
Jean es un obrero de cuarenta y cuatro años que lleva una vida monótona con su mujer Chantal y su hija de diecisiete años Marva.
La mayor pasión de Marva es imitar a cantantes famosos. Casi todos los fines de semana participa en concursos de salto a la fama, con el apoyo de sus padres pero sin el más mínimo éxito. Jean quiere ayudar a su hija componiéndole incluso su repertorio, pero al no tener ni idea de música, todo se queda en melodías chirriantes. Él da todo lo que tiene, pero Marva parece no darse cuenta de sus esfuerzos. Para ella, él es un simple trabajador, un don nadie.
Willy Van Outreven, un joven colega de Jean, simpatiza con ellos. Sigue muy de cerca las actuaciones de Marva y, como Jean, sueña con una vida llena de fama y riqueza.
Los dos hombres se dan de bruces con la realidad cuando de repente la fábrica para la que trabajan decide recortar personal y ambos son despedidos. Están avergonzados, y temen el momento de tener que comunicar la noticia en casa.
Jean está frustrado y desesperado. Quiere venganza pero no sabe como conseguirla, hasta que un buen día tiene un encuentro ocasional con la más sexi y famosa cantante del país: Debbie. En un momento de desesperación decide secuestrar a la artista.
Como el solo no se puede hacer cargo de ella, trata de convencer a su amigo Willy para que le eche una mano. Tras varios esfuerzos lo consigue.
La desaparición de la cantante conmociona a todo el país. El canal comercial en el que Debbie actúa se ocupa día y noche de los pormenores de la historia. Las ventas de su último disco se disparan para regocijo de Michael, el manager de Debbie.
Jean hace todo lo posible para parecer el perfecto gángster pero, durante una reunión secreta con Michael, no puede evitar enseñarle a Michael una de sus chirriantes melodías. El manager se da entonces cuenta de que no está tratando con profesionales y propone un trato: si continúa escondiendo a Debbie, hará de su hija Marva una estrella.
Jean acepta.
Las cosas van saliendo según los planes hasta que el público empieza a aburrirse de la historia. Bajan las audiencias y la venta de discos. La gente espera un final lo más espectacular posible.
A Jean le entra el pánico, pero Michael idea una manera de hacer feliz a todo el mundo. Él se encargará de que Marva se convierta en una estrella, de que Jean consiga su primer éxito, pero sobre todo le dará al público lo que quiere: un gran final.
Notas del director
Cuando era pequeño y decía que quería convertirme en director de cine, la gente de mi pueblo se reía de mí. En mi adolescencia, lo que la gente llamaba “mundo del espectáculo” era algo inaccesible, o peor: era algo pecaminoso. La mayoría de los padres cuyos hijos querían actuar, cantar o trabajar en televisión trataban por todos los medios de quitarles la idea de la cabeza.
Pedir autógrafos a la gente que trabajaba en el mundillo estaba tolerado, pero cualquier otro tipo de contacto con estos personajes, divorciados de las realidades de este mundo, estaba estrictamente prohibido en la mayoría de las familias.
Ahora la situación se ha invertido. Hay padres que harían todo lo posible, todo, para que sus hijos llegaran a actuar o a cantar. Hoy en día la gente rinde culto a la televisión, el medio que está por encima de todos los demás. El dinero y la fama lo son todo. ¡Convertirse en una estrella!, es todo lo que importa para mucha gente hoy en día.
Quiero ser famosa! trata sobre esa clase de gente y sobre la ciega ambición que les guía.
Es fascinante observar cómo alguien puede aspirar a una vida que básicamente no tiene nada que ver con la realidad. Porque hay que admitir el hecho de que no se puede curar una enfermedad con una canción, de que un buen show de televisión no desatasca el servicio y de que los anuncios no ayudan a paliar el hambre.
Todo el mundo quiere verse inmerso en otra realidad, todo el mundo sueña con ayudar a crear esta otra realidad.
¿Por qué tanta gente aspira a este tipo de vida? ¿Por qué hay tan poca gente que puede ser feliz con una existencia “normal”?
¿Por qué la televisión, que en mi juventud era una fuente de información, está tan deseosa de meterse con la llamada naturaleza superficial del hombre común?
Cuando escribí Quiero ser famosa! no pretendía responder a estas preguntas. Más que nada quería comunicar mi fascinación por este mundo a través del guión y (con suerte) de la película. Por un lado sentía una clase de emoción y a veces incluso admiración por el hombre común que se ridiculiza a sí mismo durante un concurso musical o un talk–show y, por otro, está mi desprecio hacia la gente que permite que esto ocurra y que buscan su éxito a costa de las desgracias de los demás.
A pesar de que Quiero ser famosa! intenta contar una historia de un modo cómico, mi intención es mostrar el cinismo que existe dentro de los medios de comunicación.
Copyright de texto e imágenes © Vertigo Films. Reservados todos los derechos.
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