Los años setenta fueron muy fructíferos para el diseño gráfico y el cómic en Francia. Uno de los artistas más significativos de dicho periodo es Auclair, nacido en La Barre-des-Monts el 1 de mayo de 1943 y fallecido en Nantes el 20 de enero de 1990.
Aunque diversos críticos han destacado la intensidad con la que Auclair defendió sus convicciones políticas, lo cierto es que fue su talento para el dibujo con plumilla lo que hizo de él una de las principales figuras del cómic galo, sobre todo si nos referimos a sus creaciones en blanco y negro, llevadas a término con una minuciosidad formidable.
Su experiencia personal, qué duda cabe, también define su estilo como creador. Así, el futuro dibujante viene al mundo en un pueblo pequeño, apegado a las tradiciones.
Hijo de campesinos, Auclair quiere dedicarse a las faenas agrícolas. Pero sus padres desean darle estudios y proporcionarle un futuro más ambicioso, así que envían a su hijo a la ciudad cuando éste cumple diez años.
Es el signo de los tiempos: al igual que otros compañeros de generación, Auclair se aproxima al movimiento hippie, cuya forma de enfocar la relación con la naturaleza le trae gratos recuerdos de infancia.
¿De dónde proviene su afición al dibujo? Aunque se distingue por una vocación revelada en la infancia, Auclair adquiere su destreza en la Escuela de Bellas Artes de Nantes.
Con el título en el bolsillo, pone su habilidad para el diseño al servicio de otra de sus grandes pasiones: el teatro. Así, trabaja como escenógrafo y decorador teatral.
Al poco tiempo, Auclair decide probar suerte como dibujante. Recibe diversos encargos como ilustrador, y gracias a un providenciar encuentro con Jean Giraud "Moebius", empieza a abrirse camino en el sector de la historieta.
El propio Giraud escribe el guión del primer cómic de Auclari, Après, editado en 1970. Pocos meses más tarde, ambos realizan un segundo trabajo, Jason Muller, que aparece en las páginas de la mítica revista Pilote.
Tres años después, Auclair da a conocer su primera obra maestra, Simón: El hombre de los ríos, un tebeo excepcional, impregnado de amor por la naturaleza.
Tras esa obra de claro carácter ecológico, el dibujante se hace eco del revival céltico que se da en su país, y diseña una historieta ambientada en el mundo de los celtas: Bran Ruz (1981).
Tras leer nuevas monografías sobre los galos y otros pueblos celtas, accede a realizar con el guionista Alain Riondet otra epopeya dedicada a la misma cultura: Nómadas (1988).
Sin duda, Nómadas lleva a su máximo nivel el estilo de Auclair, claramente influido por maestros de la ilustración norteamericana como Harold Foster.
Por desgracia, la muerte le impide completar dicha saga, y tienen que ser Jean-Claude Mezières y Jacques Tardi quienes la terminen.
Obras
1970: Jason Muller.
1971: Saga du grizzli; Naufragés d'Arroyoka.
1973: Simón: El hombre de los ríos.
1981: Bran Ruz.
1984: Le sang du flamboyant.
1988: Nómadas.
Copyright del texto © Guzmán Urrero. Reservados todos los derechos. (Esta es una versión expandida de varios estudios anteriores. En particular, incluye citas de varios artículos que escribí para el diario ABC y para la Enciclopedia Universal Multimedia, de Micronet. Asimismo, contiene algunas reflexiones y referencias que publiqué en los libros Perspectivas de la comunicación audiovisual (2000) y La cultura de la imagen (2006).
Copyright de la imagen (Álbum de Alan Stivell "Terre des Vivants") © Claude Auclair. Reservados todos los derechos.
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