
El popular actor y cineasta Ben Stiller participa en este film protagonizado por Jason Schwartzman, actor, guionista, músico y miembro del casi inabarcable clan Coppola.
Salto a la fama, de Todd Louiso, es una desconcertante combinación de drama y comedia ambientada en un instituto estadounidense.
Cara habitual en los filmes de Wes Anderson, el protagonista, Jason Schwartzman, es uno de esos actores que uno no sabe cómo etiquetar.
En principio, parece haberse centrado en el papel de apocado, incluyendo su actuación como Luis XVI en la María Antonieta dirigida por su prima Sofía. Se le podría meter en el saco de los actores cómicos, pero al igual que la presunta comedia que es Directo a la fama, tal calificación no terminaría de cuadrar con la realidad.
La presencia de Ben Stiller asegura momentos cómicos (los tics propios del "profesor enrollado" son sublimes), pero recordemos que esta estrella también destaca por participar en comedias llenas de tintes oscuros, como la inquietante Un loco a domicilio (dirigida por él mismo en 1996) o la angustiosa Duplex (Danny DeVito, 2003).
Ben Stiller sabe interpretar como nadie las escenas de "situaciones sociales violentas", y en muchas ocasiones el público ríe en sus películas para eliminar la tensión acumulada.
En Directo a la fama, el actor encarna a un profesor de teatro en principio agradable, pero evidentemente mezquino. A lo largo de la película descubriremos que es todavía peor de lo que imaginamos.
Se podría decir que Stiller roba casi todos los planos al protagonista Schwartzman, pero la verdad es que, durante la mayor parte de la película, los personajes no terminan de coincidir, generando una gravedad creciente alrededor del inevitable encuentro.
Lo cierto es que uno no sabe muy bien cómo ver Directo a la fama, no tanto por la ambigüedad de géneros (drama, comedia, musical...), sino porque el argumento no parece terminar de plantearse en ningún momento.
Hay una función de fin de curso en marcha (The Wiz, esa extraña versión blaxploitation de El Mago de Oz), y por otro lado, encontramos a un tipo que se aferra a su pasado escolar, peleando por su sueño juvenil de triunfar con un grupo a cappela.
Sin embargo, no se fija del todo el objetivo que ha de impulsar la historia, provocando que el espectador mire pero no participe demasiado en lo que se cuenta.
Quizá es buscarle tres pies al gato a la clásica historia sobre la necesidad de madurar y de no vivir en el pasado, que nos han contado mil veces en cine y televisión.
Realmente, Salto a la fama está construida a base de clichés al respecto, pero no deja de dar la sensación de que oculta algo más, de que uno se está perdiendo algo que quizá los cineastas no han sabido o no han podido tratar.
Quizá éste sólo sea un efecto ilusorio al comparar sin querer esta peliculita con otras similares, aunque más potentes, como Election (Alexander Payne, 1999) o incluso Secuestrando a la Señorita Tingle (Kevin Williamson, 1999).
Destinada a convertirse en un film poco conocido, en una oscura curiosidad, acaso Directo a la fama resulte interesante para los degustadores de rarezas y, sin duda, para los fans de Ben Stiller.
Sinopsis
Han pasado ocho años desde que Marc Pease (Jason Schwarztman) abandonó el instituto, pero sigue anclado en el pasado, cuando era la estrella de los musicales escolares que protagonizaba junto a sus compañeros.
Pero ahora, con unos cuantos añitos más encima y no tanto éxito, necesita la ayuda de su ex-profesor Jon Gribble (Ben Stiller) para sacar adelante un grupo a capella que ha montado. Aunque al enterarse de que su queridísima novia Meg (Anna Kendrick) tiene un lío con Jon Gribble, ya no lo tiene tan claro...
Copyright del artículo © Vicente Díaz. Reservados todos los derechos.
Copyright de imágenes y sinopsis © 2009 Paramount Vantage, Firefly Pictures y Groundswell Productions. Fotos por Michael Tackett. Cortesía de Vértice Cine. Reservados todos los derechos.
205 días atrás
1602 días atrás
1945 días atrás
1966 días atrás
1273 días atrás
2533 días atrás
2456 días atrás
737 días atrás
1095 días atrás
1272 días atrás













































































