| Índice de Artículos |
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| "Nunca me abandones" (Mark Romanek, 2010) |
| Cómo se hizo |
| La novela de Kazuo Ishiguro |
| Tres personajes en busca de sus orígenes |
| Una Inglaterra alternativa |
| Todas las páginas |

El novelista y guionista Alex Garland adapta el libro original de Kazuo Ishiguro en este film dirigido por el especialista en videoclips Mark Romanek. Un drama triste y de desarrollo sorprendente, protagonizado por la joven y versátil Carey Mulligan, acompañada por Keira Knightley y Andrew Garfield.
Leer una reseña acerca de esta película es, en cierto modo, estropear parte de su visionado, ya que el mayor interés de Nunca me abandones reside en la progresiva construcción de una historia en principio realista, donde los detalles extraños van sucediéndose hasta la revelación –no final, pero sí algo avanzado el metraje– de la triste naturaleza de sus protagonistas.
Nunca me abandones es un drama algo deprimente, con unos personajes destinados a un final horrible y ninguna opción de librarse de él. Una historia de evidentes raíces japonesas, cuya tristeza se ve potenciada por una ventosa y húmeda ambientación británica.
El trabajo de los actores involucrados es más que correcto, ya que al fin y al cabo se trata de intérpretes británicos, siempre infalibles. La caracterización en varias edades de los personajes es brillante, al igual que la inocente actitud de los protagonistas frente al mundo, un lugar extraño para ellos, ya que se han criado en un entorno aislado.
Mark Romanek –quien sorprendió a muchos con el thriller Retratos de una obsesión (2002)– ofrece un buen puñado de escenas fotografiadas con gusto exquisito, como la mayoría de los directores criados en el videoclip, pero nunca descuida a los actores ni los factores narrativos, así que no evidencia las limitaciones de otros realizadores que no saben distinguir entre cine y vídeo musical o spot televisivo.
Esta película es, por encima de todo, un drama acerca de un triángulo amoroso, pero también es una inesperada muestra de cine de ciencia–ficción que transcurre en lo que parece ser una realidad alternativa, donde todas las enfermedades tienen cura, aunque ello implique el transplante de órganos de humanos clonados con ese propósito. Es una práctica que a nadie parece agradar, pero que la sociedad no está dispuesta a rechazar ¿Quién prohibiría la cura del cáncer?
Aparte del terrible drama de los protagonistas –un ganado humano bien criado, pero sin esperanza–, lo más interesante de Nunca me abandones es lo bien dosificada que está la información, sin los típicos excesos de explicaciones reiterativas a los que nos tiene acostumbrados el cine actual. La cinta consigue que el espectador utilice su imaginación para construir el escenario en el que se desarrolla la historia a través de retazos de información clave.
En este aspecto, Nunca me abandones es un film de ciencia–ficción situado en las antípodas de película como Origen (Christopher Nolan, 2010), donde todo se explica al menos tres veces para que se entere el más despistado.
La progresiva introducción de los elementos ficticios en una película en principio realista y la ausencia de efectos digitales, todo en un entorno cotidiano y tangible, provoca que la producción sea del todo creíble, y que importen más los sentimientos de los protagonistas que el mundo extraño en el que viven.
Sinopsis
Basada en la novela homónima de Kazuo Ishiguro que cosechó un enorme éxito de ventas y crítica, Never Let Me Go es una extraordinaria historia de amor, pérdida y verdades ocultas. En ella, el autor planteó la pregunta fundamental: ¿Qué es lo que nos hace humanos?
Ahora, el director Mark Romanek, el guionista Alex Garland y DNA Films, traen a la pantalla el inquietantemente conmovedor y emotivo relato de Ishiguro.
Kathy (la ganadora del BAFTA y candidata al Oscar Carey Mulligan, An Education), Tommy (Andrew Garfield, Boy A, Red Riding) y Ruth (la candidata al Oscar Keira Knightley, Orgullo y Prejuicio, Expiación, Más allá de la pasión) pasan su infancia en Hailsham, un internado inglés aparentemente idílico donde descubren un tenebroso e inquietante secreto acerca de su futuro.
Cuando dejan atrás el refugio que les brinda del colegio y se aproximan al devastador destino que los aguarda en su edad adulta, tienen también que hacer frente a los profundos sentimientos del amor, los celos y la traición que amenazan con separarlos.













































































