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| Un ciudadano ejemplar (Law Abiding Citizen) |
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El thriller de F. Gary Gray encuentra su baza principal en la pareja protagonista, Gerard Butler y Jamie Foxx. Ambos personifican el dilema que la película pone en primer plano: ¿qué ocurre cuando la víctima de un crimen decide tomarse la justicia por su mano?
Un ciudadano ejemplar parte del guión escrito por Kurt Wimmer: un libreto en el cual se propone un dilema que el cine revisita de cuando en cuando. Me refiero a la idea de que, cuando el sistema legal falla, la venganza adquiere carta de naturaleza.
Quien sufre ese drama en la película es Clyde Shelton (Gerald Butler). Su mujer y su hija son asesinadas, pero uno de los criminales, a causa de un fallo en el estudio de los forenses, queda libre del castigo que merece.
Shelton escucha con impotencia las palabras del abogado Nick Rice (Jamie Foxx): no importa lo que es cierto, ante un jurado sólo importa aquello que puede ser probado.
Guiado por ese pragmatismo, y en parte forzado por sus jefes, el letrado alcanza un acuerdo con Clarence Darby, el asesino de la familia de Shelton.
Gracias a ese pacto, Darby sale mejor parado del juicio que Rupert Ames, su cómplice, a quien el juez condena a muerte.
Transcurre una década. Ames recibe la inyección letal, pero un componente de la mezcla falla, y el reo padece una horrenda agonía.
Por su parte, Darby, es secuestrado por Shelton, quien lo tortura meticulosamente antes de acabar con su vida.
Cuando el justiciero es detenido, Rice debe hacerse cargo del caso de Shelton. Pero éste parece dispuesto a vengarse también del sistema legal que antes le despreció. Y para ello va a seguir un terrible plan, en el que no caben ni la compasión ni las dudas.
F. Gary Gray filmó Un ciudadano ejemplar en una de las ciudades más bellas de Estados Unidos, Filadelfia, cuyo monumental Ayuntamiento puede admirarse en diversas secuencias.
Sin alcanzar cotas de brillantez notables y pese a ciertos titubeos narrativos, la película entretiene, logrando una curiosa síntesis entre las cintas de justicieros urbanos que proliferaron en los ochenta y el subgénero de juicios y abogados, de larga tradición en la cinematografía estadounidense. La acción, sumada al atractivo de la pareja protagonista y al trasfondo ético de la trama, es un reclamo suficiente para situar a Un ciudadano ejemplar entre las producciones que conviene tener en cuenta a la hora de repasar la cartelera.
Sinopsis
Cuando un robo en una casa tiene consecuencias mortales, el único superviviente no se detendrá ante nada para vengar a los seres queridos que ha perdido en Un ciudadano ejemplar, un impactante análisis de la ineficacia de la justicia, del director de The Italian Job.
Clyde Shelton (Gerard Butler) es un honesto hombre de familia cuya esposa e hija son brutalmente asesinadas en su propia casa. Cuando los asesinos son detenidos, el caso le es asignado a Nick Rice (Jamie Foxx), un prestigioso fiscal de Filadelfia. Nick propone a uno de los sospechosos la posibilidad de conseguir una sentencia leve a cambio de que testifique en contra de su cómplice.
Diez años después, el hombre que consiguió evitar la acusación de asesinato es encontrado muerto y Clyde Shelton admite fríamente su culpa.
Posteriormente, le hace una advertencia a Nick: O bien pone remedio al defectuoso sistema judicial que no hizo nada por su familia, o los principales implicados en el juicio morirán.
Muy pronto, Shelton lleva a cabo sus amenazas desde su celda en la cárcel, organizando una serie de asesinatos espectacularmente diabólicos que no se pueden predecir ni evitar. Filadelfia es presa del pánico cuando los prominentes objetivos de Shelton son asesinados uno tras otro y las autoridades son incapaces de poner fin a su reinado de terror.
Sólo Nick puede terminar con los asesinatos, y para lograrlo debe burlar a ese brillante sociópata en un angustioso enfrentamiento de voluntades en el que hasta la menor equivocación supone la muerte. Con su propia familia ahora en el punto de mira de Shelton, Nick se ve inmerso en una desesperada carrera contra el tiempo enfrentándose a un adversario mortal que parece que va siempre un paso por delante de él.













































































