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| "La Duquesa" ("The Duchess", 2008) |
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Georgiana Spencer nació en Althorp en 1757. A los 17 años se convirtió en Duquesa de Devonshire y señora de Chatsworth House. La riqueza y el poder del Duque le valió la atención del público y se convirtió en la reina de la alta sociedad, adulada y caricaturizada por la prensa y fue la inspiración para el personaje de Lady Teazle en la obra de Sheridan, The School for Scandal.
Aliándose con el político Charles James Fox se convirtió en una importante figura del partido Whig, haciendo campaña para solicitar el voto para el partido en las elecciones de 1784. Su éxito social ocultaba una vida personal que estuvo cargada de sufrimiento gracias a un matrimonio vacío.
El Duque de Devonshire fue notoriamente indiferente a los encantos de su mujer y prefirió a su mejor amiga, Lady Elizabeth Foster, quien se abrió paso hacia su cama y su corazón. Georgiana se embarcó entonces en una apasionada aventura con Charles Grey, y cuando se quedó embarazada de él fue exiliada por el Duque.
A su regreso continuó viviendo con el Duque y Bess Foster muchos años en una relación triangular. La Duquesa está basada en la biografía de Georgiana, escrita por Amanda Foreman, quien ganó el premio Whitebread a la mejor biografía en 1997 y se mantuvo en la lista de éxitos de ventas durante muchos meses. La productora Gaby Tana se hizo con los derechos del libro poco después de su publicación, en 1998. "Conocía a Amanda desde bastante antes de que escribiera el libro y cuando lo leí me pareció fascinante y pensé que era un gran material para una película. Estaba en una posición privilegiada porque ella era amiga y eso ayudó, porque hubo mucho interés de otras partes. A Amanda le gustó la visión que yo tenía del proyecto y ha sido una gran consejera durante todo el proceso porque ella conoce a los personajes perfectamente. Cuando hablas con ella sobre éstos, es como tenerlos delante de ti".
Tana estaba fascinada por Georgiana. "El personaje de la Duquesa es extraordinario e inspirador. Aunque aparentemente parecía tenerlo todo, te das cuenta de que no era así en realidad. Junto a sus privilegios vinieron un montón de cargas y las cosas nunca fueron lo que realmente parecían. Fue original y muy inteligente. De algún modo fue precursora en la liberación de la mujer, se involucró mucho en el cambio social y la política. Pero junto a esto, estaba la jugadora decadente y compulsiva que perdió millones de libras. Estaba llena de contradicciones y creo que eso hace la historia interesante. Sus luchas internas hacen de Georgiana un personaje muy interesante y sorprendente".
El libro de Foreman cubría toda la vida de Georgiana. Tana, sin embargo, no estaba interesada en hacer una película biográfica. "Era una biografía fabulosa, pero no estábamos interesados en rodar la historia de su vida. Nos interesaba hacer una película con una historia real de fondo. Acabamos centrándonos en el matrimonio y en un periodo particular de éste. Aunque situada en el siglo XVIII, los paralelismos con el presente son extraordinarios, y por eso la historia es realmente atemporal. Es una historia en la que resuenan problemas tan reales entonces como hoy. Es sorprendente, te das cuenta como la gente ha tenido los mismos conflictos siempre. En eso encontramos mucho del atractivo de la historia y es también la razón de que la gente la pueda disfrutar hoy en día".
Foreman, que trabajó como consultora en la película, estuvo feliz de renunciar al control. "Una de las cosas que los productores siempre temen es que el escritor se enfade cunado vea que su obra no ha sido representada palabra por palabra, página por página en la película. De hecho eso ocurre raramente. El libro es un viaje literario y la película es una experiencia sobre un viaje emocional. Lo que acaba resultando es muy fiel al libro y a la vida de Georgiana".
Los productores Gaby Tana, de Magnolia Mae, y Michael Kuhn de Qwerty embarcaron a Saul Dibb para que dirigiera la película. Gaby Tana comenta de Dibb: "Vino a vernos y dijo todas las cosas correctas. Tenía el mismo enfoque de la película que nosotros, que era hacer una película de época con ecos contemporáneos. Hizo numerosas aportaciones al guión y demostró ser la persona adecuada para el trabajo".
Saul Dibb vio algunas similitudes entre la historia y su aclamado debut, Bullet Boy, "Ambas son tragedias, a falta de mejor descripción, que tratan de gente joven en un momento crucial de sus vidas y que tratan de liberarse de las restricciones sociales. Cuando me mandaron el guión no buscaba una película de época, la películas de época británicas que crecí viendo no son necesariamente mi género favorito, pero esta parecía novedosa y diferente. Era emocionalmente poderosa y no sólo un retrato nostálgico de la vida inglesa, una trampa en la que me parece que caen muchas de estas películas".
Dibb estaba interesado en minimizar el escenario y acercarse tanto como fuera posible al corazón emocional de la historia. "Quería hacer la película puramente desde el punto de vista de Georgiana, centrarme realmente en su historia, en su viaje, para permitirnos ponernos en su lugar y explorar la situación. Quería hacer algo íntimo. Viniendo del mundo de los documentales y de Bullet Boy, me interesaba llevar a la realidad lo que no lo es y deshacerme de todas las capas que pudieran distanciar al espectador de la vida de los personajes, ya sea el lenguaje, el vestuario o el maquillaje, e intentar retratar a la gente real en estas complejas relaciones".
Los productores comentan su suerte al contar con Keira Knightley. Gaby Tana explica como fue de fortuito: "Un pajarito me dijo que ella estaba buscando una película, es raro que eso ocurra, y me lancé. Fue todo una cuestión de oportunidad, tuvimos mucha suerte de que ella estuviera ahí en ese momento y que le gustara el proyecto. He oído que ella leyó el libro mientras acaba la película que estaba rodando, la atrapó y fue perfecta para el papel".
La combinación del guión, el papel y el libro consiguió captar la atención de Knightley. "El guión era realmente interesante y tenía un personaje femenino fuerte, así que cuando te ofrecen algo como esto no lo rechazas. He hecho películas basadas en libros antes, pero nunca una biografía. Me parecía que el personaje del guión y el del libro eran diferentes entre ellos. El libro es realmente extraordinario y hay mucho en él, podrías hacer muchas películas basadas en ese libro. El guión estaba escrito inteligentemente para ceñirse a una historia específica, la historia de un matrimonio maldito. Creo que cualquier actriz disfrutaría interpretando a Georgiana, es un personaje extraordinario con un apetito real por la vida".
Para Saul Dibb el casting fue vital: "Encontrar a gente que sea capaz de encarnar los personajes es siempre el mayor desafío en una película. Éramos muy ambiciosos. Era absolutamente necesario para nosotros encontrar dos personas que tuvieran esa extraña química natural que existía entre el Duque y la Duquesa. Cuando Keira y Ralph se reunieron por primera vez para una prueba de pantalla, personificaron completamente las partes y sentí una especie de excitación. Son una pareja extraña y esa es la idea de la película".
Dibb se entusiasma hablando de su protagonista femenina: "Creo que Keira encarna de manera natural muchas de las características de Georgiana. Es increíblemente brillante, y es una celebridad. Hay una especie de fragilidad en ella, pero también un lado abierto y apasionado. Es una persona leída y comprende las ideas y argumentos de Georgiana. Es algo difícil de encontrar, una persona que contenga todo eso a la vez. Es un desafío pedirle a la gente que se interese por una mujer hermosa y rica de la alta sociedad de hace 200 años. ¿Cómo haces que se olviden de su preconcepciones sobre como era la vida entonces y que se identifiquen con una vida que era tan enormemente distinta a la suya y empaticen con los problemas de una persona como los que Georgiana enfrenta? Creo que Keira consigue eso totalmente".
Sinopsis
Hermosa, glamurosa y adorada por el pueblo, Georgiana Spencer (Keira Knightley) fue, como su descendiente Diana de Gales, la mujer más fascinante de su época.
Pero mientras que su belleza y su carisma le forjó un nombre en la historia, el amor siempre se le escapó. Casada muy joven con uno de los hombres más ricos de Inglaterra, el duque de Devonshire (Ralph Fiennes), fue confidente íntima de ministros y de la Casa Real, llegando a ser un icono de la moda, madre adorada e influyente política para el partido liberal. Sin embargo, en el núcleo de su historia está la búsqueda desesperada de afecto y amor. Desde el apasionado pero fatídico romance con Charles Grey (Dominic Cooper) hasta el complicado triángulo amoroso con su marido y su mejor amiga lady Foster (Hayley Atwell).













































































