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| Corazón rebelde (Crazy Heart), con Jeff Bridges |
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Cómo se hizo
Cuando el guión llegó al final, Cooper se dirigió a otro actor y realizador sureño que durante mucho tiempo había sido su mentor, Robert Duvall, quién el mismo había ganado un Oscar interpretando a un cantante country pobre en el adorado clásico de Horton Foote, Gracias y favores. La respuesta de Duvall lo cambió todo.
“Cuando le envías un guión a Robert Duvall y te dice ‘Sí’, ya es casi como todo lo que podrías haber soñado”, dice pensativamente Cooper.
Sin embargo, fue algo mucho más que una relación lo que selló el trato. La visión sin fisuras de un hombre intentando seguir a su indómito, hambriento corazón, que mostraba el guión y su característico sabor sureño tenía exactamente la misma orientación que la compañía de producciones de Duvall, Butcher’s Run.
“Duvall y yo siempre nos hemos sentido atraídos por dramas de personajes”, explica el productor Rob Carliner, el socio de Duvall en la compañía de producciones Butcher’s Run. “Pero no encontramos muy a menudo guiones que retraten los personajes de un modo tan honesto y auténtico como Corazón rebelde. Es una historia que tendrá resonancias para un montón de gente debido a que trata acerca de un verdadero artista americano que tiene asuntos con las mujeres y el alcohol, pero que a través de su amor por la música, intenta salvarse a sí mismo”.
Duvall añade, “La película honra a la gran tradición de música country americana, un mundo que yo conozco muy bien y al que estoy muy contento de regresar después de tantos años. La historia me recuerda a Gracias y favores, sólo que Horton Foote lo hizo de una manera más delicada. Hay una dureza maravillosa en ella y realmente se mente en la dura vida de un tío luchando con sus demonios. Es una historia antigua en algunos sentidos, pero Scott Cooper lo hace con una mirada fresca, y con un sentido de la verdad y con nuevas dimensiones que la gente no había visto antes”.
Poco después subió a bordo la productora Judy Cairo de Informant Media. “Este guión me golpeó de manera inesperada”, recuerda ella, “ya que trata de la música country, la cual forma parte de mis raíces, pero además, porque es una historia tan terrenal, realista y conmovedora. Todos los personajes de la película son alguien con quien uno se puede identificar, y característicamente auténtico con el paisaje americano”.
Carliner lo resume: “La gente que ama la música va a disfrutar de verdad de esta película, pero además pienso que la gente que no conoce o a la que no le importa mucho la música country disfrutarán de la historia de Bad Blake tanto o más. Es una película sobre personas reales y sobre la vida real”.
La historia de Corazón rebelde comenzó con el guión, pero eso fue, efectivamente, sólo el comienzo. Bad Blake no es más que su música, razón por la que la música de Corazón rebelde era parte central de la narración, y tenía que ser ciento por ciento real y creíble, como si saliera del alma y de la experiencia de un reverenciado, aunque algo gastado, cantante de country. No había nadie mejor para conseguir eso que T Bone Burnett, que escribió muchas de las canciones de Blake junto al difunto Stephen Bruton.
“Sabíamos que si íbamos a hacer una película sobre un cantante de country, teníamos que conseguir que la música resultara totalmente adecuada”, explica Rob Carliner. “Es por eso que terminamos acercándonos a T Bone. Sin él, esta película probablemente no hubiera podido ser, y nunca podría haber resultado tan auténtica”.
Un cantautor legendario por derecho propio y un ferviente defensor de la música con raíces americanas, Burnett ha dejado su huella en toda la cultura popular contemporánea, en bandas sonoras tan indelebles como O Brother y En la cuerda floja, así como una mareante pléyade de grabaciones para artistas tan diversos como Elvis Costello, Roy Orbison, Tony Bennet, k.d. lang, Alison Krauss, Counting Crows, los Wallflowers, Sam Phillips, Gillian Welch, Ralph Stanley, y una lista interminable.
A los realizadores les llevó casi un año encontrar al siempre ocupado Burnett, pero cuando Scott Cooper por fin pudo reunirse con él, congeniaron inmediatamente. Burnett se unió a la historia no sólo para escribir y producir las canciones de la película sino también como productor.
No pudo menos que sentirse atraído por las duras verdades y el rudo humor de la historia de Bad Blake. “Y con Scott Cooper siendo un músico, habiendo estado en la carretera, y con un muy buen oído, me parecía que había potencial para hacer una película que fuera auténtica con la experiencia de ser músico”.
Fue Cooper, cuenta Burnett, quien le convenció para formar parte de la película. “”Me hizo creer que podría hacer una película que soportara el paso del tiempo. Está muy al tanto de la música country y el sur, y el mundo entero en que se mueven estos personajes”.
Burnett, a su vez, llamo a su viejo amigo, el alabado guitarrista, cantautor y productor discográfico Stephen Bruton, cuyas canciones han sido grabadas por gente como Kris Kristofferson, Bonnie Raitt, Hal Ketchum, Willie Nelson, Waylon Jennings, The Highwaymen, Johnny Cash, Jimmy Buffett y Martina McBride, entre otros, y que ha producido álbumes para artistas como Alejandro Escovedo, Marcia Ball y Jimmie Dale Gilmore. Bruton falleció de cáncer durante la parte final de la producción en mayo de 2009, trabajando incluso mientras estaba bajo tratamiento.
“Es notable que la fuerza artística y el espíritu de Stephen fueran tan fuertes y tan constantes durante todo el proceso, aún cuando estaba luchando una batalla difícil todo el tiempo en que estábamos trabajando”, cuenta Burnett. “El escribió a medias la mayor parte de las canciones, tocó gran parte de la partitura, guió a los actores, y estaba en el plató durante todo el rodaje para asegurarse de que las cosas fueran auténticas. Creo que hay mucho de Stephen en Bad Blake. Stephen había vivido la misma vida, al extremo”.
Bruton, efectivamente, sentía una profunda afinidad con Bad, habiendo pasado gran parte de su vida de gira en autobuses, en salas de carretera lejos de su casa. “Es una vida interesante”, decía Bruton antes de su muerte. “Nada que no sea la interpretación es real. Tú no eres responsable de nada que hicieras ayer y es genial durante un tiempo, pero puede fácilmente convertirse en un estado de desarrollo en suspenso. En un momento, tienes que atravesar el espejo”.
Burnett, también él, se sentía muy identificado con el personaje. Tenía plena conciencia de que Bad es el tipo de hombre que se expresa mejor en verso incontenible que en las conversaciones, especialmente los del tipo más íntimo y revelador. “Bad dice, ‘He sido bendecido y he sido maldecido, todas mis mentiras han sido improvisadas”, señala Burnett. “Resultaría extremadamente duro que Bad dijera lo que verdaderamente pensaba de su vida real. El arte no tiene una visión bonita. Es, no obstante, todo lo que hay en las canciones. Creo que es justo decir, que lo mismo vale para los compositores que escribieron las canciones”.
¿Pero cómo canalizaron Burnett y Bruton la musicalidad de Bad Blake? Ellos sabían que querían que el personaje fuera original, no moldeado, basado en una estrella particular, en términos de influencia. “Bad me recuerda a algunos músicos que he conocido, aunque deben quedar en el anonimato”, señala Burnett. “Nuestra idea de la música era crear una especie de universo alternativo de la música country. ¿Cómo hubiera sonado la música country si hubiera sucedido esto en lugar de aquello? No queríamos que Bad encajara en ninguna categoría definida de música country, tal como la conocemos hoy en día. Hicimos una lista de lo que Bad escuchaba para crecer y trabajamos a partir de ahí”.
La lista incluía artistas (muchos de ellos se encuentran en la banda sonora de la película) tales como: The Louvin Brothers, George Jones, Lightnin’ Hopkins y The Delmore Brothers, así como Hank Williams, Lefty Frizzell, The Mississippi Sheiks, Jimmy Rogers, Skip James y Howlin Wolf, por nombrar sólo algunos.
Las canciones de Blake más destacadas en la película son “I Don’t Know”, que escribió Burnett con Bruton y a la que denomina un “cruce entre una canción de Doug Sahm y una canción de Zydeco”; Hold On You”, escrita con Bruton, John Goodwing y Bob Neuwirth, que se utiliza durante toda la película como tema recurrente, y “The Weary Kina”, esa balada acústica que Bad Blake está escribiendo durante la segunda parte de la película. “Esa canción es la lección que ha aprendido”, afirma Burnett.
Luego está el éxito más grande de Bad Blake, que se ha hecho famoso con la estrella del Nuevo Country Tommy Sweet: “Fallin’ & Flyin’”. Esa canción salió del sincronismo de un viejo tema que había escrito Bruton. Bruton cuenta: “Lo gracioso de esa canción es que todos estábamos escribiendo en la casa de T Bone y Jeff Bridges se estaba preparando para volver a su casa, y T Bone se iba a no sé donde, cuando Jeff va y dice, ‘¿Qué vas a hacer esta noche? Yo le contesté: ¿Voy a donde no debería ir y voy a hacer lo que no debería hacer’ Y él dice, ‘Eso suena a una canción’. Y yo le dije, ‘Lo es’. Así que me senté con la guitarra sin más en la sala de estar y comencé a tocar la canción. Luego T Bone dijo: ‘Ésa es la canción que nos hace falta’. Después nos dimos cuenta de que era perfecta para el personaje. Trata de un tío que va cuesta abajo y que básicamente tiene un flash entretanto. A veces cuando caes realmente te da la sensación de estar volando”.
Durante todo el proceso de escribir las canciones, fue una gran inspiración para Burnett y Bruton el inquebrantable compromiso de Jeff Bridges con cada sutileza del papel. “Jeff tenía influencia en la composición de las canciones en dos maneras, por la persona en que se estaba convirtiendo y el modo en que esa persona sonaba; y al traer a su gran amigo John Woodwin, para que escribiera con nosotros. John es el que comenzó con ‘Hold On You’, que fue la primera pieza que escribimos para la película”, nos explica Burnett.
La grabación de la música de Corazón rebelde fue tan específica como la composición de las canciones, dejando de lado las modernas técnicas digitales y optando por el sonido cálido, más sucio de las grabaciones analógicas.
Burnett explica: “Grabamos música analógica con equipos analógicos para ser fieles al período, y además, volvimos a las cintas maestras analógicas originales en cuanto a las fuentes de guía. Las fuentes eran de CD que se habían hecho probablemente en los ochenta con los terribles equipos de la época. Cuando aparecieron las nuevas versiones que se habían hecho de los originales, la diferencia en la realidad del mundo era profunda. Scott insistió mucho que cada uno de los aspectos de la película fuera auténtico, y esta era una de las áreas más importantes en las que la autenticidad debía preservarse”.
Para completar la música casi de rabo a rabo de la película, Burnett llenó el resto de la banda sonora con lo que él denomina “música country auténtica”. “Cada una de las canciones que elegimos cuenta una historia diferente”, afirma Burnett.
Jeff Bridges es uno de los actores camaleónicos que tal vez sea conocido más por los papeles indelebles que ha interpretado que por su propia persona. Con Bad Blake, Bridges se fundiría una vez más en la piel de otro hombre, exponiendo el genio y los fallos de Bad, su soledad, sus tonterías y la desesperanza, durante el curso de su inesperado romance, que le cambiará la vida, con Jean Craddock.
“Creo que la gente que va a ver esta interpretación como uno de los papeles con el típico sello de Jeff Bridges”, comenta Rob Carliner, “uno de los que siempre se asociarán con él”.
Para Scott Cooper, el papel siempre estuvo destinado a ser interpretado por Bridges. “Sabíamos desde el principio que queríamos a Jeff sin dudarlo”, recuerda Scott “Él es uno de los mejores actores americanos. Cada gesto que hace es sincero, cada cosa que hace es auténtica. Y yo ya sabía que era un músico de talento”.
Bridges dice que a él el guión le atrajo como un imán. “Oh, en este guión habían tantos elementos maravillosos”, señala. “La música, para nombrar alguno, me viene a la mente. He estado tocando música desde que era un niño por lo que eso fue algo que me atrajo mucho. Además, me encantó el guión de Scott. Congeniamos inmediatamente y además tiene mucho talento. Conoce la música country de cabo a rabo y su entusiasmo es algo que resulta contagioso. Luego está Bad Blake, que es un tipo muy humano. Es como todos nosotros, con montones de cualidades positivas y muchas faltas”.
Jeff continúa: “Además, fue una oportunidad de trabajar con Bob Duvall, que es uno de mis actores favoritos y también con algunos viejos amigos, T Bone Burnett, Stephen Bruton y nuestro diseñador de producción, Waldemar Kalinoski, que habíamos trabajo juntos, todos, en La puerta del cielo”.
Bridges enfocó el personaje desde el ángulo de la música primero. Aunque ha sido un músico serio durante años, e incluso ha grabado un álbum (BE HERE SOON, en 2000), clavar el manierismo particular de Blake fue clave para el papel, como lo fue conseguir el estilo de un hombre que una vez había sido leyenda y ahora toca en directo como lo hace Blake. Para meterse en ese mundo tan particular, Bridges pasó muchos días y noches trabajando con T Bone Burnett y Stephen Bruton, tocando y cantando y absorbiendo el ambiente, hasta que fuera una segunda naturaleza para él. Sólo entonces, el personaje comenzó a emerger de modo instintivo.
“Tanto la música como la interpretación deben encontrarse al mismo nivel, y lo están”, observa Carliner.
“Jeff ya sabía tocar y cantar, pero realmente estudió duro para convertirse en Bad Blake”, contaba el fallecido Stephen Bruton. “Intentamos que su interpretación fuera exacta a como lo sería la de un hombre que había estado tocando cada noche durante cuarenta años, lo que fue un desafío muy interesante”.
Cooper añade: “Jeff tenía que interpretar de muy diversas maneras, cuando Bad estaba borracho, y cuando está muy sobrio y muy sombrío. Al final, lo hizo de modo tan delicado y bello que se convirtió en un icono”.
Para Bridges, el estilo de apoyo total, tipo a por todas, de T Bone Burnett fue inestimable. “Yo entré esperando más o menos que me cogieran de la mano y T Bone no es de los que te cogen de la mano”, admite Jeff. “El decía, ‘vamos, a volar, sal del nido y hazlo’. Ayudó mucho que las canciones eran buenísimas y crearan el pequeño mundo de la música country de Bad Blake. Tienes esa sensación de que ya las has oído todas antes”.
Copyright de texto e imágenes © Twentieth Century Fox Film Corporation y MTV Networks. Cortesía del Departamento de Prensa de Hipano Foxfilm. Reservados todos los derechos.
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