Dentro de Shutter Island: El diseño
Tan pronto como los policías Teddy Daniels y Chuck Aule llegan a Shutter Island se ven envueltos en una inquietante atmósfera gótica que refleja el terror y la angustia que están sintiendo. Con un tiempo espantoso, vientos huracanados y una lluvia torrencial apremiando su investigación, se enfrentarán a un mundo laberíntico de imponentes edificios de ladrillo, largos pasillos, celdas claustrofóbicas y alrededores inundados.
Para crear ese crudo mundo impresionista a partir de localizaciones reales, Martin Scorsese necesitaba que los diseños del departamento artístico fueran extraordinariamente detallados. El director confió esta tarea creativa a muchos de sus colaboradores habituales, entre ellos el premiado cuarteto compuesto por el director de fotografía Robert Richardson, el diseñador de producción Dante Ferretti, la diseñadora de vestuario Sandy Powell y la montadora Thelma Schoonmaker.
La tarea de plasmar la variedad de tonos visuales de la película --del misterio y la confusión a la furia y el pánico, tanto físico como psicológico-- recayó en el director de fotografía Richardson, colaborador habitual de Scorsese y ganador de dos Oscars por El aviador y JFK, de Oliver Stone. Richardson usó la cámara de manera creativa, sinuosa y expresionista para crear la sensación de moverse por una asfixiante neblina de preguntas sin resolver y sensación de incertidumbre. Él y Scorsese buscaron inspiración no sólo en las películas clásicas citadas anteriormente, sino también en los movimientos de cámara y la iluminación de los revolucionarios estudios de Roman Polanski sobre el terror más abyecto Repulsión, Callejón sin salida y La semilla del diablo.
Scorsese explica: “La idea era conseguir recrear un estado mental en la iluminación, el tono de la película y la propia isla. La estética es importante en cualquier película, pero si haces algo relacionado con la vida en la calle, como puede ser el caso de Infiltrados, el aspecto visual es más sencillo, mientras que en Shutter Island, cada fotograma tiene que plasmar un estado mental. Teníamos que crear un lugar que fuera algo más que un escenario, y eso es algo que trabajamos Bob Richardson, Dante Ferretti y yo, ” dice. “Hay una sensación visual de no entender lo que pasa a tu alrededor, de no saber quién está al mando, quién tiene el control.”
“Bob Richardson es único”, añade Bradley Fischer. “Ya en las primeras tomas que vi, las variaciones en la iluminación y la atmósfera eran tan evocadoras que enseguida pensé: ‘Se nota que Bob Richardson es el director de fotografía.’ Es otro de los magníficos profesionales de los que se rodea Marty.”
El trabajo de Richardson proporcionó al reparto otra fuente de inspiración. Dice DiCaprio: “Parece casi un cuadro de Escher, donde las cosas no acaban de encajar y nunca estás seguro de lo que ves. Hay una sensación omnipresente de estar encerrado en un entorno del que no puedes escapar.”
Tras largas conversaciones sobre referencias cinematográficas y sobre la estructura de la película y los personajes, Scorsese, Ferretti y Richardson se fueron en misión de reconocimiento para encontrar una isla que no sólo reuniera las condiciones logísticas sino que encajara con la película. Barajaron varias localizaciones en la Costa Este, pero al final se decantaron por las orillas rústicas y rocosas de Peddocks Island, a menos de 250 kilómetros de Boston.
Fundada por los indios americanos antes de la llegada de los colonos europeos, ha sido usada por agricultores desde mediados del siglo XVII.
Igual de importante era encontrar un hospital real que pudiera pasar por el imponente e inquietante complejo de edificios del Hospital Ashecliffe, una búsqueda que llevó al equipo por un viaje fascinante a través de la historia de los manicomios. Resultó que la imagen que tenemos de cómo es un hospital psiquiátrico, con arquitectura gótica de ladrillo, pináculos y extensos jardines, se debe en gran parte a los ambiciosos diseños de un médico de la Costa Este llamado Thomas Story Kirkbride, que en el siglo XXI ayudó a fundar una serie de hospitales mentales en Estados Unidos conforme a lo que se conocería como “el plan Kirkbride.”
La idea de Kirkbride era diseñar santuarios, casi como catedrales, en donde los enfermos mentales pudieran vivir tranquilamente en un mundo con orden moral. Lamentablemente, en muchos de estos centros los pacientes eran demasiados y los fondos, escasos. Sus largos pasillos cobraron un aire sombrío por el abandono y la falta de mantenimiento.
En Massachusetts se construyeron varios hospitales según el plan Kirkbride pero hoy en día todos han sido reconvertidos en edificios de apartamentos o se encuentran en un estado ruinoso. Aún así, los productores encontraron un manicomio abandonado que reunía las condiciones: el Hospital Estatal de Medfield en Medfield, Massachusetts, cerrado desde los años 60.
Aunque el hospital no es un diseño de Kirkbride, tenía edificios de dos pisos de ladrillo rojo rodeados de extensos jardines, lo que le daba un clásico aspecto de psiquiátrico que podía ser usado como base para las creaciones de Ferretti.
Ocupar los edificios, sin embargo, sería un proceso intensivo. Tomando como referencia los planos de Kirkbride, Ferretti recreó de manera escalofriante una institución psiquiátrica de los años 50. Mucho antes de empezar a rodar en Medfield, les presentó a Scorsese y Richardson una maqueta en tres dimensiones del complejo de Ashecliffe, lo que les permitió planear bloques de escenas y posicionar a los actores para los movimientos de cámara. El resultado final era aún más evocador.
“Mi trabajo estaba muy claro”, dice el diseñador de producción, ganador de dos Oscars por El aviador y Sweeney Todd: El barbero diabólico de la calle Fleet. “Marty quería un look gótico americano y eso es lo que creamos en Medfield.”
“Diseñé varias entradas de aspecto gótico y ampliaciones para los edificios existentes. Luego construimos un gran muro rectangular alrededor de los edificios y los jardines no sólo para crear un complejo, sino también para dar sensación de encierro, de estar en una cárcel, incluso de estar en una isla dentro de una isla. También creamos un exuberante jardín dentro del complejo, con parterres y jardines rocosos que los pacientes cuidaban con esmero. Transformamos y rediseñamos todos los interiores, entre ellos las salas de los camilleros y las zonas de descanso, los pasillos, la cafetería y la oficina del Dr. Cawley. Diría que el 60% de lo que se ve en Medfield lo construimos de cero, incluso el cementerio de Ashecliffe, que es importante en la trama.”
Para rodar las escenas en la imponente mansión de los directivos de Ashecliffe, infranqueable para la mayoría del personal y los pacientes, el equipo se trasladó al impresionante Club de Golf Turner Hill de Ipswich, Massachusetts.
Allí, en el salón señorial de la mansión, con paredes de madera y dominado por una imponente chimenea, Scorsese situó el hostil encuentro entre Teddy y Chuck por un lado, y el Dr. Cawley y el Dr. Naehring por el otro. La celda de Rachel Solando, de la que la mujer descalza desaparece inexplicablemente, se construyó a partir de cero en un barracón de Medfield.
Más adelante, Ferretti convertiría un taller textil abandonado de Taunton, Massachusetts, en una sección del campo de concentración de Dachau donde Teddy Daniels, entonces un joven soldado, es testigo del poder destructivo de la humanidad, rodeado de alambre de espino, recintos con alambradas y un vagón destartalado.
Estos decorados transportaron al reparto a otro mundo alejado de la realidad cotidiana. Dice Patricia Clarkson: “El decorado para mi escena en la cueva te impresionaba nada más entrar. Era cavernoso, sombrío, aterrador e incluso parecía oler a humedad. Era increíblemente realista y me ayudó a meterme en la escena.”
“Los decorados eran increíbles. Cuando entré en mi celda y cerraron la puerta estaba muy oscuro y aislado. No parecía un decorado. Si golpeabas una pared te sorprendías de que no fuera de ladrillo. Creo que todo esto nos ayudó a meternos en el personaje”, añade Jackie Earle Haley.
Más tarde, el oscarizado supervisor de efectos visuales Rob Legato (Titanic, Apolo 13, El aviador) y el productor de efectos visuales/supervisor de post-producción Ron Ames (Infiltrados) aportarían el toque de magia introduciendo espectaculares nubes y cielos en planos más soleados e intensificarían los tonos grises de la película con retoques digitales.
“Contribuyeron a crear una estética muy especial para los acantilados, el agua, la cueva, el cielo, lo que también ayuda a crear de un estado mental”, dice Scorsese. “Fue un reto y cada uno de los planos está muy pero que muy estudiado.”
La diseñadora de vestuario Sandy Powell, que ya había trabajado anteriormente con Scorsese, dio profundidad al envolvente mundo de Shutter Island. Ganadora de dos Oscars, por El aviador y Shakespeare in Love, de John Madden, a lo largo de su carrera ha recreado muchas épocas y estilos, pero nunca una institución psiquiátrica de los años 50. La base de su trabajo fueron las conversaciones que mantuvo con Scorsese sobre su visión de los personajes.
“Me dio ideas, enfoques y pautas que eran indispensables”, recuerda. “Por ejemplo, de Teddy, el personaje de Leo, me dijo: ‘No está especialmente bien pagado. Es un tipo corriente.’ Supe de inmediato la línea que tenía que seguir. Shutter Island trata lo que ocurre en la cabeza de los personajes, así que la ropa que llevaban los actores tenía que ser creíble en ese viaje.”
El reducido y vertiginoso marco temporal de la historia también fue un reto. “Todo transcurre en cuatro días, lo que no daba pie a muchos cambios de vestuario”, explica. “La mayoría de los personajes llevan uno o dos trajes, pero con ellos les pasa de todo. Tuvimos que hacer 44 versiones del uniforme de camillero que se pone Teddy porque en el huracán se empapaba y se arrugaba y lo lleva puesto en diferentes aventuras: se mete en el mar, camina por acantilados y duerme en una cueva. Pasa por distintas fases de suciedad y eso es todo un proceso.”
Otro aspecto importante del trabajo de Powell es el uso del color, que tanto se asocia a la psicología. “El color es en lo primero que pienso y suele ser algo instintivo”, explica. “Por ejemplo, con Dolores, tuve la sensación de que debería ir de amarillo y su vestido se repite a lo largo de la película, así que no podía equivocarme. Ben Kingsley eligió el color de su traje. Me dijo que sentía que su personaje debía ir de verde, así que juntos escogimos el tono exacto, un verde intenso, oscuro, casi aceituna, que encaja con la intensidad del médico.”
Para lograr el máximo realismo, Powell buscó prendas de la época, pero acabo diseñando la mayor parte del vestuario. “Las telas de los trajes de los años 40 y 50 eran mucho más gruesas, así que para los trajes de Leo y Mark tuvimos que encontrar telas actuales lo más parecidas posibles para hacer los trajes. Para el personaje de Max von Sydow, el Dr. Naehring, tenía muy claro que quería que llevara un traje oscuro con rayas gruesas y no encontraba una tela con la caída adecuada, así que la tejimos nosotros. Para el personaje de Michelle Williams usé ropa original de la época.”
El tejido sonoro de la película también era una pieza vital y corrió a cargo del supervisor musical Robbie Robertson, que conoce a Scorsese desde que éste filmó al grupo de rock de Robertson, The Band, en El último vals. “En vez de escribir una banda sonora convencional, le dije a Robbie, ‘¿Y si cogiéramos a compositores modernos del siglo XX y algunas canciones conocidas y los combináramos para crear un muro de sonido?’, y le gustó la idea. Escogimos juntos piezas de Krzysztof Penderecki, Max Richter, Ingram Marshall, Marcel Duchamp, Morton Feldman, Giacinto Scelsi, Nam June Paik, John Adams, Brian Eno y Robert Erickson y las usamos en distintos momentos. También incluimos canciones populares de principios de los 50, como ‘Cry’, de Johnny Ray, ‘Wheel of Fortune’, de Kay Starr, y ‘Tomorrow Night’, de Lonnie Johnson. Lo que hizo Robbie con la música fue crear una especie de tapiz de lo que sienten Teddy, Chuck, el Dr. Cawley y todos los demás personajes a medida que pasan los días y se desarrolla la historia.”, dice Scorsese.













































































