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| El Señor de los Anillos. La Comunidad del Anillo. Edición definitiva en DVD |
| Sinopsis |
| Características de la nueva edición en DVD |
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Desde hace años, Peter Jackson ha venido comentando la posibilidad de una edición definitiva de El Señor de los Anillos (The Lord of the Rings) para el mercado doméstico.
Entre las bazas que, según los rumores, había ocultado para ese futuro lanzamiento, figuraban un buen número de descartes y las tomas falsas del rodaje.
Que un éxito cinematográfico merece varias reediciones en DVD ya no es noticia. Pero sí lo es el formato elegido para comercializar esta penúltima publicación de la saga. Una tirada de lujo, que, centrándonos en la primera entrega, La Comunidad del Anillo, incorpora la versión cinematográfica que se estrenó el 29 de diciembre de 2001 y aquella formidable versión extendida que salió a la venta el 12 de noviembre de 2002, con treinta minutos de metraje añadido.
El lote se enriquece con un documental de Costa Botes, buen amigo de Jackson y coautor de ese excelente mockumentary que lleva por título Forgotten Silver (1995). Esta incorporación de Botes resulta novedosa para el público de España –el nuevo lote sale a la venta el 10 de septiembre de 2008–, pero no para el ámbito anglosajón, donde este pack ya se distribuyó el 28 de agosto de 2006.
En cualquier caso, y dejando aparte el sentimiento de admiración que inspira esta nueva serie de DVDs, El Señor de los Anillos ha entrado en la categoría de los clásicos del cine, y eso justifica que ofrezcamos a nuestros lectores un dossier definitivo (o al menos, extenso y prolijo) acerca de las tres cintas que componen la saga.
Así pues, comenzaremos por ésta que nos ocupa, La Comunidad del Anillo (The Fellowship of the Ring, 2001), y luego nos detendremos a estudiar sus continuaciones, Las dos torres (The Two Towers, 2002) y El Retorno del Rey (The Return of the King, 2003).
Para nuestro propósito, el referente literario de Tolkien –sobre el que insistiremos desde distintos ángulos– no será una cuestión secundaria. Más bien al contrario. De ahí que estas páginas se dirijan tanto al seguidor de las películas como al lector de las novelas originales.
La bombilla de El Señor de los Anillos se encendió en la cabeza de Jackson mucho antes de 2001. De hecho, tras el estreno de Agárrame esos fantasmas (The Frighteners, 1996), el director llegó a dos conclusiones. Primero: había sido idóneo rodar esa película en Nueva Zelanda, donde, gracias a la confianza del productor, Robert Zemeckis, quedaban asentadas las bases de Weta, la compañía de efectos especiales particular de Jackson. Y segundo: el guión de The Frighteners no daba a crítica y público la impresión de solidez que él mismo hubiera deseado.
Mientras dicha cinta iniciaba su irregular trayectoria comercial, nuestro cineasta presentaba a las majors su plan de rodar una nueva versión de King Kong, y ganándose amigos en casa, criticaba por su falta de ambición la política fijada por la New Zealand Film Commission.
En un golpe de suerte inesperado, Jackson llegó a un acuerdo con el productor Saul Zaentz, quien gestionaba desde dos décadas atrás los derechos de adaptación de El Señor de los Anillos.
El realizador neozelandés ya conocía la novela de Tolkien, y sabía que una versión previa –la rodada en 1978 por Ralph Bakshi– había padecido múltiples inconveniencias en su desarrollo.
Con ese temor siempre presente, Jackson se prensentó en los despachos de la compañía Miramax, hoy filial de los Estudios Disney. Se las prometía felices, pero allí estuvo a punto de perder su opción de rodar el relato de Tolkien.
Lo cuenta con detalle Peter Biskind en su imprescindible Sexo, mentiras y Holywood (Down & Dirty Pictures, 2004). Ahí es nada: los dueños de la compañía, Harvey y Bob Weinstein pretendían concentrar la trilogía en dos películas de tres horas. Claro que luego todo fue a peor, en especial cuando el presupuesto se disparó más allá de los ciento cuarenta millones.
“A Miramax –le dijo Jackson a Biskind– le entró el pánico. Bob Wenstein se puso furioso porque nos habíamos gastado todo su dinero. Estaban en un atolladero. Bob no entendía el proyecto y no confiaba en él. Su falta de confianza estaba desgastado a Harvey, que intentaba seguir dándonos su apoyo. Había amenazas de llevarnos a juicio; llegué a pensar que a Bob le habría encantado lanzarnos encima a sus abogados para intentar atraparnos en un infierno jurídico, pero Harvey intervino con ánimo moderador”.
Harvey Weinstein planeó que El Señor de los Anillos tuviera un nuevo guionista, Hossein Amini, y un nuevo director, John Madden. Sin embargo, pese a las draconianas condiciones contractuales que Jackson había firmado semanas atrás con los Wenstein, otra compañía, New Line Cinema, vino en su rescate.
Gracias a ese acuerdo en el último minuto con Mark Ordesky, de New Line, el rodaje de El Señor de los Anillos pudo finalmente comenzar.
El primer golpe de claqueta se dio en Nueva Zelanda el 11 de octubre de 1999, pero el trabajo se prolongó hasta el 22 de diciembre de 2000. A lo largo de esos 274 días, el equipo recorrió 150 localizaciones y vivió una aventura sin precedentes en la Historia del Cine.
Tras meses de filtraciones y rumores, el 27 de abril de 2000 los internautas accedieron al primer trailer de La Compañía del Anillo. Con una velocidad vertiginosa, miles de webs se dedicaron a comentar los pocos detalles que se conocían sobre la superproducción. Cuando la bola de nieve empezó a rodar, los contables de New Line se dedicaron a soñar con sus mejores previsiones económicas.
El estreno del largometraje tuvo lugar el 19 de diciembre de 2001. Como saben, su éxito popular fue arrollador, casi tanto como los elogios de la crítica, que auparon a Jackson hasta lo más alto del escalafón de Hollywood.
Aunque los titulares de esta historia son muy conocidos, la letra pequeña es otro cantar. Y es que, más allá de aquel momento feliz de Jackson y su troupe, un sinnúmero de detalles sobre la filmación aún no se habían divulgado. Son precisamente estos detalles los que merecerán nuestro interés enlos próximos apartados.













































































