia cultural que posee Chicago.
“La obra original de Maurine Dallas Watkins dio paso a una nueva generación de comedias cínicas e ingeniosas sobre la prensa.
En realidad se estrenó unos meses antes que ‘The Front Page’ (Primera plana). En 1975, Bob Fosse arrojó una luz más oscura sobre este material. La corrupción del sistema legal se convirtió en una metáfora del hundimiento de las instituciones americanas. Como la mayor parte del arte popular de la época, estaba influido por los dos traumas parelelos del momento, Vietnam y el Watergate. Posteriormente ‘Chicago’ se reestrenó en 1996, tras los hechos del caso O.J. Simpson, y la metáfora del mundo del espectáculo realmente tuvo relevancia. La gente conectó con ella de una forma totalmente nueva. En cuanto a la película, sospecho que la borrosa linea que separa la notoriedad y la celebridad tendrá mucho sentido en nuestra época post-Lewinski.”
“Es divertida y emocionante, pero lo que dice es bastante duro,” coincide el director Rob Marshall. “Trata sobre la celebridad, y a quien decidimos hacer famosos.”
Inspirada en los sensacionalistas juicios de Cook County, el reportero jucidial del Chicago Tribune, Maurine Watkins escribió la primera versión de “Chicago.” La obra, titulada originalmente “The Brave Little Woman,” (Las valientes mujercitas) consiguió unas brillantes críticas cuando se produjo en el año 1926. Le siguieron dos adaptaciones cinematográficas: “Chicago,” un film mudo estrenado en 1927, y “Roxie Hart,” protagonizada por Ginger Rogers, estrenada en 1942 por Twentieth Century Fox. A pesar de que la sátira es específica de un lugar y una época, la historia de Watkins de asesinatos y sobre la manipulación de los medios de comunicación resultarían ser proféticos y sin fecha de caducidad.
En 1975, los veteranos de Broadway John Kander, Fred Ebb y Bob Fosse adaptaron “Chicago” convirtiéndolo en un aclamado musical de Broadway. Las leyendas del teatro Gwen Verdon y Chita Rivera interpretaron originalmente los papeles de Roxie y Velma, respectivamente. La producción fue un gran éxito, una vez más confirmando la eterna popularidad de la seducción y el asesinato.
Pero la historia de Chicago no sólo es un elemento eterno. Las canciones y las melodías compuestas por Kander y Ebb aumentaron la universalidad del inteligente relato de Watkins. La coreografía de Fosse añadió una sensualidad característica. “John Kander y Fred Ebb son héroes americanos, en el género del teatro,”explica el productor ejecutivo Neil Meron sobre la importancia de la contribución del trío a “Chicago.” “Una buena canción, una buena letra, una buena melodía siempre resiste el paso del tiempo. Creo que esto pasa con las letras y la música de ‘Chicago.’ Son divertidas, son agudas, son sexys, son mordaces. Son buenas ahora, serán buenas en el futuro, serán buenas mucho después de que nos hayamos ido y serán buenas en la distribución videográfica interplanetaria.”
Miramax Films adquirió los derechos del musical de Kander, Ebb y Fosse en 1994 al productor Marty Richards y empezó el arduo proceso de transformar la premiada producción teatral en una película. A pesar de la popularidad y el éxito de la adaptación y del casting, el musical resultó ser más difícil de lo previsto.“Toda la producción teatral se concibió como un vodevil. Esa fue una de las cosas más complicadas a la hora de llevarlo al cine, porque nadie le canta a otra persona,” explica Marshall. “En la mayoría de musicales, ves que la gente canta las canciones a otros. No cantan a un público. No hay público. Es la cuarta pared.” Pero Marshall pensó una forma de eliminar la cuarta pared.
No era el primer contacto de Marshall con los musicales, había colaborado con los productores ejecutivos de “Chicago” Neil Meron y Craig Zadan en las aclamadas y premiadas producciones televisivas de “La cenicienta” y “Annie,” con la cual Marshall ganó un Emmy. Marshall también codirigió y coreografió el reestreno del musical de Broadway, “Cabaret”, la obra de Kander y Ebb premiada con el Tony, con el director de “American Beauty”, Sam Mendes.
Después de estos éxitos, Marshall se reunió con Meryl Poster, el copresidente de producción de Miramax, para discutir la posibilidad de trabajar con el estudio en una propuesta para adaptar a la gran pantalla “Rent.” Pero el valiente director/coreógrafo aprovechó la oportunidad para expresar sus ideas sobre “Chicago.” Poster recuerda, “Estaba muy seguro de sí mismo en nuestra primera reunión; se mostró tan convencido.” Tras oír sus ideas sobre la película, Poster llevó a Marshall al despacho de Harvey Weinstein que acabó en una reunión de más de dos horas. Dice Poster, “Pensé que lo había estropeado todo. Nos habíamos reunido con tantos guionistas y directores, y siempre acababámos teniendo los mismos problemas. En un instante, Ron lo podía arruinar.” Al mismo tiempo, Marshall se reunió con la productora Mary Richards que siempre había sido un gran apoyo en su carrera teatral.
La solución de Marshall pasó por transformar los números musicales en proyecciones imaginarias de la protagonista, Roxie Hart. La película se desarrollaría en dos planos: la realidad de la época de prohibición de Chicago, y lo que Marshall llama la interpretación “surrealista” que hace Roxie Hart de ese mundo.
“Tuvimos que pensar una manera de implicar al público de una forma similar sin romper la cuarta pared, de la forma que se puede hacer sobre los escenarios. Roxie es la soñadora en la película. Es la que tiene aspiraciones. Quiere ser artista a toda costa. Ella ve su vida en esas escenas musicales. Se convierte en una historia lineal que salta adelante y atrás entre esas dos realidades. Con la ventaja de que todos esos números pueden tener lugar sobre los escenarios en vez de tener que disimularlo,” explica Marshall. Impresionados por su ingenuidad, Weinstein y Richards le dieron luz verde.
Miramax y Marshall iniciaron la ardua búsqueda del mejor guionista para la readaptación de “Chicago.” “Nos reunimos con mucha gente del teatro, la televisión y el cine.” Dice Marshall. “Al segundo de conocer a Bill Condon, supe que había encontrado una alma gemela que amaba el teatro musical. Le encantaba ‘Chicago’ y supo instantáneamente como hacer que funcionara en la gran pantalla.”
“Finalmente, se vio muy claro que Bill era el guionista ideal para ‘Chicago,’ dice Meryl Poster, “Realmente mejoró la idea de Rob al llevar a cabo la suya propia. El concepto era muy innovador. No se trata del viejo y tradicional musical.”
Sinopsis
La promesa de la Ciudad del viento de ofrecer aventuras y oportunidades deslumbra a Roxie Hart (Renée Zellweger), una actriz aparentemente inocente que sueña con que el baile y la canción le permitan abandonar su humilde vida.
El mayor deseo de Roxie es seguir los dorados pasos de la artista de vodevil Velma Kelly (Catherine Zeta-Jones). Roxie consigue su sueño cuando algunos actos equivocados acaban con la artista y la debutante en la cárcel, ambas acusadas de sendos asesinatos.
Bajo el maligno cuidado de la guardiana Morton, Roxie consigue reunirse con el legendario abogado Billy Flynn (Richard Gere), que acepta el caso de Roxie a cambio de unos cuan-tiosos honorarios. La carrera de Roxie despega, con el disgusto de su mentor. Pero la astuta Señorita Kelly nos reserva algunas sorpresas para el segundo acto...













































































