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| "La matanza de Texas" (Marcus Nispel, 2004) |
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La primera Matanza de Texas es un éxito desde su estreno en 1974, cuando dejó al público boquiabierto con su realismo escalofriante.
La horrenda historia, basada en una serie de hechos reales, es considerada como uno de los grandes thrillers de todos los tiempos y un hito en el género de terror que ha influido a incontables películas.
A pesar de que la película se rodó con un presupuesto inferior a los 150.000 dólares, recaudó más de cien millones en el mundo entero y se convirtió en una película de culto para millones de fans.
La película forma parte de la iconografía de la cultura popular gracias a su malvado y amenazante personaje, “Leatherface”.
Este personaje sigue siendo uno de los malos clásicos más famosos y la película se ha convertido en la escala de terror por la que se miden las producciones modernas del género.
La matanza de Texas (2004) es la primera producción de Platinum Dunes, una asociación entre el cineasta Michael Bay y Radar Pictures. Bay es el fundador de Platinum Dunes con sus socios Andrew Form y Brad Fuller.
“La idea surgió muy poco antes de que fundáramos la productora”, nos explica Michael Bay. “Me apetecía producir La Matanza de Texas aunque sólo fuera por el peso que tiene el título. Tiene una calidad mítica al ser una de las primeras películas de su género”. El productor ejecutivo Ted Field, que es además ejecutivo jefe de Radar Pictures, recuerda: “Cuando Michael y yo decidimos meternos en esto, nos dimos cuenta casi inmediatamente de que La matanza de Texas era la película perfecta para lanzar Platinum Dunes. Es un verdadero símbolo y una película así deja claro desde un principio de qué va una productora como Platinum Dunes”.
“Nos encantó la idea porque el público principal será masculino y tendrá menos de 25 años, y aunque a la mayoría le sonará el título, el 90% no habrá visto la película original”, añade el productor ejecutivo Andrew Form. A pesar de que se han rodado varias secuelas de la película original, los productores estaban convencidos de que los elementos más escalofriantes se habían dejado de lado. “El primer error es pensar que la película original es truculenta”, nos explica Brad Fuller, el productor ejecutivo. “Tiene escenas muy inquietantes, pero sólo hay cuatro segundos de sangre. Asusta más el concepto que las imágenes”.
Para poder levantar el proyecto y conseguir que los distribuidores se interesasen por la película, Bay realizó un tráiler en el que se ve una pantalla negra y se oye a Leatherface perseguir a una joven dentro y fuera de una vieja casa. En los últimos diez segundos se ven las imágenes acompañadas por el ruido chirriante de la sierra mecánica. El resultado fue asombroso.
El tráiler estuvo en boca de toda la industria y, como consecuencia, obtuvieron contratos para la distribución nacional con New Line Cinema e internacional con Focus Features. Ted Field nos explica: “Por eso pudimos financiar la película con tanta rapidez. El público internacional suele responder bien a los thrillers, pero era imposible imaginar la reacción que despertó el tráiler de Michael”. “Ninguno de nosotros imaginaba que el tráiler produjese una reacción tan absolutamente positiva”, nos dice Brad Fuller. “Era como si hubiese despertado algo, como si comunicara la inquietud que queremos que sienta el público cuando vea la película”.
Sin embargo, había una complicación: Radar Pictures y Platinum Dunes disponían de poquísimo tiempo para montar el proyecto. “Sólo pudimos comprar los derechos por un periodo de seis meses”, nos explica Field. “El guión final y la producción debían estar terminados en ese periodo de tiempo. Era todo un reto”. “Queríamos un guionista capaz de hacerse con los mejores elementos de la película original además de inyectarle ideas nuevas”, nos dice Andrew Form. “Cuando se estrenó La matanza de Texas hace casi 30 años, parte del público pensó que era una “snuff movie”. Basta con conseguir que la gente use su imaginación en vez de enseñárselo todo para que la tensión aumente, ése fue el gran don de la primera película”.
Con esa idea los productores se pusieron en contacto con Scott Kosar, el guionista de The Machinist. “Queríamos que la película se basara en un terror psicológico y no visceral,” nos comenta Brad Fuller. Los productores querían reunir los elementos de miedo de la película en un grupo de personajes que se encuentran en una situación totalmente aberrante. “Cuando nos vimos con Scott Kosar por primera vez, su descripción de la primera secuencia con la autoestopista fue tan devastadora que impuso el tono para la película que queríamos”, añade Andrew Form.
Sinopsis
El 20 de agosto de 1973 la policía se desplazó a una apartada granja cuyo propietario era Thomas Hewitt, un antiguo matarife del matadero del condado de Travis, Texas. Dentro de la casa encontraron los restos de 33 seres humanos.
El país se quedó boquiabierto y horrorizado ante semejante descubrimiento y todavía hoy sigue siendo para muchos el caso de asesinato en masa más célebre de la historia. La policía local acabó matando a un hombre que llevaba una especie de máscara de cuero al que se acusó de ser el asesino y el caso se archivó.
Sin embargo, durante varios años, muchas personas relacionadas con los espantosos crímenes acusaron a la policía de haber hecho una chapuza y de matar a sabiendas al hombre equivocado.
Por primera vez, el único superviviente conocido de la matanza ha roto su silencio para contar la verdad acerca de lo que ocurrió en una carretera desierta de Texas cuando un grupo de cinco jóvenes tuvo que enfrentarse a un loco armado con una sierra mecánica, el mismo que dejó la oleada de sangre y terror que se convertiría en “La matanza de Texas”.
Inspirada en el clásico del mismo título rodado en 1974, la película es un viaje aterrador hacia el corazón de la oscuridad más inimaginable.














































































