
El comisario Niémans (Jean Reno) y el teniente Kerkérian (Vincent Cassel) investigan cada uno por su lado un caso. Siguiendo pistas distintas, finalmente ambos se encontrarán al desembocar en una misteriosa universidad enclavada en la montaña que ha desarrollado una fábrica de superdotados y una sociedad autárquica con aspiraciones de prosperar siguiendo las enseñanzas nazis.
Los ríos de color púrpura (Les rivières pourpres) se inspira en una formidable novela de Jean–Christophe Grangé.
Refiriéndose a la segunda entrega de la saga, rodada en 2004 por Olivier Dahan, Ilan Goldman, productor de la película, nos cuenta: “En cuanto terminamos el rodaje de Ríos de color púrpura, ya se planteó la idea de una segunda parte: Los Ríos de Color Púrpura 2: Los ángeles del apocalípsis (2004). Jean Reno me confesó que le gustaba mucho su personaje y esto me dio la pauta que necesitaba. Incluso antes de que se estrenara la película, empecé a barajar la posibilidad.”
Jean Reno, que interpreta a Niemans, se acuerda: “En aquella época, estaba contento de mi experiencia con Vincent Cassel y Mathieu Kassovitz. Pero no podía imaginarme una segunda parte, no se me había pasado por la mente. Lo más importante para mí es, en primer lugar, las personas con las que trabajo. En los últimos días, Vincent sugirió la idea de volver a formar un tándem. El proyecto terminó haciéndose realidad con Olivier Dahan y Benoît Magimel.”
Ilan Goldman añade: “El hecho de que el primer capítulo hubiera sido un gran éxito en todos los países en los que se estrenó, nos animó aún más. Pensé en Alien. Cuatro películas, cuatro visiones de un universo común. Ridley Scott, James Cameron, David Fincher y Jean–Pierre Jeunet se fueron sucediendo para ofrecer su visión a partir de una base común, un alien en un universo cerrado. Esos directores no estaban ahí para realizar una simple continuación; eran autores, cada uno con una fuerte especificidad y un gran talento. Esta idea me sirvió de inspiración.”
Continúa: “Ríos de color púrpura ofrece un universo y un concepto lo suficientemente denso como para traducirse en diferentes sensibilidades. Lo que permitiría que varios directores explorasen su imaginación, afirmando su propia visión. Las reglas comunes se definían de una manera lógica: dos investigaciones convergentes, recuperar a Niemans y el ambiente de misterio y de peligro mortal.”
El productor añade: “Jean–Christophe Grangé, el padre espiritual y creador de los héroes y de su historia, es un compañero de fatigas. Desde el principio, le asocié al proyecto y le propuse que creara una intriga. Sin embargo, pasados unos meses, aunque estaba muy contento al ver que se prolongaba algo que él había creado, no encontraba nada que escribir sobre el tema. Me encontré por casualidad con Luc Besson en el Festival de Cannes y, al hablar de nuestros proyectos, le conté lo que estaba preparando; también le confesé que Jean–Christophe no quería escribir una segunda parte.
“Tres semanas después, Luc se puso en contacto conmigo para contarme una historia que me pareció excelente. Le propuse que fuera guionista del proyecto. Ser sólo autor, le parecía algo tentador y aceptó. Más adelante, también aceptó convertirse en distribuidor de la película a través de EuropaCorp, su empresa.”
Ilan Goldman sigue contándonos: “En cuanto pude, pasé el guión a Olivier Dahan para que lo leyera, le gustó mucho pero quiso adaptarlo a su estilo, a su ritmo. A Jean le gustó desde el primer momento. Benoît, con el que todos queríamos trabajar, aceptó el proyecto también con gran celeridad. Todo el mundo estaba muy animado, era un buen presagio.”
Jean Reno comenta: “Se formaba un nuevo tándem con mi personaje. Niemans se reencontraba con uno de sus alumnos de la academia de policía y juntos iban a desarrollar una investigación trepidante, en la frontera de lo fantástico. Me gustaba la historia, el ambiente, pero también la idea de trabajar con Olivier Dahan. Hace falta talento para transformar unas buenas ideas en una buena película. No se trataba de una simple segunda parte, sino de otro universo, con personajes nuevos. Doy más importancia a los hombres que a las ideas sobre el papel.”
Jean Reno nos habla de su personaje: “Pierre Niemans lleva consigo un poco del sufrimiento que ve cada día. Paradójicamente, aunque esté decidido a luchar contra el mal, se ha resignado. Sabe que no podemos vencerlo, que, en el mejor de los casos, nos tenemos que conformar con encauzarlo. Hay que ser fuertes para ser conscientes de las cosas y conservar la fe. Si tiene un talento, es éste. Para lo demás, la experiencia le ha ido modelando. Es un hombre que sólo saca el arma cuando no hay más remedio, en las situaciones extremas. Para él, formar parte de la policía no es encarnar el orden o el arma contra el crimen, es cargar con el sufrimiento humano y, a veces, aliviarlo. En su puesto, es testigo de lo peor de la vida, y esto le ha ido marcando. Cada vez más. Creo que les pasa a todos los polis. No se puede frecuentar la cara oscura del mundo y salir indemne.”
El actor continúa: “Niemans tiene una visión bastante fatalista, sabe que no vale la pena correr porque, de todos modos, los problemas terminan llegando. Es como un camello, sigue, tranquilamente, obstinado… Es un aspecto interesante de la película. Nos parecemos un poco, pero no vivimos en el mismo universo. Él convive con el asesinato, yo no. Esto también es una característica de la historia. Obviamente, la violencia está presente pero, curiosamente, aunque haya más acción en ésta, la violencia no tiene tanta cabida.”
El productor añade: “En la galería de policías que nos ha brindado el cine, Niemans es un personaje aparte. Para defender el bien, tiene que acercarse a lo peor de la naturaleza humana. Lleva una especie de fatalidad en la mirada, porque sabe de lo que el hombre es capaz, y, sobre todo, tiene la experiencia del mal en grado sumo. Es un héroe. Tiene también la firme voluntad de ir forjando a sus eventuales sucesores, aunque tenga que zarandearlos un poco para formarlos.
Jean Reno añade, por su parte: “Para interpretar a Niemans, no hace falta conocer toda su historia. No tiene ningún interés y podría, incluso, ser perjudicial. Que sea corso o parisino no va a cambiar su carrera. Lo que tenemos que sentir es su humanidad. Es sólo el que se encarga de las investigaciones especiales. En la película, un gendarme le dice “Nunca he tenido relación con su servicio…”, Niemans le responde “Mejor que no la tenga”.
Copyright de la imagen © 2000 Gaumont, Le Studio Canal+, Légende Enterprises y TF1 Films Productions. Reservados todos los derechos.
Copyright del texto © Vertigo Films. Reservados todos los derechos.
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