
Se acerca la romántica época del monzón y los miembros de la familia Verma llegan a Delhi desde todos los puntos del globo para asistir a una boda concertada.
La boda del monzón (Monsoon Wedding) cuenta cinco historias interconectadas que exploran los distintos aspectos del amor y cruzan las fronteras geográficas, sociales y morales. Es una celebración de la India contemporánea. Durante los frenéticos preparativos para la boda, salen a relucir las esperanzas, los temores y los secretos escondidos de la familia. Las imágenes deslumbrantes de la ciudad de Delhi y el color implacable reflejan la creciente intensidad de la historia y cuando por fin llega la lluvia, la catarsis trae consigo el romance, el descubrimiento y la liberación.
Director
Ésta es la historia de una familia de la región de Punjab en la India contemporánea y es una canción de amor a la ciudad de Delhi, donde vivo. Los habitantes de Punjab son en la India lo que los italianos en Europa: trabajamos duro, nos divertimos mucho y amamos la vida. Hoy en día Delhi es una ciudad globalizada donde la tradición choca con la modernidad, donde Gucci y Prada coexisten con cortes de luz y atascos y donde se habla un idioma lleno de color e invención que salta sin esfuerzo del inglés al hindi y del hindi al punjabí.
Concebimos la película como un viaje de descubrimiento y nos propusimos rodar una historia interesante y de múltiples facetas en un tiempo limitado – treinta días – sin que saliera muy cara. También queríamos trabajar con una mezcla de actores legendarios, otros completamente desconocidos y miembros de mi propia familia. Nuestro objetivo era captar los sentimientos actuales de la sociedad india, orgullosa de su cultura y liberada de los colonialismos.
La música y las películas de Bollywood forman una parte inextricable de nuestra vida y LA BODA DEL MONZÓN evoca las convenciones de estos filmes, tanto las visuales como las musicales. Es una película de Bollywood rodada a mi manera. Si la película consigue reflejar el masti – las tremendas ganas de vivir – de mi pueblo entonces habré hecho bien mi trabajo.
Un exuberante drama familiar ambientado en la región de Punjab donde conviven en perfecta armonía las tradiciones más antiguas y las últimas innovaciones del mundo informatizado.
Sinopsis
Se acerca la romántica época del monzón y los miembros de la familia Verma llegan a Delhi desde todos los puntos del globo para asistir a una boda concertada en el último momento. LA BODA DEL MONZÓN cuenta cinco historias interconectadas que exploran los distintos aspectos del amor y cruzan las fronteras geográficas, sociales y morales. Es una celebración de la India contemporánea como nunca se ha visto antes en el cine.
La directora Mira Nair y la guionista Sabrina Dhawan retratan la sociedad actual de Delhi donde todo se mezcla: lo antiguo con lo moderno y la inocencia con el sexo. El estilo intimista introduce al espectador en la vida de los personajes y en la cultura punjabí de Nair, una cultura robusta, directa y llena de vida. El público se verá arrastrado dentro de una bacanal de comida, whisky y música, elementos esenciales de una boda en el Estado de Punjab.
Durante los frenéticos preparativos de la boda salen a relucir las esperanzas, los temores y los secretos más escondidos de la familia. Las imágenes deslumbrantes de la ciudad de Delhi y el calor implacable reflejan la creciente intensidad de la historia y cuando por fin llega la lluvia la catarsis trae consigo el romance, el descubrimiento y la liberación.
El padre de la novia – LALIT VERMA (50 años) – y su mujer PIMMI (45 años) forman una pareja tradicional y tienen los altibajos habituales de todos los matrimonios. Cuando su hija se prepara para casarse y abandonar la casa paterna la pareja experimenta un nuevo acercamiento y encuentran consuelo en la experiencia compartida.
La novia – ADITI (24 años) – acepta casarse con HEMANT (32 años), un ingeniero de Houston, tras una relación fallida con su antiguo jefe, VIKRAM (42 años). Cuando piensa en lo que le espera como ama de casa en Texas se pone nerviosa y el día antes de la boda vuelve a ver a su amante, poniendo en peligro todo su futuro.
P.K. DUBEY (25 años) es el ambicioso director de la empresa de catering contratada para la boda. Un negociante nato, forma parte de la emergente clase media de la India. Sin embargo, su pragmatismo y carácter duro no son armas suficientes contra la inocencia y virtud de la criada de la familia, ALICE (20 años). Observa a Alice cuando se pone las joyas de la señora de la casa y se enamora perdidamente. Comparten una extraña afición: les gusta comer las caléndulas, las flores tradicionales de las bodas indias. La suya es la única historia de amor puro en la película y la más inesperada.
RIA (28 años) es escritora y la prima soltera de la novia. Cuando ve cómo Aditi se lanzar sin pensarlo a la aventura del matrimonio Ria empieza a establecer su lugar en el mundo, desafiando las convenciones y descubriendo un inquietante secreto que guarda desde hace muchos años.
AYESHA (17 años) es otra prima de la novia y cuando conoce a RAHUL (19 años) – estudiante de la Universidad de Sidney que regresa a Delhi tras una ausencia de cinco años – se convierte en protagonista de una tórrida historia de deseo adolescente. El descaro de Ayesha sorprende a Rahul y se siente fascinado por la joven india que pone en entredicho su imagen de la cultura contemporánea de su país natal.
LA BODA DEL MONZÓN es una canción de amor a la ciudad de Delhi y un retrato de la moderna y cosmopolita India de hoy. Dos tercios de la película fueron rodados en una elegante casa de las afueras de Delhi y el resto se filmó en barrios viejos y nuevos de la ciudad. Los exteriores del barrio mogol, con sus chillonas tiendas de saris, contrastan con las elegantes boutiques de ropa de diseño y la zona de negocios. El director de fotografía aprovechó la movilidad de la cámara de mano y consiguió plasmar las interpretaciones sutiles y expresivas de un reparto enorme.
El reparto está formado por reconocidas estrellas del cine indio, experimentados actores de teatro, actores televisivos algo menos conocidos y debutantes. Entre los protagonistas figuran Naseeruddin Shah, Shefali Shetty, Vijay Raaz, Roshan Seth, Lillete Dubey, Vasundhara Das, Kulbhushan Kharbanda, Rajat Kapoor y Tilotama Shome.
La película está llena de música e incluye ghazals (tradicionales canciones de amor), pop moderno, jazz y bhangra (música folk/pop de Punjab). La música ayuda a captar la variedad y la alegría de los sonidos que se oyen en una boda punjabí y demuestra el lugar privilegiado que ocupa la música y el baile de “Bollywood” en la vida india.
LA BODA DEL MONZÓN es una celebración de los placeres sensuales del cine, del amor a cualquier edad y en cualquier momento, y de la importancia de la familia. Es también un cariñoso homenaje a una ciudad donde el peso de la tradición colisiona a diario con la cultura globalizada e informatizada, produciendo una armonía muy particular.
Dirige la cineasta Mira Nair (Salaam Bombay!, Mississippi Masala, My Own Country, Kamasutra, una historia de amor) y el guión es el primero de Sabrina Dhawan, que se graduó recientemente en el programa de cine de la Universidad de Columbia. La productora es Caroline Baron, que fue coproductora de Kamasutra, una historia de amor, Nadie es perfecto (Joel Schumacher) y El ritmo del éxito (Nicholas Hytner). El renombrado director de fotografía Declan Quinn (Leaving Las Vegas, Kamasutra, una historia de amor, Vania en la calle 42 y Cosas que importan) se encarga de la imagen y la banda sonora es del galardonado Mychael Danna, compositor de la música de las películas de Atom Egoyan, de Kamasutra, una historia de amor (Mira Nair) y de La tormenta de hielo (Ang Lee), entre otras.
Cómo se hizo
Rodada en Nueva Delhi en el verano de 2000, LA BODA DEL MONZÓN fue concebida en Nueva York cuando Mira Nair y su antigua alumna – Sabrina Dhawan – decidieron hacer una película sobre una familia punjabí contemporánea. Las dos mujeres habían crecido en el mismo ambiente y querían contar una historia realista sobre ese mundo y a la vez captar la emoción, el descaro y el amor por la música y el baile que son tan esenciales en la cultura punjabí. Nair quería usar la boda – el acontecimiento más lujoso e intenso en la vida familiar – para retratar a “una comunidad conocida por vivir la vida al máximo. Trabajamos duro, nos divertimos mucho y aprovechamos la vida al cien por cien”. En todos los aspectos la película reflejaría el encuentro entre lo viejo y lo nuevo y la producción mezcló técnicas clásicas con las más modernas para hacer un filme sobre la India muy diferente de cualquier otro. Como dice Nair, LA BODA DEL MONZÓN “es una película de Bollywood rodada a mi manera”.
En LA BODA DEL MONZÓN Nair volvió a contar con varios colaboradores suyos en Kamasutra, una historia de amor – rodada en la India en 1994 – tales como la productora Caroline Baron, el director de fotografía Declan Quinn, la diseñadora de producción Stephanie Carroll, el supervisor del guión Robyn Aronstam y el diseñador de vestuario Arjun Bhasin. Este grupo se trasladó a Nueva Delhi y tuvieron un apretado calendario de treinta días en el que rodar la película. El espíritu íntimo del rodaje se vio reforzado por la participación de los miembros de la familia de Nair y éstos contribuyeron a todos los niveles: desde los elaborados platos cocinados por la madre de Nair hasta los muebles, cuadros, ropa y atrezo prestados por la familia y amigos. Las escenas de la boda están pobladas de amigos de Nair y su sobrino interpreta el importante papel del hermano de la novia. En la opinión de la directora “es una película muy familiar. Aprovechamos nuestras amistades y nuestro conocimiento del mundo que retratábamos, pero también debíamos tener muy claras la historia y la técnica a emplear antes de iniciar el rodaje. Fue una combinación de lo más personal con lo más profesional y esa mezcla ha resaltado la autenticidad, que queda muy patente en la película”.
Caroline Baron – coproductora de Kamasutra – describe su reencuentro con Nair como “toda una inspiración. Mira nos ha aceptado de todo corazón en su familia, lo cual ha sido perfecto para una película que retrata relaciones familiares tan complejas”. Le que le llamó la atención de Baron cuando leyó el guión fue su originalidad. “Me di cuenta enseguida de que era una película que no se había hecho antes. Tras mi primera experiencia en la India con Mira tenía muchas ganas de repetir y la historia de las relaciones humanas, que cuenta verdades universales, me pareció irresistible para un público occidental”. Stephanie Carroll – diseñadora de producción – también se identificó con la trama porque es “dramática, graciosa y abarca todo el espectro, pero lo que más me gusta es que muestra la importancia de la compasión”.
Fue un rodaje accidentado desde el primer día: la primera ayudante de dirección se rompió el pie y la productora la sustituyó hasta que pudieron contratar a un sustituto. El equipo trabajó seis días a la semana a temperaturas por encima de los cuarenta grados y a menudo rodaban en calles llenas de polvo y gente. Mantuvieron la calma con sesiones diarias de yoga. Al final del rodaje algunas escenas quedaron dañadas por la máquina de rayos X y tuvieron que repetir las escenas en Bombay varios meses después. Antes estos pequeños desastres el equipo de hizo una piña y confirmó las palabras de Nair acerca de LA BODA DEL MONZÓN: “Es una película llena de amor”.
El guión de Dhawan, con cinco historias interrelacionadas, exigía un reparto grande e unido. La admiración que sentía la directora por Naseeruddin Shah, al que había visto en una producción de la obra Zoo Story cuando tenía 17 años, le convirtió en la elección obvia para el papel central del sufrido padre de la novia. Shah es considerado uno de los mejores actores de la India y hacía tiempo que quería colaborar con Nair. De la directora ha dicho que “te hace sentir seguro y da la impresión de que confía en ti. Así puedes meter la pata sin avergonzarte y siempre tiene tiempo para un chiste. Trabajar con ella es una maravilla”.
Shefali Shetty, una joven actriz cuya interpretación en Satya había impresionado a Nair, fue seleccionada para el importante papel de Ria, la prima soltera, intelectual y progresista. Para encarnar a la agobiada madre de la novia, Nair eligió a la conocida actriz de teatro Lillette Dubey. Vasundhara Das, la nueva promesa del pop indio, vino a bordo como la novia. La selección del resto del reparto se llevó a cabo en Delhi y en Bombay. Naseeruddin Shah, un actor de formación clásica, se encargó con Nair de la organización de un periodo de ensayos que duró dos intensas semanas. Todos los días se reunían para hacer yoga durante una hora y después improvisaban distintas escenas a fin de establecer la compleja red de relaciones familiares. Tras este periodo la producción se trasladó a la casa donde iban a rodar el filme y allí ensayaron durante otra semana.
Estas tres semanas formaban parte del calendario desde el principio porque Nair cree que “no hay manera de hacer una película como ésta – rodada con cámara de mano y con un estilo naturalista – sin un periodo de ensayos rigurosos”. Fue una gran experiencia de aprendizaje para los actores más jóvenes, muchos de los cuales trabajaban por primera vez al lado de sus ídolos. “Trabajar con Naseer y Mira me demostró que soy capaz de actuar con los mejores”, afirma Parvin Dabas, que da vida al supuesto novio.
Para los papeles de Alice (la criada) y de P.K. Dubey (el responsable del catering) Nair recurrió a los casi desconocidos Tilotama Shome y Vijay Raaz. Los dos actores ofrecieron unas interpretaciones conmovedoramente honestas en lo que es quizás el argumento secundario más fascinante de la película: el romance entre el pujante empresario y la criada de la casa. Nair estaba muy interesada en mostrar la coexistencia de “los de arriba” y “los de abajo” en la sociedad porque en la India más que en cualquier otro sitio conviven estrechamente los ricos y los pobres. El amor no expresado entre Alice y Dubey tiene la ternura y autocontrol de las grandes historias de amor del cine mudo. Raaz también tuvo oportunidad para enseñar sus grandes dotes para la comedia física en lo que era su primer papel importante en una producción internacional.
Declan Quinn, responsable de la memorable fotografía en Leaving Las Vegas y Vania en la calle 42, entre otras muchas películas, filmó en 16mm y con cámara de mano. Con la movilidad que esto le permitió, Quinn consiguió plasmar unas interpretaciones sutiles y realistas, apartándose completamente del estilo tradicional de Bollywood. Sin embargo, al mismo tiempo las convenciones de este cine son evocadas a lo largo de toda la película, particularmente baile al son de una pegadiza canción de pop indio. La banda sonora incorpora canciones y nuevas versiones de artistas contemporáneos, además de varios populares temas sentimentales de los primeros años del cine indio.
Filmaron en varias zonas de Delhi, desde las sinuosas calles del barrio viejo hasta elegantes hoteles de cinco estrellas y grandes mansiones en las afueras de la ciudad. Declan Quinn, a quien la directora califica como “un poeta de la luz”, aprovechó al máximo la oportunidad de captar la enorme variedad visual que ofrece la ciudad. “Es emocionante trabajar en las calles de la India porque la vida intensa y el caos que existe realmente me entusiasma” explica Mira Nair. “Quiero absorberlo todo y después proyectarlo en la pantalla. Quiero que cada toma palpite de vida y nada hay lugar en el mundo que palpite más que las calles de la India”.
LA BODA DEL MONZÓN es una película realista sobre la vida india y cuenta varias historias pequeñas que juntas retratan los muchos componentes de una sociedad compleja. La intención de la directora era rodar lo que llama “una Salaam Bombay de clase alta” y sumergir el espectador en la India moderna, con todas sus contradicciones divertidas y dolorosas.
Copyright de texto e imágenes © Vertigo Films. Reservados todos los derechos.
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