
¿Se imaginan por qué un tipo corriente puede llegar a transformarse en un lamentable superhéroe, armado con una llave inglesa? Esa es la duda que mejor le cuadra a Frank D'Arbo (Rainn Wilson), ese pobre desgraciado que, acuciado por el deseo de recuperar el amor de Sarah (Liv Tyler), su mujer, se convierte en The Crimson Bolt.
Frank D'Arbo, esta vez, juega fuerte. En lugar de contratar a un psicólogo o a un abogado especializado en divorcios, siente que Dios le señala con su dedo, y por eso acaba hablando con Libby (Ellen Page), una vendedora de cómics. A partir de sus consejos, opta por diseñar un ridículo uniforme encarnado, con el que oculta su identidad y procura llevar a cabo un plan desesperado.
De hecho, la propia Libby se anima a practicar el cosplay, y ella misma acaba convirtiéndose en Boltie, la ayudante del héroe.
La guerra personal de Frank aún no ha tomado los caracteres cruentos que, por desgracia, impone el amante de su mujer, un narcotraficante cool llamado Jock (Kevin Bacon). Pero si quiere volver con Sarah o incluso si desea olvidarse de ella, tendrá que recurrir a métodos más expeditivos.
En su guerra contra el crimen, Crimson Bolt y Boltie conocerán el fracaso y el dolor, pero su empeño les permitirá resistir en contra de todo pronóstico.
"¡Qué importa qué me cueste hasta derramar sangre!", parece decirse el pobre Frank, un héroe corto de miras, de fondo trágico, persuadido de que esa misión es un objetivo inaplazable.
Para desarrollar esta comedia negra, el director y guionista James Gunn ha optado por seguir un camino distinto al que se mostraba en Kick-Ass, una cinta con la que guarda aparentes similitudes, aunque menos de las que a priori puede parecer.
Rodada entre el 9 de diciembre de 2009 y el 25 de enero de 2010 en Shreveport, Louisiana, Super es una producción independiente, sin efectos especiales, centrada en un guión repleto de golpes de efecto, incorrección política, bromas de gusto dudoso y situaciones hilarantes.
Tan violenta como incómoda y provocativa, la película de James Gunn tiene su punto fuerte en el reparto. La comicidad física de Rainn Wilson es apoyada con inteligencia por Ellen Page. Por su parte, Liv Tyler se deja querer por el estiloso Jock, encarnado con su habitual eficacia por Kevin Bacon.
Completan el elenco Michael Rooker como Abe, el encantador Nathan Fillion en el papel de The Holy Avenger y Rob Zombie –ay– como Dios.
Nos hallamos, en definitiva, ante una comedia inusual, con detalles enfermizos y hasta demenciales, pero definitivamente audaz.
Acaso la mejor definición de Insidious se deba a Matt Dentler, el responsable de marketing de Cinetic Rights Management, quien describió la película como la versión que Paul Schrader hubiera rodado de Kick-Ass.
Copyright del artículo © Guzmán Urrero. Reservados todos los derechos.
Copyright de las imágenes © This Is That Productions, Ambush Entertainment. Reservados todos los derechos.
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