La publicidad a partir de la Edad Media
También muy significativos son los letreros de los mesones, caracterizados por presentar dibujos de los cuales se deduce el nombre del lugar. Curiosamente, este tipo de letreros se mantendrá en Europa hasta el siglo XVIII, a causa del analfabetismo que recomienda este método para identificar tales establecimientos. Así, en la Inglaterra del siglo XVI se conocen posadas con nombres tan poco habituales como “Las tres ardillas”, “El portero y el enano del Rey” y “El hombre en la luna”, expresados en el letrero en cuestión con dibujos de las figuras mencionadas en esos títulos, sin escrito alguno.
Con la expansión del comercio medieval, proliferan los sellos y emblemas, precursores de las marcas y los logotipos. Por otra parte, los pregoneros van organizándose al modo gremial, y en el siglo XII ya existen corporaciones de pregoneros en Alemania y Francia, destinados al servicio público... pero también a las órdenes de contratantes particulares.
Dado que en las ciudades medievales se produce una notable concentración de comercios en determinadas zonas, la competencia es un hecho que ha de superarse mediante la diferenciación de las enseñas y usando carteles manuscritos que especifican los servicios a prestar o las cualidades peculiares de la tienda de que se trate.
También son habituales las marcas de identificación empleadas por hermandades artesanales como los constructores, al modo de un sello marcado sobre la piedra. Otra práctica frecuente es la presentación de ciertos productos en la fachada del local comercial, como sucede actualmente en las ferias y los zocos. Complementada con estandartes indicativos, este procedimiento se mantendrá a lo largo de los siglos.
La situación de la publicidad visual cambia de forma radical cuando la xilografía es paulatinamente sustituida, a partir del siglo XV, por la imprenta de tipos móviles. Proliferan en lo sucesivo los volantes, las hojas volanderas, clavadas sobre todo en las puertas de las iglesias y edificios significativos, al modo de los siquis romanos.






































































