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"Harry, un amigo que os quiere" ("Harry un ami qui vous veut du bien", 2000)

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"Harry, un amigo que os quiere" ("Harry un ami qui vous veut du bien", 2000)
Notas de Sergi López
Todas las páginas

Harry un amigo que os quiere

Michel y Claire se enfrentan a unas duras vacaciones. Hay una ola de calor, sus tres hijas pequeñas están desatadas.

La granja que llevan cinco años restaurando es una continua fuente de problemas y dolores de cabeza. Y de repente, aparece Harry, una amigo olvidado de la infancia, para poner el peso adecuado en la balanza de su equilibrio vital, ayudándole en todo lo que haga falta para que Michel sea feliz, en lo que sea.

Entrevista con Dominik Moll

Tu primer largo, la aclamada Intimidad, era una historia romántica. ¿“Harry” es un género completamente distinto?

En Intimidad ya aparecía la idea de un personaje, en este caso una chica, que interfiere en la vida de una pareja. En Harry hay una idea parecida, pero impulsada por la tensión y el suspense. Es mitad suspense, mitad comedia negra, el terror y la diversión van de la mano.

¿Cómo se le ocurrió que el personaje de Harry apareciera de la nada?

Cuando empecé a pensar en la historia, mi novia y yo estábamos en plena vorágine de una paternidad precoz. Nuestra vida diaria era un caos debido a nuestras dos niñas pequeñas: interminables problemas prácticos, la falta de tiempo y de sueño, la irritación y el agotamiento... Siempre llega un momento en el que ya no puedes más y te encuentras preguntándote: “¿Cómo me he metido en este lío?” Me di cuenta de que la mayoría de mis amigos con hijos estaban pasando básicamente por la misma experiencia. Eso me hizo sonreír, y me pregunté qué pasaría si de repente apareciera un personaje en mi vida que exteriorizara todas mis dudas y mi frustración y las llevara a su conclusión lógica.

El guión es muy sutil. Juega con el público. Temblamos de miedo y de placer a la vez.

Me gustan las películas que dan miedo pero que también me hacen disfrutar de ese miedo, como El resplandor o Los pájaros. Las soluciones que propone Harry dan miedo, pero a la vez se disfrutan. Dan miedo porque son criminales, pero se disfrutan porque son liberadoras. Era importante no revelar el juego demasiado pronto. El papel de Harry, por ejemplo, debía ser interpretado por alguien que te gusta y en quien sientes que puedes confiar. La afabilidad de Sergi aporta muchísimo al papel. No me gustan las películas en las que descubres al malo a primera vista y en las que sólo estás esperando a que ocurran cosas terribles. No me interesa asaltar al público. Quiero atraerles hacia mi película y que la disfruten, incluso las escenas de miedo. ¡Que quede claro que no animo a nadie a que haga de Harry con sus padres o su novia! Hace poco, un actor me confesó que dejó a su mujer después de ver Intimidad. Desde aquí quiero dejar claro que no me hago responsable de lo que pudiera ocurrir con Harry.

La película empieza en un coche en el que va una pareja con sus tres niñas pequeñas. La tensión que se produce según se va deteriorando la situación está tratada con mucho humor. En unos pocos segundos se establece todo el tono de toda la película.

Todos mis recuerdos del principio de las vacaciones de verano son aterradores. Cuando era pequeño, íbamos cuatro en el asiento de atrás. En mitad de los atascos y el calor sofocante siempre había uno mareado. Evidentemente, esto se opone a la idea que nos gusta tener de que las vacaciones son una cuestión de placer y relajación. Creo que todo el mundo ha pasado más o menos por lo mismo y se puede identificar con la escena y reírse. Quiero a mis hijas, pero siempre hay un momento en el que te encantaría estrangular a tu prole. Por ejemplo, cuando estás en un atasco y una de ellas le está dando patadas al respaldo de tu asiento mientras la otra chilla porque se ha dejado la Barbie en casa...

Michel y Harry habían ido al mismo instituto 20 años antes. Cuando se reencuentran, parecen de mundos completamente distintos.

Michel tiene una actitud práctica y de “vive y deja vivir”. Cree que controla su vida diaria bastante bien e intenta evitar los conflictos, ya sean con su mujer, con sus padres o con quien sea. Harry tiene una filosofía mucho más drástica: cada problema tiene una solución. No sólo un arreglo sobre la marcha, sino una solución que sirve para eliminar completamente el problema. A Harry le decepciona encontrar a su antiguo compañero de estudios, Michel, atascado con problemas insignificantes y decide ayudarle. Cuando empecé a escribir la historia, no tenía ni idea de que las soluciones de Harry fueran a ser tan drásticas. Según fui avanzando, presionado por mi coguionista, Gilles Marchand, me fui quedando atrapado en mi propio juego.

¿Qué es lo que más te interesaba de la personalidad de Harry?

Su sinceridad. Fue lo primero que le comenté a Sergi sobre su personaje. Harry no tiene dobleces. Su amor por Plum y su deseo de ayudar a Michel son sinceros. Nunca actúa como un cínico o como un manipulador. No tiene nada de perverso. En el instituto desarrolló una especie de fijación por Michel y su talento como escritor. Quiere hacer feliz a Michel. Al contrario que Michel, Harry no se compromete. En ese aspecto, es un poco infantil. Hará lo que sea para conseguir lo que quiere.

Entonces ¿lo que le ata a Michel es esa fascinación adolescente?

Sí, es una fascinación extraña, puesto que parece que Harry y Michel no tuvieron demasiada relación en el instituto. La fascinación empezó con un poema que Michel publicó en la revista del instituto y que impresionó profundamente a Harry. Me gustaba la disparidad entre la vulgaridad del poema y la enorme impresión que le causó a Harry. Nunca se sabe qué puede iniciar una obsesión entre dos individuos.

En Harry, al igual que en Intimidad, prestas mucha atención a las relaciones entre los personajes, y de forma muy irónica.

Me interesa la complejidad de las relaciones humanas. Al mismo tiempo, prefiero describirlas con un desapego que deja sitio al humor. Eso no hace que dejen de importarme mis personajes; me conmueven, los defiendo y los entiendo. Si no, no me interesaría filmarlos. Me gustan los personajes que tienen más de una cara.

Harry y Plum forman una pareja un tanto extraña.

Su amor es sincero. Plum representa el estereotipo de rubia tonta mantenida por un hombre rico. Me gusta jugar con los tópicos, dejar que su verdadera personalidad emerja según se desarrolla la historia. Plum no es tonta. En la escena en la que la vemos depilándose y pregunta: “¿Cuándo podemos ir al Matterhorn?”, sabe muy bien lo que hace. Siente que Harry se le escapa. Es la escena central de su relación. Podemos sentir que Plum desea una vida familiar normal, mientras que Harry está dedicado a completar su agenda con Michel.

A Harry le sorprende ver que a Michel aún le influyan tanto sus padres.

Las relaciones paternofiliales siempre son peculiares. Aunque seas un adulto, a los ojos de tus padres sigues siendo un niño, con todos los efectos secundarios que se derivan de eso. La gente lidia con ello de diferentes formas. Puedes cortar radicalmente con ellos, o puedes aguantarlo...

...¡Y acabar con un baño rosa!

Ahora que soy padre, me doy cuenta del poder que tenemos sobre nuestros hijos. ¡Es aterrador! Hay gente para la que la muerte de sus padres supone una experiencia liberadora. ¡Por fin adultos! Después de ver la película, uno de los productores me dijo: “¡Mándame a Harry, quiero presentarle a mis padres!”

Harry también es una película sobre la creatividad. Para poder volver a escribir, Michel tiene que pasar por toda una serie de pruebas: enfrentarse a su pasado, a sus dudas, a la pérdida, a la página en blanco... La película podría ser un largo sueño de Michel, entremezclado con pesadillas. ¿Es una metáfora?

No quiero desechar las interpretaciones de nadie. Al contrario, escucharlas es divertido. Lo más importante es que la historia funciona sola. A partir de ahí se puede analizar en distintos niveles. Las ambiciones adolescentes de Michel vuelven a obsesionarle a través de Harry. De adolescentes, tenemos toda clase de sueños que esperamos se cumplan, y éstos encogen o desaparecen del todo según se va instalando la realidad de la vida. Todos hemos abandonado algunos de nuestros sueños de infancia.

¿Podría hacerse otro análisis de su película?: Harry es el subconsciente de Michel, su “ello”, quiere llevar a cabo todos sus impulsos, guiado siempre por el principio del placer. Mientras, Michel es el “superego”, inhibido y atado por las reglas y los deseos de otros.

Desde luego. Ya vi este posible análisis mientras escribía la película, pero no intenté teorizar sobre ello. Harry actúa como catalizador de las dudas y los deseos de Michel. También se puede imaginar que Harry es una “proyección” o “invención” de Michel, porque lo necesitaba en ese momento. Tiene su parte de Dr. Jekyll y Mr. Hyde.

El humor y la poesía de la película se enriquecen con trucos visuales: la visión de un mono volador, un primer plano de unos huevos que parecen unos pechos exuberantes...

El cine también es el arte del placer visual. Es una parte del cine que me atrae mucho, disfruto jugando con la imaginación. Una de las cosas que me fascinan sobre la realización de películas es cómo se pueden crear efectos muy fuertes con métodos muy sencillos: un primerísimo plano, una grúa, un fundido, un sonido, etc. Me encanta explorar ese tipo de cosas, aunque las use con cuentagotas, para que trabajen a favor de la historia. En las películas de Hitchcock, mi cineasta preferido, se nota el placer de la creación, la necesidad de experimentar. Sus películas tienen una belleza plástica increíble, a mí me impactan hasta físicamente.

No muestra ningún tipo de violencia, pero está ahí. Se sugiere con tal sutileza, que el espectador la siente con una intensidad poco habitual.

Estamos acostumbrados a ver violencia bajo todas sus manifestaciones. Se ha convertido en algo tan banal que ha perdido su significado. Las escenas de terror diseñadas para emocionar al público me dejan frío. Es muy fácil asustar. A mí me divierte mucho más crear tensión mediante la sugestión, sin la necesidad de que haya sangre salpicando toda la pantalla.

Aplica la misma contención a la hora de dirigir a sus actores.

No me gusta la histeria. Si la escena es fuerte de por sí, no tiene sentido. Prefiero las actuaciones contenidas. Le pido a los actores que se guarden las cosas, más que que las dejen salir. Eso no impide que sus emociones sean intensas

Siempre está un punto fuera de la realidad.

El naturalismo no me interesa, aunque disfrute con películas que lo tienen como eje, como las maravillosas películas de Cassavetes. Siempre intento mantener una cierta distancia y humor. Me siento más cercano a la escuela inglesa de actores que al Actor’s Studio. Me encanta una anécdota que se cuenta sobre Marathon Man. Dustin Hoffman tenía una escena en la que se encontraba sin aliento porque había estado corriendo, así que dio treinta vueltas a la manzana y llegó al rodaje con la lengua fuera. Sir Laurence Olivier se sorprendió y le preguntó que qué pasaba. “He estado corriendo para estar sin aliento”, dijo Dustin. A lo que Sir Laurence contestó con flema británica: “¿Por qué no actúas simplemente?”

La música es de David Whitaker. Es la primera banda sonora que compone en diez años.

Sí, se hizo muy famoso como compositor de la música de English Vampire y de otras películas de terror de la Hammer. Luego pasó a hacer arreglos para grupos y cantantes franceses como Johnny Hallyday, Etienne Daho y Tanger. Un amigo del productor me pasó música de muchos compositores diferentes para que la escuchara, incluida la de Whitaker para la fantasía épica Cromwell, el rey de los bárbaros. Era una banda sonora al viejo estilo, con algunos fragmentos al estilo “épica romana” y otros trozos “raros” maravillosamente orquestados. Conocí a Whitaker y nos caímos bien desde el principio. En cuanto leyó el guión, incluso antes de conocernos, escribió la sonatina de piano que acompaña a los títulos de crédito y que se repite en la escena en la que las niñas llevan flores a su papá. Me encanta esa composición. Es un tema bastante inocente, pero es demasiado bonito como para fiarse de él. Tras la primera secuencia en la que las niñas berrean en el coche y vuelven locos a sus padres, el candor de este tema es una primera contradicción, una ironía que me gusta mucho. También hay otros fragmentos muy distintos, extraños y dramáticos. La música se grabó en los estudios de Abbey Road.

¡La versión de “Ramona” interpretada por Dolores del Río es bastante impresionante!

Estaba buscando una canción recurrente que sirviera para identificarla con Harry y que pudiera repetirse al final en la escena de la “familia feliz”, como si Michel la hubiera adoptado como propia. Da la casualidad de que estaba en una recopilación de canciones de las películas de Hollywood que estaba escuchando cuando escribía el guión. Es un vals bastante nostálgico, completamente opuesto a las “soluciones” drásticas que Harry adopta. Puesto que la grabación es de 1928 y Dolores de Río canta con muchísimo acento, no entendía la letra. Finalmente, durante el montaje, conseguí la letra y vi que decía: “Hay alguien al otro lado de las colinas, esperando pacientemente, esperándome a mí”. ¡Encajaba perfectamente!

Cuéntenos cómo escogió a los actores.

Quería que Harry fuese adorable, y es difícil encontrar a alguien más adorable que Sergi López. Hasta ahora, sólo ha interpretado a tipos simpáticos. Me alegraba poder ofrecerle un papel que va mucho más allá. Desde las primeras pruebas, pude ver que iba poder llegar hasta la locura sin perder la sinceridad que buscaba, algo que lo hacía mucho más inquietante aún.

Su aullido en el coche de noche es aterrador.

Sergi estaba muy tenso antes de rodar esa escena. Después de rodarla se volvió hacia mí, sorprendido y dijo: “No sabía que pudiera aullar así”.

Laurent Lucas también está increíble.

Yo sólo le había visto en papeles secundarios, pero a todos los convertía en personajes fuertes e impactantes. Laurent tiene una intensidad que deriva de pequeños detalles. Me gusta mucho su sobriedad actuando.

Tanto Mathilde Seigner como Sophie Guillemin interpretan a mujeres que contrastan mucho con los papeles masculinos.

Para equilibrar la personalidad un poco introvertida de Michel necesitaba una actriz con mucho temperamento para interpretar el papel de Claire. Mathilde Seigner tiene justo esa energía y fuerza. ¡Es todo un personaje!

Me pareció que Sophie Guillemin estaba estupenda en Tedio. Es sorprendente y tiene una parte excéntrica y fresca que le va perfectamente al papel de Plum. Cada uno de los actores: Sergi, Laurent, Mathilde y Sophie tiene una forma distinta de construir su personaje y enfocar la escena. La primera vez que junté a los cuatro, estaba muerto de miedo. No tenía ni idea de cómo saldría la mezcla. Muy pronto me di cuenta de que funcionaba a la perfección.

Harry es la primera película producida en su totalidad por Michel Sainé Jean. ¿Qué tal les fue trabajando juntos?

Michel había sido el distribuidor de Intimidad. Cuando le enseñé por primera vez el guión de Harry, era para pedirle que fuera el distribuidor. No sabía que estaba metido en el negocio de la producción. Leyó el guión y a partir de ahí su entusiasmo y su compromiso con la película fueron ilimitados. Tenemos una relación muy constructiva. Los dos queríamos que la película se realizara plenamente. Trabajar con él ha sido un auténtico placer.

Entrevista de Gaillac–Morgue

 



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