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Convencional y bien interpretada, La cruda realidad (The Ugly Truth) es una comedia entretenida, dinámica y llena de picardía sobre la seducción, el amor y la guerra de sexos.
Los protagonistas de La cruda realidad, Katherine Heigl y Gerard Butler, hacen que salten chispas en el papel de dos compañeros de trabajo que se odian. Ella está buscando la media naranja de sus sueños, mientras que la misión de él es la de abrir los ojos a las mujeres, que vean la realidad y que admitan que los hombres tienen otras cosas en la cabeza. Pero cuando él la ayuda a conseguir lo que ansía, ambos se dan cuenta de manera inesperada, de que dos polos opuestos pueden llegar a atraerse.
Dirigida por Robert Luketic, con un guión de Nicole Eastman y Karen McCullah Lutz y Kirsten Smith, esta comedia romántica insiste en lo mucho que distancia a hombres y mujeres.
Luketic opina que “creo que estamos empezando a darnos cuenta de que los hombres y las mujeres son totalmente diferentes y es alentador poder demostrar en una película de forma honesta y franca, lo que nos hace diferentes y lo que nos une, aunque sea de manera tan irreverente. Es cierto que somos iguales pero la cruda realidad es que los hombres necesitan unas cosas y las mujeres otras muy distintas, por eso, a veces chocan entre sí. Esa es la diferencia que hace que enamorarse sea tan excitante y maravilloso”.
Y sigue comentando “que lo que gusta de la película es la oportunidad de pasar un rato relajado y reírse sobre este tema, porque al final del día, cuando nos quitamos la careta que todos llevamos, ambos sexos siguen enamorándose a pesar de todo”.
Sinopsis
Abby Richter (Heigl) es una ambiciosa productora de un programa matinal de televisión, “A.M. Sacramento”, que se vanagloria de encontrar a cada problema una solución inmediata, para cualquier problema excepto para su soltería. Cuando llega la hora de salir con hombres, la siempre correcta Abby cuenta con un impecable historial de fracasos.
Cuando su programa sufre una caída de audiencia, Abby se ve obligada a hacer equipo con una nueva incorporación, Mike Chadway (Butler), un hombre que no puede sacarla más de quicio.
Éste pretende revelar el secreto de lo que realmente les gusta a los hombres. Su estilo escandalosamente subido de tono, alegremente chovinista y vulgar, fastidia a Abby hasta decir basta. La situación empeora aún más, cuando se convierte de un día para otro en un éxito de audiencia, asegurándose la continuación de su puesto dentro de la cadena.
Un día Abby conoce a Colin, su vecino, que además resulta ser médico y está soltero. Representa todo lo que Mike Chadway no es: afable, educado y nada peleón.
Por lo que esta vez Abby no quiere estropearlo. Odia admitirlo, pero necesita la opinión de Mike sobre la mente masculina para dar los pasos correctos. Y es cuando Mike entrena a Abby y ésta pone en práctica si provocativa teoría de seducción, cuando descubren una gran ironía. Por muy diferentes que sean, los hombres y las mujeres tienen en común los más secretos sentimientos.













































































