La publicidad en Grecia y Roma
Los pregoneros, encargados de divulgar con su voz novedades de interés para la comunidad, reciben el nombre de kerux en Grecia, denominándose praecos en la antigua Roma. El pregonero del mundo clásico busca la captación de clientes, pero también la proclamación de informaciones institucionales. En cierto sentido, es el pionero de la publicidad, y también de la propaganda. Por lo demás, es una figura que se mantiene vigente hasta el siglo XX, sobre todo en áreas rurales.
Aparte de estos voceadores itinerantes, también se emplean en Grecia postes para anuncios (axones) y cilindros de madera para el mismo fin (kyrbos). Los anunciantes de Roma cuentan con paredes encaladas (alba) para la comunicación pública. En todos estos casos, el elemento preponderante para las informaciones comerciales es la palabra.
Destacando esa importancia de los anuncios escritos en la génesis de la publicidad moderna, Ferrer Rodríguez explica que “sin duda, son los mensajes escritos o grabados en cualquier forma de material o superficie los que caracterizan mayormente el estilo precursor de los anuncios por palabras, como parte de la historia de la publicidad. Los romanos crean los “libelli”, especie de tablillas que colocan en el Foro para difundir ventas de cosas, objetos perdidos, combates de gladiadores, etc. El estilo se concreta mejor en los “siquis”, equivalentes al moderno “A quien corresponda”: avisos colocados sobre muros, generalmente blanqueados, en plazas y lugares públicos. Se perfecciona y amplía en los “Acta Diurna”, anticipo remoto de un periódico diario, donde se escribían las noticias de Roma, en su más diverso género, incluidos los pequeños anuncios.”
Un lugar privilegiado para el estudio arqueológico de la publicidad romana son las ruinas de Pompeya, donde cabe hallar avisos políticos, comerciales y también enseñas murales pintadas al fresco, anunciando diversas materias.






































































