La herencia del romanticismo

Romanticismo

Es siempre difícil y discutible precisar fechas en cuanto al comienzo de un gran movimiento intelectual, artístico y político como el romanticismo. También es necesario.

El acta fundacional romántica se suele fijar en 1797, cuando se publica (aunque algunos prefieren creer que la impresión fue del año anterior) el libro de Wackenroder Herzergiessungen eines kunstliebenden Klosterbruders, algo así como Efusiones del corazón de un monje amante del arte.

Libertad, disolución de los géneros, privilegio del sentimiento y otros tópicos han acreditado la supervivencia del romanticismo.

La vulgata considera romántico al idealista sin sentido de lo concreto, al enamorado sin pretensiones de matrimonio, al aficionado a los paisajes lejanos (alejados de su domicilio cotidiano), al raro y melancólico.

No faltan fiscales ante el inasible tribunal de la historia –el más leído y desdichado: Georg Lukács– que lo condenan como responsable de los desmanes nacionalsocialistas, por su culto al impulso, la oscuridad, en lugar de las luces de la razón, que tampoco dejaron de invocarse para desmanes comparables.

Recogiendo al azar, quizá podríamos considerar que el acicate más poderoso del romanticismo sea, como quiere Walter Benjamin, el intento de pensar lo infinito y su resultado antropológico: la consciencia desdichada.

El hombre, animal finito que reniega de su finitud, se marca de imperfección y de vértigo al enfrentarse con la infinitud.

El sujeto está, entonces, separado de sí mismo, distante de su vida auténtica, cercado por su historia.

Ese mismo año le tocaba nacer a un futuro romántico francés, Alfred de Vigny (1797–1863), a quien corresponde aquel decisivo verso que vale por tantos volúmenes de especulación metafísica sobre el sujeto: Entre moi–méme et moi, si grande est la distance.

Entre yo y mí hay una gran distancia, como entre el lenguaje y las cosas, según apunta Novalis. Esta autonomía del lenguaje es profética en el romanticismo.

Nada de lo hecho por la lingüística, la poética, el psicoanálisis o la semiótica de nuestro tiempo, existiría sin aquella intuición poética acerca de la autoconsciencia de la palabra.

Por estos desencuentros radicales, el romanticismo buscó el lenguaje perfecto, pleno, autorreferente, autónomo, el lenguaje absoluto, desasido de la servidumbre ante la realidad circunstante, un lenguaje que respondiese al arte en tanto lo inefable que sólo puede ser comprendido por cada quien, en la intimidad de su sentimiento.

Creyó hallarlo en la música.

Los románticos nacieron, como casi todo el mundo, gracias a un trauma: la Revolución Francesa, su ilusión mesiánica y la desilusión del jacobinismo. No es la menor similitud con nuestro siglo.

Tampoco lo es la respuesta restauradora y reaccionaria, que intenta reconstruir el orden que la historia se llevó en su bulimia procesal.

Somos bastante más románticos de lo que creemos, no sólo por las revistas del corazón, los folletines televisivos y los heroísmos del film–comic, sino porque seguimos queriendo olvidar la carga de la historia, tan lejos siempre de nosotros mismos.

Copyright del texto © Blas Matamoro. Este artículo fue editado originalmente en Cuadernos Hispanoamericanos. El texto aparece publicado en The Cult con el permiso de su autor. Reservados todos los derechos.

  • The Cult, la revista de la tercera cultura El arte y la ciencia en conversación. Esa es la premisa de la que parte THE CULT. Crear un espacio donde esos dos sectores se encuentren con naturalidad, regalándonos emociones, asombro y reflexión.…

BBC, PBS, KCET

  • Acariciar al fantasma
    Acariciar al fantasma El escritor de ciencia ficción Larry Niven creó un personaje llamado Gil Hamilton, un detective del siglo 21 que, tras perder un brazo, descubre que posee un “brazo fantasma” con el que puede mover cosas,…

"The Newsroom" © HBO

  • Ayer y hoy en el Caribe
    Escrito por
    Ayer y hoy en el Caribe Imagen superior: Fidel Castro con un grupo de escolares en 1959 ("New York Daily News", CC) El primero de enero de 1959 era yo un adolescente espasmódico, ilustrado y miope en un barrio al oeste…
  • Afilando la semántica
    Escrito por
    Afilando la semántica Geli Korzhev, "Don Quijote y Sancho Panza" (1977-84) El verbo es libre, el hablante que lo utiliza también lo es pero, a veces, es prudente recordar que no hablamos dialectos inventados día por día sino…

Cartelera

Cine clásico

  • El pretendiente
    Escrito por
    El pretendiente Esa mirada melancólica, esos ojos grandes y tristes, esa sonrisa desvaída, esa timidez que se resuelve en silencio, esos movimientos gráciles como si pisaras un salón de baile, esas manos tibias que apenas se cambian…
  • El cine flamenco de Carlos Saura
    Escrito por
    El cine flamenco de Carlos Saura Flamenco, flamenco (2010) El camino que abrió Edgar Neville en 1952 con Duende y misterio del flamenco fue continuado por Carlos Saura, director de dos trilogías de enorme influencia en el cine flamenco, tanto por…

Paolo Rivera © Marvel Comics

  • Saul Bass y el arte del diseño
    Escrito por
    Saul Bass y el arte del diseño "El diseño consiste en visualizar el pensamiento". Este fue el lema de uno de los diseñadores más geniales e influyentes de todos los tiempos: Saul Bass, nacido el 8 de mayo de 1920 en Nueva…

LWYang, CC

  • Fitzgerald, Penelope
    Escrito por
    Fitzgerald, Penelope La Editorial Impedimenta ha hecho un rastreo sobre la obra de Penelope Fitzgerald y ha publicado, al menos, tres de sus libros. Los tengo aquí al lado mientras escribo. Si hay alguno más, en estos…

Michael Miller, CC

"Mammoths: Ice Age Giants", Museo de Historia Natural, Londres