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| "Madagascar" (Eric Darnell y Tom McGrath, 2005) |
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En sólo diez años la animación por ordenador ha eclipsado a los demás modos de animación y se ha convertido en uno de los formatos de más éxito: la película de DreamWorks Shrek 2 encabeza la lista de los títulos más taquilleros.
Las dos películas de la saga de Shrek son el mejor ejemplo de los avances impulsados por PDI/DreamWorks en áreas como la animación facial, la creación de personajes humanos verosímiles y la recreación realista de escenarios en el ordenador. La distancia entre estos avances modernos y los recursos de la animación clásica se hace cada vez mayor.
Pero ahora lo viejo está de moda otra vez... Los directores Eric Darnell y Tom McGrath y los técnicos de DreamWorks Animation y PDI/DreamWorks han empleado la animación por ordenador más avanzada para evocar el aspecto de los viejos dibujos animados de maestros como Chuck Jones y Tex Avery.
Dice McGrath: “Nos hemos inspirado en la animación clásica de los años 30 y 40, en donde el humor provenía del movimiento y la animación de los personajes. Pensamos que nuestra película debía tener ese mismo tipo de humor de trazo grueso, de slapstick”.
Darnell añade: “Nuestros personajes no son reales, están muy estilizados, y eso nos permite divertirnos a la hora de diseñar su aspecto y sus movimientos. Son de inspiración bidimensional pero los hemos creado en el mundo tridimensional del ordenador. Eso nos ha dado mucha libertad porque lo que hemos hecho es claramente un cartoon”.
El estilo de cartoon que se quería adoptar en Madagascar requirió que los animadores aplicaran a los personajes una técnica visual conocida como “squash and stretch” (aplastar y estirar). Así se denomina al proceso de deformar un objeto y luego hacerlo recuperar su forma original para producir una sensación de movimiento o de impacto. Es fácil de hacer con un lápiz, pero mucho más difícil de conseguir si lo que se utiliza es un ordenador, según comenta McGrath: “Para obtener la comedia de trazo grueso que buscábamos, debíamos superar el reto de mejorar la técnica de aplastar y estirar por ordenador. La gente de PDI/DreamWorks supo crear el sistema adecuado y los animadores pudieron estirar y comprimir los objetos sin que se rompieran”.
Jeffrey Katzenberg, presidente de DreamWorks Animation SKG, dice: “La tecnología actual de animación por ordenador es impresionante pero sirve sobre todo para capacitar a nuestros escritores para imaginar historias con más libertad. No tenemos a 200 científicos locos inventando sin cesar artilugios que luego no sabemos cómo usar. Lo que ocurre es más bien lo contrario. Construimos la historia sabiendo que vamos a necesitar herramientas especiales para llevarla a la pantalla... y entonces es cuando recurrimos a esos 200 científicos locos. Pero lo importante es que queremos contar una gran historia”.
El concepto inicial de la película fue éste: ¿qué pasaría si cogemos a cuatro a animales del zoo de Nueva York, los sacamos del mundo civilizado en el que se han criado y los soltamos en medio de una jungla salvaje?
Darnell comenta: “Es la premisa clásica del pez fuera del agua; permite generar muchos chistes a partir de ella. Partes de una idea básica que todo el mundo comprende. Es una situación ideal, sobre todo si se trata de un film de animación: una idea que cuentas en una frase y a la gente se le iluminan los ojos. Entonces sabes que vas por buen camino”.
Darnell, que dirigió el primer film de animación por ordenador de DreamWorks Animation, Hormigaz, estaba trabajando con la productora Mireille Soria en un proyecto distinto titulado Rockumentary, una parodia de la película ¡Qué noche la de aquel día!, de los Beatles, protagonizada por un grupo de cuatro pingüinos. Tom McGrath también se unió al proyecto pero por desgracia hubo que cancelarlo por problemas de derechos de las canciones. Fue entonces cuando surgió la idea de hacer Madagascar y Darnell, McGrath y Soria se pusieron a trabajar en el nuevo proyecto, cambiando a su cuarteto de pingüinos por un león, una cebra, una jirafa y un hipopótamo. Se encargaron del guión los escritores Mark Burton y Billy Frolick, junto a Darnell y McGrath.
La premisa de la historia era relativamente sencilla: cuatro animales del zoo de Nueva York naufragan en la isla de Madagascar y deben aprender a sobrevivir en un mundo salvaje. Enfrentado al problema de transportar a su cuarteto protagonista del barco a la isla, McGrath decidió resucitar a los cuatro pingüinos de su proyecto anterior y encomendarles una nueva misión: convertir a los animales de zoo en robinsones.
McGrath comenta: “No quería recurrir a la solución tópica de hacer que las jaulas de los animales fueran barridas de cubierta por una gran tormenta. Busqué una idea más interesante. Todos los animales que iban en el barco eran enviados a África; pensé que sería divertido que los pingüinos no quisieran ir a África: son pingüinos y quieren ir a la Antártida. Entonces se amotinan y organizan tal escándalo que las jaulas caen al agua...”
Darnell comenta: “Elegimos Madagascar como escenario y como título porque es lo más opuesto a Manhattan. Nuestros protagonistas son animales africanos pero todo el mundo ha visto el África continental en los documentales, mientras que la isla de Madagascar es una isla completamente única y exótica, con una fauna y una flora que no existen en ningún otro lugar del mundo. Los lemures, por ejemplo, sólo se encuentran en Madagascar. Es un lugar fantástico que nos dio mucha libertad para imaginar la jungla salvaje en la que aterrizan nuestros personajes”.
Sinopsis
Madagascar es la historia de cuatro residentes muy mimados del zoo de Nueva York que prefieren quedarse sordos a oír la llamada de la selva. Alex el león es el rey de la jungla urbana y la principal atracción del zoo de Nueva York.
Él y sus mejores amigos, Marty la cebra, Melman la jirafa y Gloria la hipopótamo, han pasado toda la vida en cómodo cautiverio, comiendo hasta la saciedad y con vistas al parque.
Pero Marty no puede resistir la curiosidad, y con la ayuda de unos pingüinos prodigiosos, se escapa para explorar el mundo desconocido. Alex, Melman y Gloria se llevan el susto de su vida la mañana siguiente al descubrir que no está. Deciden salir en su busca y devolverle al redil antes de que alguien se dé cuenta de su desaparición.
Incluso en Nueva York, un león, una jirafa y un hipopótamo llaman la aten-ción en el metro.
Alex, Melman y Gloria acaban encontrando a Marty en la estación de Grand Central, pero antes de subir al tren que les llevará a casa, unos humanos llenos de buena voluntad les duermen, capturan, meten en cajas y embarcan para África con la intención de alejarles del estrés de la vida en Nueva York.
Como los pingüinos siguen haciendo de las suyas y sabotean el barco, Alex, Marty, Melman y Gloria acaban naufragando en la exótica isla de Madagascar.
Los cuatro neoyorquinos no tienen más remedio que ingeniárselas para sobrevivir en la selva. Aprenderán el verdadero significado de la expresión "Esto es una jungla".













































































