
Ethan Hunt (Tom Cruise) ha dejado de intervenir en misiones para dedicarse al entrenamiento de agentes secretos. Ahora vive una vida tranquila al lado de Julia (Michelle Monaghan), una enfermera que desconoce el verdadero empleo de Ethan. Cuando su mejor alumna es secuestrada en Berlín por los hombres del peligroso traficante Owen Davian (Philip Seymour Hoffman), Ethan vuelve a entrar en acción.
Como se puede ver, tenemos un argumento que es básicamente el de la primera entrega de la serie al que suman el guión de Mentiras arriesgadas (o de La Totale!, para los más puristas). Incluso se incluye una escena de bombardeo en una autopista marítima en la que resuenan algo más que ecos de la comedia de James Cameron.
Misión Imposible III es una de esas películas a las que la gente le gusta ir a ver para luego criticarla por los motivos equivocados. No se trata tanto de protestar por los numeritos dramáticos de Tom Cruise, o por lo precocinado de su esqueleto argumental. A las hordas palomiteras les gusta señalar lo obvio: la extravagancia de las aventuras y lo imposible de las hazañas que el héroe realiza. Y es precisamente en este alejamiento de la realidad donde reside la gracia de esta saga tan entretenida como olvidable.
Cada entrega, incluyendo esta que nos ocupa, ha destacado por poseer un 50% del estilo visual del director y otro 50% de exhibición del ego de Tom Cruise.
El célebre intérprete, azote de Xenu y generador de los rumores más entretenidos, se aleja del característico tono mesiánico-gay de la anterior entrega, dirigida por John Woo, para encarnar aquí a un Ethan Hunt más humano, enamoradísimo, hetero y hogareño. Un tipo corriente, como los que salen en los anuncios de créditos bancarios, pero capaz de balancearse entre rascacielos, enfrentarse a aviones-robot o lidiar con el problema de tener una cápsula explosiva insertada en el cerebro (uno de los pocos mensajes subliminales cienciológicos que salpican el argumento).
Esta tercera entrega la dirige el creador de Perdidos y de Alias. De hecho, el film tiene la misma estética y espíritu que la serie protagonizada por Jennifer Garner. Bien podría tratarse de un episodio largo de las aventuras de Sydney Bristow, sobre todo viendo secuencias tan divertidas como la del secuestro que los héroes perpetran en el Vaticano (lo mejor de la película), donde Cruise y sus compañeros (el rudo Marsellus, veterano de la saga, y dos bellezones de infarto como son Jonathan Rhys Meyers y Maggie Q) hacen uso de gadgets imposibles, engaños y disfraces al más puro estilo Alias (en algún momento del film incluso se llegan a oír esos "escalofríos" de cuerda tan propios de las bandas sonoras de los productos televisivos de Abrams).
Cabe quejarse, en todo caso, de la fealdad de las escenas de acción, rodadas con ese meneado "estilo documental" que ha echado a perder el género en los últimos tiempos. No sabemos si Ethan trata de imitar al espía Bourne, al que este Parkinson visual no sentaba tan mal, pero la locura conceptual de las peripecias de Ethan Hunt no casa nada bien con la puesta en escena pseudo-realista, sobre todo si tenemos en cuenta que las anteriores entregas destacaban por el virtuosismo de sus persecuciones y tiroteos.
Aún así, M:i:III es un film irremediablemente entretenido, en el cual el descaro y cierta sorna (ese homenaje de los guionistas al McGuffin, al que rebautizan como La Pata de Conejo) se unen para que las dos horas que dura la aventura se pasen volando. Y sí, tanto Laurence Fishburne como Philip Seymour Hoffman están gordos. Quizá porque se comen a Tom Cruise.
Sinopsis
Tom Cruise vuelve a encarnar al agente especial Ethan Hunt que debe enfrentarse a la misión de su vida en Misión: Imposible III. El director J.J. Abrams aporta una mezcla única de acción y dramatismo a la tercera entrega del éxito multimillonario.
La productora Paula Wagner dice: “Tom Cruise y el director J.J. Abrams han realizado una intensa película de suspense y acción llena de humor, drama, y poblada con grandes personajes que dejará al público con ganas de más”.
J.J. Abrams no dudó en aprovechar la oportunidad de aportar una nueva visión a la última entrega de la serie Misión imposible. “Cuando Tom me habló de dirigir la película, le dije que sí incluso antes de que me lo pidiera”, dice el director. “Hacer una de las películas de Misión imposible es una oportunidad sin igual para un guionista y un director. Además, con gente como Tom y los otros actores, era posible retratar a personajes con emociones reales”.
“Desde el principio, Tom y yo hablamos de hacer una película que girara alrededor de una historia personal e íntima”, sigue diciendo J.J. Abrams. “Basta con oír las palabras Misión imposible para imaginar situaciones extremas, acción a lo grande, acrobacias y efectos especiales increíbles. Se nos ocurrió mezclar todo esto con una historia íntima, una historia de amor, amistades reales entre personajes agradables que cayesen bien”.
Según el director, sólo necesitó plantearse un par de cuestiones para entrar en una parte del personaje de Ethan Hunt que quedaba por descubrir. “¿Cómo se puede mostrar el lado humano de un hombre que hace lo que hace Ethan Hunt?”, pregunta J.J. Abrams.
“No queríamos hacer una película acerca de un espía, sino contar la historia de un hombre que trabaja de espía. Quizá suene a retórica, pero si uno se deja llevar por la idea, surgen preguntas, y las respuestas se pueden contar, son fascinantes, están llenas de emociones”.
La productora Paula Wagner está de acuerdo. “La vida privada de Ethan Hunt no tiene nada que ver con su trabajo, y eso le crea un nuevo conflicto en este mundo de misiones difíciles”, dice. “Además de superar los retos que plantea trabajar para IMF, la película muestra cómo debe combinar su vida personal con los peligros de su trabajo”.
“M:i:III también es diferente de las dos películas anteriores porque profundizamos en las relaciones con IMF”, sigue diciendo Paula Wagner. “Ethan Hunt y Luther Stickell llevan varios años trabajando juntos. La película explora esa relación basada en una buena y sólida amistad. Tom y Ving como actores, y J.J. como director ofrecen un maravilloso toque de ironía, humor y delicadeza a esa amistad.”.
La tercera relación clave en la película es la que existe entre Ethan Hunt y Owen Davian, el malo interpretado por Philip Seymour Hoffman. “No importa de qué papel se trate, lo hace suyo, pero nunca es lo que uno espera, sus personajes nunca se parecen entre sí”, dice Tom Cruise. “Ethan Hunt se enfrenta a este hombre y es terrorífico porque Philip era capaz de llevar a Davian a cualquier parte, Davian es capaz de todo. Ethan nunca ha luchado contra un malo tan despiadado ni tan terrible como el que ha creado Philip”.
Misión imposible III también ofrece toda la acción y los asombrosos efectos especiales que el público espera de la serie. El equipo de guionistas formado por Alex Kurtzman, Roberto Orci y J.J. Abrams inventó nuevos retos para Ethan Hunt que, según dice el propio J.J. Abrams, ponen al director en un aprieto.
“Empezábamos a escribir la secuencia y enseguida decíamos: ‘No, mejor no la escribimos porque Tom va a querer hacerlo’. Pero al final nos dimos cuenta de que todos debíamos dar lo mejor de cada uno. A pesar de que puede dar miedo, también es una gran inspiración trabajar con un actor y un productor dispuesto a darlo todo para que la película sea buena”.
Copyright del texto © Vicente Díaz. Reservados todos los derechos.
Copyright de imágenes y sinopsis © 2006 Paramount Pictures y Cruise/Wagner Productions. Cortesía de UIP. Reservados todos los derechos.
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