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| "Dreamgirls" (Bill Condon, 2006) |
| Cómo se hizo |
| Las canciones del musical |
| El diseño de producción |
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La producción original de “Dreamgirls” en Broadway “fue una experiencia memorable”, recuerda Bill Condon. “Era apasionante, con un reparto brillante, y la puesta en escena era del legendario Michael Bennett. Con el paso de los años estoy convencido de que es posible imprimir una visión fresca a este material. Este relato de éxito basado en la música afroamericana durante los sesenta es muy significativo hoy en día, cuando la mayoría de los éxitos musicales pertenecen a la cultura negra estadounidense”.
“El musical ‘Dreamgirls’ llegó cuando la música estaba dando un giro, cuando la industria empezó a reconocer las influencias ‘urbanas’”, añade el actor Eddie Murphy. “Da igual cómo se llamara entonces, era lo mismo, era R&B, las raíces del rock arrancadas por músicos negros, de ahí sale el sonido actual. Y aquí tenemos una historia acerca de un grupo que consiguió entrar en los hogares del estadounidense medio”.
“Vi la producción original de Michael Bennett de ‘Dreamgirls’ en Broadway al poco de estrenarse”, dice Laurence Mark. “Fue una experiencia extraordinaria, inolvidable. La imagen y la música de ese espectáculo se me quedaron grabados en la memoria”.
A la hora de transformar el libreto en guión, Bill Condon quería ceñirse al máximo al material original que fue capaz de hechizar a un público de lo más diverso desde el día de su estreno. Durante décadas, David Geffen, uno de los productores del musical original, auténtica leyenda de la industria y uno de los fundadores de DreamWorks, protegió los derechos de propiedad intelectual del musical.
Laurence Mark recuerda la primera llamada que hizo a su buen amigo David Geffen para sugerirle que Bill Condon era el guionista y director ideal para llevar “Dreamgirls” a la gran pantalla: “David pasó unos quince minutos explicándome con gran amabilidad que no habría película porque el riesgo era demasiado grande. Si no funcionaba, se sentiría culpable por empañar la leyenda y el gran legado de Michael Bennett. Le contesté que entendía y respetaba su posición, pero que me avisara si le apetecía oír la idea que tenía Bill. Hubo una pequeña pausa y nos invitó a comer al día siguiente”.
El productor sigue diciendo: “Entre el plato principal y el postre, Bill le explicó cómo veía la película, y David dijo inmediatamente: ‘Bueno, me parece que podemos intentarlo’”.
En ese momento, el director y guionista estaba sumergido en la preproducción de la aclamada película Kinsey. Sin embargo, 18 meses después, cuando mandó un primer guión a David Geffen, éste decidió seguir adelante.
“David siempre había protegido este musical; fue un auténtico honor que nos confiara el proyecto”, dice Laurence Mark. “Creo que Bill tenía esta película inscrita en su ADN. Una de las razones por las que vino al mundo fue para rodarla”.
David Geffen fue una valiosa fuente de información para el guionista y director. “David recuerda perfectamente la evolución de la obra antes de su estreno en Broadway”, dice Bill Condon. “Al ver un espectáculo desde fuera, a veces no nos damos cuenta de las verdaderas intenciones del creador y queríamos ser fieles al legado de Bennett. No sólo tuvo un papel clave en el musical de Broadway, también lo ha tenido en la versión para la gran pantalla”.
Sinopsis
La historia de "Dreamgirls" transcurre en el periodo comprendido entre el principio de los turbulentos sesenta y la mitad de los setenta, durante el que se describe el ascenso de un trío de mujeres –Effie (Jennifer Hudson), Deena (Beyoncé Knowles) y Lorrell (Anika Noni Rose)– que han formado un grupo prometedor llamado The Dreamettes.
El ambicioso agente Curtis Taylor Jr. (Jamie Foxx) las descubre durante un concurso musical, y les ofrece la oportunidad de su vida: hacer los coros para el famosísimo James 'Thunder' Early (Eddie Murphy).
Poco a poco, Curtis empieza a controlar el aspecto físico y la música de las chicas para acabar lanzándolas como The Dreams. Pero los focos no tardan en centrarse en Deena, olvidando e incluso apartando a la menos atractiva Effie.
A pesar de que The Dreams se convierten en un auténtico fenómeno de costa a costa, no tardan en darse cuenta de que el precio de la fama y de la fortuna es mucho más elevado de lo que imaginaban.













































































